Excusas que probablemente usas para no enverdecer tu hogar

Una reflexión sobre las críticas a las mamás green y las excusas que escucho para no realizar un cambio sostenible.

La intención sin acción no significa nada. Continuamente me preguntan “cómo volverse verdes”. Veo que son muchas las personas que tienen interés en implementar acciones en su casa, comprar productos de limpieza biodegradables, sembrar su huerto e ir al mercado orgánico, pero que se sienten tan abrumadas por TOOOODO lo que hay que hacer que deciden mejor no hacer nada. Y por tanto se la pasan poniendo pretextos para no empezar.

Pienso que se han creado varios estigmas alrededor de las mamás green y todos aquellos que promueven la sustentabilidad. Estos estigmas sirven como excusas para mejor no hacer nada al respecto. Algunas cosas que regularmente escucho son:

  1. La comida orgánica es muy elitista. Los alimentos orgánicos son demasiado caros, solamente la gente con dinero puede adquirirlos. Yo ahorita no puedo gastar en eso.
  2. La permacultura es para hippiosos y fodongos que no se quieren bañar “por no contaminar”. Eso de los baños secos es una marranada. Yo prefiero la comodidad.
  3. La cuestión de reciclar es para países desarrollados, en México todavía estamos muy retrasados, de nada sirve separar si los del camión de la basura de todas formas lo revuelven.
  4. La onda de reusar es para mamás artistas o demasiado craftys que tienen todo el tiempo del mundo. Es una flojera guardar cosas que luego no sabes ni qué hacer con ellas, nada más te llenas de basura.
  5. Aunque hay algunos productos eco-friendly de limpieza y de belleza que puedes hacer tú mismo, es muy complicado conseguir los ingredientes. Y a mí no se me da eso de DIY.
  6. La medicina holística es para yoggis y los que se clavan en el New Age. A mí no me late esa onda para nada.
  7. Lo del veganismo es una mafufada. Ahora resulta que nadie quiere comer carne pero bien que tienen a sus mascotas.

Entiendo que a veces el cambio puede parecer agotador y entre la lista de prioridades quizá para muchos hogares ser verde no ocupe los primeros lugares. Sin embargo, me gustaría esclarecer que “la onda sustentable” es para todos. Y no es una onda, ni moda pasajera, es una necesidad real para el mundo. Y es importante comprender que si tú tienes la intención de cambiar, educar a tus hijos en la responsabilidad o entrarle a la onda verde, hay que buscar el progreso y no el perfeccionismo. Porque siempre habrá algo más que puedes hacer, un producto nuevo que puedas probar, un destino eco-turístico al cual viajar.

Comienza con una acción, y después otra, y después otra. Primero con lo que comes, luego con lo que te untas en el cuerpo, después con lo que limpias tu casa, tal vez con el transporte que usas, y más adelante con los lugares a los que visitas.

No hay un orden estricto para enverdecer tu vida. Lo importante es que comiences, sin pretextos, y sin prejuicios a los que ya lo estamos haciendo. El cambio sostenible es aquel que se mejora y se sostiene por un largo periodo de tiempo. ¡Ser verde es más fácil de lo que crees y en verdad vale la pena!

© 2015 Rocío Río de la Loza

Ere Perez cosméticos veganos y libres de sustancias tóxicas

Desde la historia antigua el maquillaje ha formado parte de los modelos de belleza femenina. Lo podemos observar desde las mujeres indo americanas, egipcias, romanas, cortesanas medievales, pasando por las geishas japonesas y aristócratas norteamericanas, hasta las celebridades internacionales y más famosas reinas. No es una sorpresa que en la actualidad el 81% de las mujeres utilicemos cosméticos.

¿Pero tú sabías que una mujer que se maquilla ingiere 1kg de labial durante el curso de su vida? ¡Guácala! Suena a chiste pero es cierto. Y no solamente los residuos de la barra de labios entran a nuestro organismo, sino que todo lo que aplicamos sobre nuestra piel, ya que las sustancias son absorbidas hasta alcanzar a nuestro torrente sanguíneo, llegando a todos nuestros órganos. Así que con la misma importancia que cuidamos la comida que ponemos en nuestra boca para alimentarnos, debemos de cuidar el maquillaje que aplicamos en nuestro rostro.

En México los cosméticos y aquellos ingredientes que se utilizan para su fabricación están regulados por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Durante el desarrollo de un producto intervienen pruebas químicas, bioquímicas, microbiológicas, de ingeniera y de calidad. Las sustancias que se emplean en su manufactura se encuentran reguladas por el “Acuerdo por el que se determinan las sustancias prohibidas y restringidas para la elaboración de productos cosméticos”, ideado por la Secretaría de Salud. No obstante, existen algunas sustancias que tienen efectos tóxicos o que en concentraciones más elevadas de lo permitido implican un riesgo para la salud:

PARABENOS:
Son un conservador químico que se usa para alargar la vida útil del maquillaje protegiéndolo contra bacterias y hongos. Imita a las hormonas naturales incluyendo el estrógeno, lo cual aumenta el riesgo de ciertos tipos de cáncer.

FTALATOS:
Funcionan como plastificantes manteniendo las mezclas flexibles con textura pegajosa. Rara vez aparecen en la lista de ingredientes y más bien se mencionan como “fragancias”. El riesgo es que pueden imitar a las hormonas sexuales y afectar el crecimiento del sistema reproductivo de los fetos.

PROPILENGLICOL:
Es un anticongelante industrial y aparece como “humectante”. Puede ser muy irritante a la piel, causando alergias y acné, así como dañar al hígado y a los riñones.

ACEITE MINERAL, VASELINA Y PARAFINA:
Son una mezcla de hidrocarburos obtenidos del petróleo crudo que se utilizan como emoliente. Este se asienta en la piel, obstruyendo su respiración, agravando el acné y atrapando suciedad y bacterias. Y reduce la renovación celular ocasionando el envejecimiento prematuro.

Lo bueno es que existen opciones seguras como los cosméticos Ere Perez, que ofrecen una opción sana, sencilla y natural para las mujeres que desean utilizar maquillaje y cuidar su salud.

Ere Perez emplea ingredientes orgánicos y naturales como base de su formulación, aprovechando sus propiedades, entre ellos avena, manzanilla, zanahoria, betabel, maíz, rosa mosqueta, nuez de macadamia y aceite de olivo. Esto es increíble porque además de estar libre de tóxicos realmente es nutrición para la piel.

Igualmente la empresa está comprometida con el medio ambiente y el respeto por la vida. Las fórmulas son totalmente veganas, lo cual quiere decir que ningún ingrediente es de origen animal, todos son a base de plantas.

Asimismo, no se prueban los productos en animales y cuentan con los sellos de organizaciones como PETA y CRUELTY FREE. Adicionalmente, todos los envases son biodegradables y están elaborados a base de resina de maíz. Las cajas están hechas de material reciclable. Lo cual disminuye considerablemente la contaminación por envase, empaques y embalajes.

Ere Perez Natural Make Up es una empresa australiana, creada por una nutrióloga mexicana, checa su página www.ereperez.mx

© 2015 Rocío Río de la Loza

Reducir tu consumo de carne beneficia al planeta

La producción de carne es una de las actividades humanas que más impacto tienen en el medio ambiente, particularmente en el cambio climático. ¿Por qué?

  • El planeta tiene una capacidad limitada para sostener el crecimiento de la población humana y su actividad. De acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), “la humanidad agotó el 19 de agosto su presupuesto ecológico anual… De mantener esta tendencia necesitaremos al menos 3 planetas para abastecernos en 2050.”[1]
  • La ganadería representa el 70% del uso de la tierra agrícola y ocupa un 30% de la superficie total del planeta. Contribuyendo directamente a un mundo menos verde.
  • Es la causa número uno de deforestación. Los árboles son talados para crear tierras de pastoreo. Al destruir los bosques se arrasa con la biodiversidad y al quitar la cobertura vegetal el agua de las lluvias escurre libremente arrastrando sedimentos y erosionando el suelo, generando procesos de desertificación. Además muchas comunidades tienen su sustento en los bosques, su pérdida significa que deben migrar o buscarse la vida de otra forma.
  • Las prácticas de cría intensiva son muy cuestionables. Desde la década de los años 50, casi toda la carne comercial (osea la que se compra en el súper) ha sido producida en “granjas” que más bien parecen fábricas donde los animales viven aglomerados en jaulas, en condiciones poco higiénicas, obligados a ingerir alimentos diseñados en un laboratorio para hacerlos engordar rápidamente, donde se les suministran hormonas de crecimiento y antibióticos para controlar las enfermedades que se generan por las mismas circunstancias en las que los tienen. Y sobre todo, casi siempre son maltratados. Si quieres saber más de ésto puedes ver en Youtube el documental “Glass Walls” (Paredes de Cristal), donde Paul McCartney presenta el lado oscuro de tu bistec y esas alitas de pollo que tan populares se han vuelto.
  • Para abastecer a la industria de cría intensiva, alimentos como cereales son cultivados rutinariamente utilizando fuertes dosis de pesticidas, fertilizantes y tecnología transgénica.
  • La ganadería produce 18% de los gases responsables del efecto invernadero, tales como metano, bióxido de carbono y óxido nitroso.
  • Se necesitan 10,000 litros de agua para producir un kilo de carne de res, comparado con 500 litros de agua para producir un kilo de papa. Y todos sabemos que cada vez hay más contaminación en ríos, mares y mantos acuíferos.
  • El consumo de carne es la principal causa de enfermedades transmitidas por alimentos como E.coli y Salmonella.

Existen también razones filosóficas para evitar comer animales y todo aquellos que derive de ellos. Uno de los organismos que promueve un estilo de vida vegano es la organización People for the Ethical Treatment of Animals (PETA por sus siglas en inglés). PETA considera que los animales no son nuestros para utilizarse como alimento ni como accesorios sino que son seres vivos que merecen el mismo respeto que las personas. En www.peta.org puedes conocer más acerca del trato ético de los animales.

Reducir la cantidad de carne que comemos (pollo, cordero, cabrito, res, puerco, pescado, mariscos…) y en general de alimentos de origen animal (huevo, lácteos, embutidos como el jamón y las salchichas…) es una de las acciones más concretas que podemos realizar desde nuestra trinchera para cuidar el medio ambiente.

Puedes comenzar dejando de comer carne un día a la semana. Existe el movimiento Meatless Monday (Lunes sin Carne). En www.meatlessmonday.com puedes encontrar ideas para seguir esta recomendación. Un paso más allá sería no consumir carne o productos de origen animal en una comida al día. Y además elegir alimentos de producción orgánica o de prácticas sustentables.

© 2015 Rocío Río de la Loza

[1] http://www.wwf.org.mx/?227530/El-planeta-entra-hoy-en-numeros-rojos–ya-consumimos-nuestro-capital-natural-para-2014