Earthing: terapia de pies descalzos y ondas electromagnéticas

Conoce esta medicina holística que utiliza la energía de la Tierra para sanar y disminuir el dolor.

En los últimos quince años ha surgido una terapia de salud alternativa que cobra cada vez más popularidad. Esto se debe a que no es invasiva, utiliza recursos renovables y además no tiene costo. Se puede practicar en cualquier parte del mundo y por personas de todas las edades. Tampoco requiere de la supervisión de personal médico calificado. ¿Suena demasiado bueno verdad? Pues así es. Se trata de Earthing o Grounding, que significa conexión a tierra o puesta a tierra, en este caso con el planeta Tierra.

EarthingEsta revolucionaria terapia se refiere al contacto directo de nuestro cuerpo con los electrones de la superficie de la Tierra. Para ello basta con caminar descalzo sobre la playa, el monte o el césped de nuestro hogar. A mayor superficie de exposición mayor energía es la que se absorbe. Esto quiere decir que si durante tus vacaciones te entierras bajo la arena de cuerpo completo con traje de baño, estarás recibiendo más de estos electrones. De igual manera que si te dieras un baño de lodo como los cerditos.

Se basa en un principio simple, profundo y muy poderoso: la conexión vital y energética entre el Individuo, el Planeta y el Universo. El planeta está cargado de energía que se conduce a través de la piel (plantas de los pies) viajando por todo el cuerpo, impactando cada una de nuestras células. Estos electrones modifican nuestra sangre y además luchan con los radicales libres (los que son culpables de nuestro envejecimiento celular, entre otras cosas).

Así mismo, los beneficios son principalmente la reducción de procesos inflamatorios y las mejoras del sueño. Los proponentes de esta corriente la recomiendan para pacientes con dolores crónicos causados por artritis, fibromialgia, hernias de disco, achaques de cadera, etc. Y para aquellos que roncan como un oso y en casos más severos sufren de apnea.

 Earthing es revolucionaria no porque sea novedosa, ya que hay evidencias de que algunos grupos humanos en la antigüedad eran conscientes de este poder del planeta (como los Sioux y los Tarahumaras), sino porque ha causado una revolución entre el mundo de la ciencia. Algunos afamados doctores como A. Weill se muestran escépticos porque dicen que las investigaciones son insuficientes (que los grupos eran muy pequeños o los experimentos fueron cortos en tiempo). No obstante, hay otro grupo que proclama sus bondades, entre ellos están los doctores J. Mercola, C.Ober, S.T.Sinatra, M.Zucker, y el “Earthing Institute”. De hecho, en Alaska, los habitantes del pueblo de Haines proclaman haber recuperado su bienestar físico en el documental “Grounded”, realizado en 2013 por un cineasta de la cadena National Geographic.

Este debate es comprensible ya que podría significar un descubrimiento cardinal. Lo que sí es cierto, es que si observamos a los niños (al igual que a los cachorros) pareciera que tienen este conocimiento innato, están quitándose siempre los zapatos, caminando descalzos y acostándose en el piso en cada oportunidad.

Hasta antes de la invención del plástico, los zapatos que utilizaba el hombre eran confeccionados con pieles de animales, las cuales permiten la conducción electromagnética. Sin embargo, en nuestra vida moderna hay muchos objetos que aíslan nuestro cuerpo de esta energía, desde las suelas de goma, hasta los mosaicos, el concreto, y los pisos que imitan la madera.

Para resolver este problema se ha inventado calzado con adiciones de cobre, mantas con hilos de plata y otros artefactos que te permiten “hacer tierra” incluso mientras duermes o trabajas en tu escritorio. Para consultar estos productos entra a www.earthing.com y shop.mercola.com. Entretanto, creo que vale la pena hacer el experimento. ¿Qué tal probar 20 minutos diarios de caminar descalzos sobre el pasto? Tomarse un break de la oficina (aunque sea en el camellón) o llevar a los niños al parque. Además de entrar en contacto con la energía de la Tierra podrás recibir una dosis de vitamina D. ¡Suena loco pero es cuestión de que te animes a probarlo!

Con los pies descalzos,

Rocío

© 2015 Rocío Río de la Loza