En busca de la felicidad

¿Qué determina la dicha de una persona?

Los mexicanos trabajan en promedio 2 mil 250 horas por año de acuerdo con un informe realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El reporte titulado “¿Cómo va la vida?” se realizó en los 35 países pertenecientes a la organización durante el año 2013. Este informe reveló que el promedio del trabajo femenino en los miembros de la OCDE es de un 60%. Y que los mexicanos trabajan casi 500 horas más al año que el resto de los trabajadores en los territorios en cuestión.

FelicidadAsí mismo, se calculó el “Índice para una Vida Mejor”, que mide la calidad de vida con base a los siguientes elementos: seguridad, educación, empleo e ingreso. En el cual México se ubicó en los últimos puestos, por debajo de Brasil y Turquía. El reporte mide otros aspectos como la vivienda, el sentido de comunidad y algunos factores del medio ambiente. En cuestiones ecológicas los problemas que más resaltaron fueron la calidad del aire y del agua, refiriéndose a los altos niveles de contaminación que existen en nuestra tierra.

No obstante a tener casi la peor calidad de vida, el 85% de los mexicanos encuestados reportaron tener más experiencias positivas que negativas durante el día. Ubicándonos como uno de los ciudadanos más felices de la OCDE. Me pregunto, ¿qué pasaría si ese mismo estudio se realizara hoy con las actuales circunstancias políticas? Pero lo más interesante sería comprender ¿cómo es que trabajando tanto y viviendo en tan malas condiciones somos tan dichosos?

¿Qué es entonces lo que realmente determina la felicidad de una persona? De acuerdo con el mundialmente reconocido Doctor Deepak Chopra, experto en medicina holística y líder espiritual, existe una fórmula para calcular la felicidad.

La fórmula es: H=S+C+V.

La “H” (happiness) representa el bienestar general de la persona. La “S” (set point of happiness) significa “el punto fijo de la felicidad” y se refiere a lo que aprendiste en tu infancia, durante los primeros tres años, en relación a la vida. Si tuviste padres positivos y trabajadores o si tuviste padres que peleaban y se quejaban de todo. Este rubro determina el 50% de la felicidad. Después la “C” (conditions of living) se refiere a las condiciones de vida, principalmente económicas, y contribuye tan solo un 12%. Finalmente la “V” (voluntary choices) se refiere a las decisiones voluntarias que tomamos todos los días. Desde qué platillo ordenar, hasta qué zapatos comprar, qué película ver, etc. Este rubro tiene un valor del 38% y plantea principalmente elecciones relacionadas a los placeres.

En esta ecuación vemos entonces que el contexto de la ciudad en que vivimos afecta tan sólo en un 12%… ¡eso explica los resultados de la encuesta de la OCDE!

Por último, Deepak Chopra describe el fenómeno de la “infelicidad existencial”, donde una persona es feliz en su presente pero se preocupa porque tal vez no será feliz en el futuro. O cuando una persona no puede ser feliz en el presente porque está atada a algo infeliz que le sucedió en el pasado.

Podemos concluir que nuestra felicidad se compone de lo que aprendimos de pequeños en el hogar, de nuestras circunstancias socio-económicas y de las decisiones personales. Sin embargo, es probable que la cantidad de dinero, la posición social y las comodidades fluctúen a lo largo del tiempo, en ocasiones por eventos inesperados, como el fallecimiento o la enfermedad de un ser querido. Es igualmente probable que en algunos momentos tomemos malas decisiones. Y pues con respecto a la primera parte, no podemos hacer nada para cambiar el pasado. Pero sí podemos elegir cómo sentirnos al respecto.

Entonces ¿qué podemos hacer para crear una felicidad sostenida? De acuerdo con Deepak Chopra la verdadera felicidad viene de la realización. Esta la podemos alcanzar a través de encontrarle el sentido a nuestra existencia y de vivir cumpliendo nuestro propósito. (El punto aquí es primero encontrar tu propósito.)

De la misma manera, también nos realizamos cuando se nos permite expresar nuestra creatividad libremente. Y cuando interactuamos con otras personas, pero sobre todo, cuando las hacemos felices. Sí, así de simple.

Entonces, encuentra tu propósito (recuerda que eres única y nadie más puede hacer lo que tú haces y como tú lo haces), vive el presente, haz feliz a los demás y toma buenas decisiones, comenzando por lo que comes.

Ahora que conoces esta ecuación ¿qué acciones puedes llevar a cabo para elevar y/o sostener tu nivel de felicidad?

© 2015 Rocío Río de la Loza