Alimentos que transforman tus células

Existe una conexión entre nuestra genética y el ambiente en que vivimos. El estilo de vida, el estrés y particularmente la dieta afecta directamente la expresión genética de cada una de nuestras células. A este estudio del cuerpo humano se le llama epigenética. Cuando hablamos de epigenética nos referimos a fenómenos que no afectan la secuencia de ADN de los genes pero que sí varían su expresión dependiendo de ciertas condiciones bioquímicas. Como si fueran “switches que se prenden o apagan según las circunstancias”.

Todo lo que comemos crea una serie de reacciones químicas que activan y desactivan partes de nuestro genoma humano. Como lo muestra el campo de la nutrigenómica, los nutrientes que extraemos de los alimentos encuentran un “camino metabólico” donde son modificados y moldeados como moléculas que el cuerpo puede utilizar.
Literalmente aquello que comemos se transforma en cada una de nuestras células. La bolsa de papas, los huevos rancheros del desayuno, los tacos dorados de la cena, todo eso se convertirá en nuestra piel, cabello, hígado, cerebro, uñas, etc. Por ello, sería mejor substituir lo anterior por hojas verdes, carnes magras, frutas, granos enteros y semillas. ¿No crees?

Esto es particularmente relevante para las mujeres embarazadas pues existen ingredientes que rápidamente pueden alterar de manera positiva la expresión genética. Algunos ejemplos son la yema de huevo, las semillas de ajonjolí, la espinaca, el brócoli, los mariscos y el hígado. Como lo muestra un estudio realizado por el Departamento de Ciencias de la Universidad de Utah en Estados Unidos de Norteamérica.

De igual manera, la dieta nos protege y nos ayuda a contrarrestar los efectos tóxicos de algunas sustancias como el BPA. El Bisfenol A, conocido como BPA, es un compuesto químico industrial presente en el plástico y aditivos plásticos que se utilizan para envasar algunos alimentos, particularmente botellas de agua, cubiertas interiores de latas, contenedores tipo Tupper Wear, termos, etc.

Como lo expresa la Clínica Mayo, algunos residuos de BPA se transfieren a los alimentos y las bebidas con las que están en contacto. La Food and Drugs Administration (FDA), el departamento encargado de validar la seguridad alimentaria en los Estados Unidos, defiende que la mínima cantidad de BPA que una persona alcanza a ingerir es inofensiva. No obstante, existen suficientes estudios que argumentan lo contrario y sobre todo que sostienen que el BPA es un compuesto que promueve la aparición y dispersión del cáncer. Por lo que se considera un posible carcinógeno, potencialmente capaz de producir cáncer al exponerse a nuestros tejidos vivos.

Adicionalmente, un parte de la comunidad médica está preocupada por los posibles efectos negativos a la salud en el cerebro; la glándula de la próstata en los fetos, bebés y niños pequeños; y la alteración del comportamiento en los menores de edad. De hecho el BPA en E.U.A. ha quedado fuera de mamilas y vasos entrenadores para bebés. Sin embargo, en México todavía se comercializan muchos contenedores de bebidas diseñados para niños que incluyen BPA.

Si te preocupa la exposición a este elemento puedes hacer lo siguiente:

  • Busca productos que digan “libre de BPA” en su etiqueta.
  • Reduce tu consumo de latas.
  • Evita usar los contenedores o vajilla de plástico en el horno de microondas o la lavadora de trastes. El calor “rompe” el plástico policarbonato haciendo más fácil la transferencia de BPA a tu comida.
  • Utiliza utensilios y contenedores de cerámica, vidrio o acero inoxidable para guardar tus alimentos.

Y como comentaba al principio, una dieta sana apoya a contrarrestar los efectos tóxicos del BPA. Nutrientes comunes como el ácido fólico y la vitamina B son claves para ayudar a nuestras células a cambiar su expresión genética ya que producen una sustancia llamada metil. Los alimentos ricos en nutrientes “donadores de metil” que debes incluir en tu plan de alimentación son: semillas de ajonjolí, nueces del Brasil, pimientos, espinaca, berza (kale), semillas de girasol, levadura, hígado, leche, crustáceos, huevo, pollo, ternera, res, pavo, trigo, brócoli, ajo, vino tinto y soya (no procesada). De todos los anteriores se podría decir que el ajo y el brócoli tienen propiedades de mayor peso contra el cáncer.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Los peligros del microondas

Los hornos de microondas fueron introducidos en la década de los setenta y trabajan con una forma de radiación. Es verdad que calentar en el horno de microondas es muy conveniente, pero existen varios argumentos que cuestionan la seguridad de este popular electrodoméstico.

  1. El horno microondas hace que los envases de plástico liberen tóxicos cancerígenos.1 Estos son interruptores endócrinos y pueden ser también causa de infertilidad y defectos de nacimiento.2
  2. Es especialmente peligroso para cocinar alimentos grasosos, ya que éstos son receptores de los tóxicos liberados por los contenedores de plástico.
  3. La fricción molecular de los hornos microondas destruye las vitaminas y los fito-nutrientes (los minerales no se ven afectados).3
  4. El horno microondas perturba la armonía natural de las moléculas de agua en los alimentos, lo que conduce a un patrón molecular desordenado y a un equilibrio interno perturbado.4

Intenta mejor calentar en un horno convencional, ya sea de gas o eléctrico, y en una olla o sartén. Esto además garantiza la inocuidad de los alimentos, ya que se la comida se calienta uniformemente y alcanza las temperaturas adecuadas para matar algunos bichos, causantes de infecciones gastrointestinales. Si decides deshacerte de tu aparato, además de salvar tu salud estarás haciendo un ahorro para el planeta y tu bolsillo, ya que se requieren muchos recursos naturales para generar la energía eléctrica.

Si de todas formas eliges utilizar el horno microondas calienta tus alimentos y/o bebidas en un recipiente de vidrio o cerámica con tapa. Sobre todo asegúrate de que tengan la leyenda “seguro para microondas”.

Referencias:

  1. The Hidden Hazards of Microwave Cooking www.health-science.com
  2. Does Plastic in Microwave Pose Health Problems? http://geti.in/1fZoqkl
  3. Microwave Ovens Destroy the Nutritional Value of Your Food www.naturalnews.com
  4. Microwave Oven Factsheet by the Institute of Integrative Nutrition

© 2015 Rocío Río de la Loza

¡A reciclar! Guía práctica para el hogar

Reciclar es sencillo y disminuye la generación de basura porque transforma materiales usados en recursos valiosos que sirven como materia prima para elaborar otros productos o para generar la energía que se utiliza en el proceso de manufactura. En ciertos casos, como en las baterías de los teléfonos celulares, algunas piezas son recabadas para extraer materiales peligrosos para la salud como el mercurio y el cadmio, los cuales pueden producir envenenamiento y hasta la muerte. Alrededor del 30% de los residuos que generamos en el hogar son inorgánicos y reciclables y existen canales apropiados para su disposición. Esto quiere decir que no todo lo que tiramos al basurero es “basura”.

Reciclar se refiere a someter una materia a cierto proceso físico-químico o mecánico para que pueda ser reutilizable y reintroducida a un nuevo ciclo de vida, de esta forma nos permite ahorrar recursos productivos como madera, agua, arena, electricidad, petróleo, tiempo, trabajo, dinero… El principio del reciclaje está en separar correctamente los residuos y existen códigos de color establecidos para ello:

AZUL PARA PAPEL Y CARTÓN

Sí: Periódicos, revistas, folletos, papel para envolver regalos, volantes, cartón, cartulina, papelería de oficina, cartones de huevo.

No: Papel encerado para cocinar, papel de baño, servilletas, empaques de cartón embarrados de comida.

OJO: Los cartones que tienen una cubierta de metal y además están plastificados como los Tetra Pack® sí con reciclables pero los reciben pocos centros de acopio.

¡Al reciclar una tonelada de papel se salvan 17 árboles!

AMARILLO PARA PLÁSTICO Y METAL

Sí: Botellas de agua y refrescos, envases de alimentos, latas de cerveza, refrescos y conservas, charolas de aluminio (como la de comida congelada), aerosoles.

No: Juguetes, utensilios de cocina, guantes de goma, biberones, envases de productos de carnes frías, film de polietileno transparente que se usa para envolver alimentos frescos como carne y pollo.

OJO: El “unicel” (poliestireno EPS) es altamente contaminante si se disemina. Aunque sí es reciclable muy pocos centros de acopio lo reciben porque existen escasas plantas especializadas en su proceso. Es mejor evitarlo.

VERDE PARA VIDRIO

Sí: Frascos de conservas y alimentos para bebé, botellas de refrescos, cervezas, bebidas alcohólicas y jugos de cualquier color, tarros de cosmética y perfumería.

No: Cerámica, cristales de ventana, espejos, tubos fluorescentes y focos.

OJO: Los focos ahorradores contienen mercurio y por lo tanto deben depositarse solamente en los centros de recolección especiales.

¡Reciclando el vidrio ahorramos el 32% de la energía que se requiere para hacer nuevo vidrio!

ROJO PARA DESECHOS PELIGROSOS

Sí: Insecticidas, aceites, residuos sanitarios como papel de baño, toallas femeninas, pañales, gasas y vendas.

No: Medicinas caducas. Estas se depositan en contenedores específicos que hay en centros de salud, clínicas de especialidad y farmacias como en Farmacias del Ahorro.

OJO: Las pilas y los aparatos electrónicos deben llevarse a centros especializados.

NARANJA PARA RESIDUOS ORGÁNICOS

Sí: Restos de comida, hojas secas, pasto, empaques de alimentos que estén marcados como composteables, etc.

No: Hojas de papel o cartón.

Esta categorización de colores se puede apreciar en los botes de basura dispuestos en centros de acopio, calles, plazas, centros comerciales y algunas oficinas.

En casa idealmente podrías separar así:

** 3 botes de basura con tapa para:

– Desechos sanitarios

– Orgánicos

– Inorgánicos no reciclables

** 4 contenedores (huacales, cajas de cartón o de plástico) para reciclaje:

– Papel y cartón (desarmar y doblar)

– Plástico y metal (botellas de PET y latas apachurradas)

– Vidrio (sin romper)

– Varios (libros, CDs, DVDs, objetos de cerámica y madera, ropa, trapos viejos, etc.)

** 1 bote de refresco de PET para guardar las pilas mientras las llevas al centro de acopio

** 1 caja pequeña para guardar medicinas caducas que esté fuera del alcance de los niños

Si no cuentas con espacio guarda todo en un solo contenedor y al llevarlo al centro de acopio sepáralo en bolsas reusables para transportarlos fácilmente. Es importante que todo esté súper limpio para evitar malos olores y animales.

Para conocer centros de acopio cerca de ti puedes llamar a la Secretaría del Medio Ambiente de tu municipio.

© 2015 Rocío Río de la Loza