12 propósitos verdes para el 2016

  1. Destina una parte de tu presupuesto para realizar compras “verdes”. Estas pueden significar un simple upgrade de algún producto que ya consumes, por ejemplo cambiar tus compras de ropa de fibra sintética por prendas de algodón y accesorios artesanales. Adicionalmente, este dinerito puede ser designado a un trabajo mayor en tu hogar, como instalar paneles solares y pintar tu casa con pintura libre de residuos tóxicos.
  1. Haz ronda para recoger a los niños del colegio o utiliza el servicio de transporte escolar.
  1. Adquiere tus alimentos en un mercado local o directo del productor por lo menos una vez al mes.
  1. Cambia un producto alimenticio de tu carrito por una marca orgánica. Yo recomiendo comenzar por pollo, huevo, lácteos y hojas verdes. Y si puedes mejor haz tus compras semanales en una tienda orgánica o un comercio local donde puedas conocer el origen de tus alimentos. Prefiere lo orgánico cada vez que tengas la oportunidad.
  1. Sustituye el jabón (con el que te bañas) comercial por uno elaborado a mano con ingredientes 100% naturales.
  1. Utiliza bloqueador biodegradable en todas tus vacaciones.
  1. Repara “eso” que tienes guardado desde hace años en el cajón, armario o bodega. Y si eres de las que tira todo entonces efectúa un trueque con algún amigo o vecino.
  1. Participa en un proyecto comunitario o realiza un trabajo como voluntaria. Involucra a tus hijos en esta labor.
  1. Coloca dos plantas en tu casa. Una maceta en el interior para limpiar el ambiente. Y otra en el exterior. Puedes sembrar flores para las abejas o una hortaliza en tu jardín (aunque sean unos frijoles).
  1. Elabora tus propios productos de limpieza o utiliza marcas amigables con el medio ambiente, comienza por el detergente de trastes y el jabón para lavar la ropa.
  1. Separa la basura. ¡Pero de verdad! No sabes lo importante que es ésto. Si el camión de tu casa la revuelve toda pues lleva tus residuos reciclables a un centro de acopio.
  1. Instala focos ahorradores en todas las lámparas que sean posibles. Calcula tu huella ecológica

¡Tú puedes lograrlo! Pon esta lista en un lugar donde puedas verla todos los días y ve tachando los propósitos que vayas realizando.

© 2016 Rocío Río de la Loza

Educar en la responsabilidad: enseñanzas de cocina y ecología para los niños

Veinte actividades en familia para promover los valores de la sustentabilidad.

Lee que dice mamá ¿tiene colores artificiales y esa otra cosa que me dijiste?– pregunta mi hijo. Evidentemente está aprendiendo a leer y no entiende mucho de glutamato monosódico ni del colorante Rojo 40, pero ahora comprende que la bebida fluorescente de frambuesa es altamente sospechosa. Y en realidad no se trata de “traumar a los niños” (como algunos dirían) de todo lo que comen ni de ser un sargento en las fiestas infantiles, se trata de desarrollar sus facultades intelectuales para que conforme crezcan puedan tomar decisiones informadas y actuar con responsabilidad. Responsabilidad para elegir sus alimentos, para cuidar y respetar el origen de éstos y las personas que los producen y, sobre todas las cosas, para preservar su salud.

Si el agua y la comida son tan básicas para el ser humano es inminente que enseñemos a los niños cosas igualmente básicas acerca de nutrición, cocina, agricultura y ecología. Al darles herramientas para producir, transformar y conservar sus alimentos de manera sustentable les damos las llaves para vivir en armonía con la naturaleza, consigo mismos y con los demás. Reconectar la salud de nuestro cuerpo con la salud de la tierra es un punto de partida. Moldear una relación positiva y respetuosa con los alimentos, la comunidad y el campo es más fácil de lo que parece. He aquí una lista de actividades que podemos realizar con nuestros hijos:

1.    Plantar semillas. Desde girasoles, hierbas de olor y chiles en una maceta hasta un huerto urbano si hay espacio. Hay muchas organizaciones que ofrecen talleres.
2.    Cuidar del jardín. Regar, sembrar un árbol, quitar las hojas secas, construir una casa para pájaros, respetar los insectos, hacer una composta, etc.
3.    Colaborar en la preparación de los alimentos, desde pelar zanahorias, batir el huevo o exprimir los limones, cualquier tarea es buena para comenzar.
4.    Participar en la elaboración del lunch escolar. Substituir chocolates por barras de amaranto y papas fritas por plátanos deshidratados por ejemplo.
5.    Incorporar regularmente un ingrediente nuevo a su dieta, puede ser uno que elija él/ella cuando te acompañe a hacer las compras.
6.    Ir a los mercados locales y platicar con los vendedores para averiguar de dónde vienen las frutas y verduras que hay en sus coloridos puestos.
7.    Leer las etiquetas de los envases y platicarles cuales son los ingredientes que llevan.
8.    Separar la basura. Lavar el envase del yogurt y ponerlo en la caja destinada al reciclaje. Visitar un centro de acopio.
9.    Incentivar el intercambio y llevarlo a un mercado de trueque.
10.    Hablar de la fauna que habita en la zona donde viven. Visitar el Parque Nacional Cimatario en Querétaro y el Charco del Ingenio en Guanajuato, por ejemplo.
11.    Conocer una granja, un rancho de vacas lecheras, un viñedo, un huerto de zarzamoras.
12.    Cuidar el agua. Poner una cubeta en la regadera y cerrar la llave al lavarse los dientes.
13.    Acudir a parques y reservas ecológicas y ¿por qué no? hacer un picnic. Recomiendo El Parque Ecológico Joya-La Barreta.
14.    Hacer ejercicio en familia, como salir a caminar y andar en bicicleta.
15.    Enseñar el valor de la solidaridad y hornear un pastel para el vecino enfermo o la familia cuyo padre se quedó sin trabajo.
16.    Participar en proyectos de la comunidad, reforestar, recoger basura, pintar banquetas.
17.    Ahorrar energía. Apagar la luz, la tele y la computadora. Poner focos ahorradores.
18.    Hacer ronda o utilizar el transporte público.
19.    Apreciar lo artesanal, adquiriendo juguetes hechos a mano en lugar de hechos en China.
20.    Vincular la vida cultural al visitar los museos, las plazas y las bibliotecas públicas.

Te propongo el siguiente reto: imprime esta lista y selecciona una o dos actividades como el objetivo de cada mes. Los niños pueden participar en la elección mensual. Ve tachando las cosas que realicen hasta completar el inventario. Me encantaría saber qué actividades fueron las que más te gustaron. Puedes compartir tus fotos aquí. Haz click aquí para descargar la lista en el formato pdf.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Excusas que probablemente usas para no enverdecer tu hogar

Una reflexión sobre las críticas a las mamás green y las excusas que escucho para no realizar un cambio sostenible.

La intención sin acción no significa nada. Continuamente me preguntan “cómo volverse verdes”. Veo que son muchas las personas que tienen interés en implementar acciones en su casa, comprar productos de limpieza biodegradables, sembrar su huerto e ir al mercado orgánico, pero que se sienten tan abrumadas por TOOOODO lo que hay que hacer que deciden mejor no hacer nada. Y por tanto se la pasan poniendo pretextos para no empezar.

Pienso que se han creado varios estigmas alrededor de las mamás green y todos aquellos que promueven la sustentabilidad. Estos estigmas sirven como excusas para mejor no hacer nada al respecto. Algunas cosas que regularmente escucho son:

  1. La comida orgánica es muy elitista. Los alimentos orgánicos son demasiado caros, solamente la gente con dinero puede adquirirlos. Yo ahorita no puedo gastar en eso.
  2. La permacultura es para hippiosos y fodongos que no se quieren bañar “por no contaminar”. Eso de los baños secos es una marranada. Yo prefiero la comodidad.
  3. La cuestión de reciclar es para países desarrollados, en México todavía estamos muy retrasados, de nada sirve separar si los del camión de la basura de todas formas lo revuelven.
  4. La onda de reusar es para mamás artistas o demasiado craftys que tienen todo el tiempo del mundo. Es una flojera guardar cosas que luego no sabes ni qué hacer con ellas, nada más te llenas de basura.
  5. Aunque hay algunos productos eco-friendly de limpieza y de belleza que puedes hacer tú mismo, es muy complicado conseguir los ingredientes. Y a mí no se me da eso de DIY.
  6. La medicina holística es para yoggis y los que se clavan en el New Age. A mí no me late esa onda para nada.
  7. Lo del veganismo es una mafufada. Ahora resulta que nadie quiere comer carne pero bien que tienen a sus mascotas.

Entiendo que a veces el cambio puede parecer agotador y entre la lista de prioridades quizá para muchos hogares ser verde no ocupe los primeros lugares. Sin embargo, me gustaría esclarecer que “la onda sustentable” es para todos. Y no es una onda, ni moda pasajera, es una necesidad real para el mundo. Y es importante comprender que si tú tienes la intención de cambiar, educar a tus hijos en la responsabilidad o entrarle a la onda verde, hay que buscar el progreso y no el perfeccionismo. Porque siempre habrá algo más que puedes hacer, un producto nuevo que puedas probar, un destino eco-turístico al cual viajar.

Comienza con una acción, y después otra, y después otra. Primero con lo que comes, luego con lo que te untas en el cuerpo, después con lo que limpias tu casa, tal vez con el transporte que usas, y más adelante con los lugares a los que visitas.

No hay un orden estricto para enverdecer tu vida. Lo importante es que comiences, sin pretextos, y sin prejuicios a los que ya lo estamos haciendo. El cambio sostenible es aquel que se mejora y se sostiene por un largo periodo de tiempo. ¡Ser verde es más fácil de lo que crees y en verdad vale la pena!

© 2015 Rocío Río de la Loza

Uppercut: Rasurada limpia y a la antigüita

Podría pensarse que en comparación con otros desechos que llegan a los rellenos sanitarios los rastrillos no son de gran importancia. Sin embargo, son artículos que aunque son pequeños utilizamos en grandes cantidades. Un rastrillo se usa entre 5 y 10 veces y después se tira.

En Estados Unidos, por ejemplo, 2 billones de navajas de afeitar se tiran a la basura cada año. Esta industria tiene un valor anual de 10 billones de dólares. Pero el negocio de Gillette, marca adquirida por el gigante Procter and Gamble, no está en los rastrillos desechables sino en las navajas que se compran individualmente, las cuales deben de ajustarse correctamente al mango plástico. Es decir, este modelo de negocio trabaja similarmente a la de las impresoras. Donde los fabricantes obtienen sus mayores ingresos de la venta repetida de costosos cartuchos. A lo largo de su vida útil ¡la tinta vale más que la impresora! De ahí que tanto los cartuchos de tinta como las navajas sean productos de alto valor que continuamente se roban en las tiendas.

Asumiendo que nadie quiere parecerse al Tío Cosa o al Señor de las Cavernas la eliminación del bello facial parece indispensable. ¿Pero qué alternativas existen? Las mujeres pueden optar por la antigua cera o por métodos de depilación definitiva. Que para muchas siguen siendo demasiados caros. Y no conozco muchos hombres que estén dispuestos a utilizar la cera para retirar su bigote. Así que quedan las máquinas de afeitar o rasuradoras eléctricas.

Estas utilizan 15W, que es poco en comparación de otros electrodomésticos comunes, no obstante requieren de energía eléctrica o de baterías (las cuales sabemos que son altamente contaminantes). Y además requieren ser manufacturadas, empacadas, transportadas a su punto de venta, utilizan navajas y es probable que terminen también en los rellenos sanitarios o en algún vertedero clandestino.

Entonces si en el súper mercado encuentras rastrillos desechables que tengan componentes elaborados con materiales reciclados son una mejor opción. De hecho, en el 2012 Schick lanzó al mercado el rastrillo desechable Xtreme 3, el cual utiliza 100% plástico reciclado en su mango y 100% papel reciclado en su empaque. La otra sería dejar al marido llevar un “sexy dirty look”, para que no tenga que afeitarse tan seguido y alargar la vida de su rastrillo.

En realidad, para una rasurada limpia la mejor alternativa es utilizar una clásica navaja de afeitar, a la Clint Eastwood. Lo que en inglés se conoce como “cut-throat razor”. Una especie de arte perdido que sería interesante recuperar. Habría que ver quienes son los animosos que se atreven a pasar una filosa hoja de acero por su rostro. La brocha comúnmente es de pelo de tejón, la hoja es de acero Sheffield y la tira (o asentador) que se utiliza para enderezar, pulir y afilar la navaja es de cuero. Esto podría suponer “un pero” para los veganos. El reto para todos los demás tal vez sería encontrar estos artículos a la venta y aprender a utilizarlos.

Para los menos aventureros existen profesionales que pueden ejecutar una rasurada limpia sin riesgo a sufrir una cortada en el cachete o, peor aún, en el cuello. Estos servicios se ofrecen en algunas peluquerías y en las antiguas barberías, de las que cada vez surgen más.

Un ejemplo es la Peluquería y Barbería UPPER CUT, que ofrece el servicio de afeitado clásico con los mejores productos para el cuidado de la piel masculina que existen en la actualidad. La nostalgia de otros tiempos se deja ver en la decoración. En este establecimiento queretano los clientes se reclinan sobre una hermosa silla mientras que con pulso firme reciben un servicio de primera, que les permite relajarse y hablar de todas esas cosas que les interesan a los hombres. Mientras están ahí pueden tomarse un café o una cerveza de cortesía y hasta salen con los zapatos boleados. Me encanta su hashtag #soyuncaballero. ¡Refiriéndose a que si eres uno debes verte como tal!

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© 2015 Rocío Río de la Loza

Hablemos claro: del vidrio y sus bondades

¿Alguna vez te has preguntado de qué está hecho el vidrio? Este se compone de arena de sílice (procedente principalmente del cuarzo), carbonato de sodio y caliza. Además de otros minerales que le dan las diferentes coloraciones.

El vidrio principalmente es fabricado por el hombre de manera artificial para elaborar botellas, vasos, copas, adornos, bombillas, ventanas y lentes, entre muchas otras cosas. Erróneamente llamamos cristal a algunas piezas de cocina y ornamentos que están fabricados con vidrio de plomo (o vidrio óptico) que por su transparencia imita al cristal natural. El verdadero cristal es un material inorgánico que se forma a partir de la cristalización de gases, líquidos o sólidos, cuyos átomos se acomodan, capa por capa, en una red tridimensional. Los cristales son valiosos dependiendo de su belleza natural, color, dureza y rareza. Algunos cristales se transforman en gemas al ser cortados y pulidos para maximizar la cantidad de luz que reflectan (y por lo tanto su brillo) y ser aplicados en piezas de joyería.

Además de que el vidrio es 100% reciclable, preserva mejor las propiedades de los alimentos y no les transfiere elementos tóxicos. Por ello, no es una sorpresa que sea el material preferido para conservar medicamentos, bebidas y alimentos y que artículos como los Mason Jars estén tan de moda. ¿Sabes cuáles son los colores más empleados en los envases de vidrio? Verde (60% vino y cerveza), claro (25% refrescos, cervezas, medicinas, perfumes y alimentos), extraclaro (10% aguas minerales y decoración) y ámbar (5% cervezas y botellas de laboratorio).

  • El vidrio fue inventado en Egipto unos 3000 años antes de Cristo.
  • Las cuentas de collares son algunos de los objetos que se han encontrado más antiguos.
  • En México el primer taller vidriero se estableció en la ciudad de Puebla por el español Rodrigo de Espinoza a mediados del siglo XVI.
  • Desde la década de los 70´ comenzó su reciclaje.
  • Actualmente por cada tonelada de vidrio que es reciclada, 1.2 toneladas de materia prima es preservada.
  • La empresa VITRO recicla el 24% del vidrio mexicano.
  • El reciclaje de vidrio necesita un 26% menos de energía que la producción original.
  • El material generado por reciclaje reduce en un 20% la contaminación atmosférica que provocaría por el proceso habitual, y disminuye en un 40% la contaminación de agua.
  • La energía que se ahorra del procesamiento de una botella de cristal puede mantener encendida una bombilla de 100 watts durante 4 horas.[1]

Además de reciclar correctamente los envases es importante cuidar los objetos que tenemos en casa, ya que éstos atraen polvo fácilmente y quedan “apagados” u opacos si no se limpian con regularidad. Te comparto algunos trucos para mantener tus cosas de vidrio en buen estado:

  • Para pulir las copas forma una pasta fina con levadura y agua, frota con ella la copa. Después enjuaga con agua templada y seca con un paño suave. Este truco también funciona para los parabrisas.
  • Para quitar la grasita de vasos, colócales una vez lavados en una tina con agua tibia y las cáscaras de tres limones. Deja en remojo hasta que la grasa se despegue del vidrio.
  • Lava tus lentes con jabón de trastes biodegradable y enjuaga con agua fría.
  • Para eliminar los olores de de los frascos de conservas lávalos y luego ponlos en remojo durante toda la noche en una solución de 5 grs de mostaza en polvo y 1 litro de agua de tibia.

© 2015 Rocío Río de la Loza

[1]Reciclaje de vidrio, Ing. A. Mata e Ing. C. Gálvez., UAG, 2010.

¡A reciclar! Guía práctica para el hogar

Reciclar es sencillo y disminuye la generación de basura porque transforma materiales usados en recursos valiosos que sirven como materia prima para elaborar otros productos o para generar la energía que se utiliza en el proceso de manufactura. En ciertos casos, como en las baterías de los teléfonos celulares, algunas piezas son recabadas para extraer materiales peligrosos para la salud como el mercurio y el cadmio, los cuales pueden producir envenenamiento y hasta la muerte. Alrededor del 30% de los residuos que generamos en el hogar son inorgánicos y reciclables y existen canales apropiados para su disposición. Esto quiere decir que no todo lo que tiramos al basurero es “basura”.

Reciclar se refiere a someter una materia a cierto proceso físico-químico o mecánico para que pueda ser reutilizable y reintroducida a un nuevo ciclo de vida, de esta forma nos permite ahorrar recursos productivos como madera, agua, arena, electricidad, petróleo, tiempo, trabajo, dinero… El principio del reciclaje está en separar correctamente los residuos y existen códigos de color establecidos para ello:

AZUL PARA PAPEL Y CARTÓN

Sí: Periódicos, revistas, folletos, papel para envolver regalos, volantes, cartón, cartulina, papelería de oficina, cartones de huevo.

No: Papel encerado para cocinar, papel de baño, servilletas, empaques de cartón embarrados de comida.

OJO: Los cartones que tienen una cubierta de metal y además están plastificados como los Tetra Pack® sí con reciclables pero los reciben pocos centros de acopio.

¡Al reciclar una tonelada de papel se salvan 17 árboles!

AMARILLO PARA PLÁSTICO Y METAL

Sí: Botellas de agua y refrescos, envases de alimentos, latas de cerveza, refrescos y conservas, charolas de aluminio (como la de comida congelada), aerosoles.

No: Juguetes, utensilios de cocina, guantes de goma, biberones, envases de productos de carnes frías, film de polietileno transparente que se usa para envolver alimentos frescos como carne y pollo.

OJO: El “unicel” (poliestireno EPS) es altamente contaminante si se disemina. Aunque sí es reciclable muy pocos centros de acopio lo reciben porque existen escasas plantas especializadas en su proceso. Es mejor evitarlo.

VERDE PARA VIDRIO

Sí: Frascos de conservas y alimentos para bebé, botellas de refrescos, cervezas, bebidas alcohólicas y jugos de cualquier color, tarros de cosmética y perfumería.

No: Cerámica, cristales de ventana, espejos, tubos fluorescentes y focos.

OJO: Los focos ahorradores contienen mercurio y por lo tanto deben depositarse solamente en los centros de recolección especiales.

¡Reciclando el vidrio ahorramos el 32% de la energía que se requiere para hacer nuevo vidrio!

ROJO PARA DESECHOS PELIGROSOS

Sí: Insecticidas, aceites, residuos sanitarios como papel de baño, toallas femeninas, pañales, gasas y vendas.

No: Medicinas caducas. Estas se depositan en contenedores específicos que hay en centros de salud, clínicas de especialidad y farmacias como en Farmacias del Ahorro.

OJO: Las pilas y los aparatos electrónicos deben llevarse a centros especializados.

NARANJA PARA RESIDUOS ORGÁNICOS

Sí: Restos de comida, hojas secas, pasto, empaques de alimentos que estén marcados como composteables, etc.

No: Hojas de papel o cartón.

Esta categorización de colores se puede apreciar en los botes de basura dispuestos en centros de acopio, calles, plazas, centros comerciales y algunas oficinas.

En casa idealmente podrías separar así:

** 3 botes de basura con tapa para:

– Desechos sanitarios

– Orgánicos

– Inorgánicos no reciclables

** 4 contenedores (huacales, cajas de cartón o de plástico) para reciclaje:

– Papel y cartón (desarmar y doblar)

– Plástico y metal (botellas de PET y latas apachurradas)

– Vidrio (sin romper)

– Varios (libros, CDs, DVDs, objetos de cerámica y madera, ropa, trapos viejos, etc.)

** 1 bote de refresco de PET para guardar las pilas mientras las llevas al centro de acopio

** 1 caja pequeña para guardar medicinas caducas que esté fuera del alcance de los niños

Si no cuentas con espacio guarda todo en un solo contenedor y al llevarlo al centro de acopio sepáralo en bolsas reusables para transportarlos fácilmente. Es importante que todo esté súper limpio para evitar malos olores y animales.

Para conocer centros de acopio cerca de ti puedes llamar a la Secretaría del Medio Ambiente de tu municipio.

© 2015 Rocío Río de la Loza