Hablando del nacimiento y la muerte

¿Cómo recordar a los que NO nacieron pero SÍ existieron? The Pregnancy and Infant Loss Remembrance Day

Me imagino que en otros tiempos los abuelos morían en las casas y los bebés nacían en las camas de sus madres. En mis tiempos y mis circunstancias, estos acontecimientos tan naturales, inherentes  a nuestra existencia como ser humano, parecen estar alejados, resguardados entre paredes blancas y rodeados de extraños con uniformes. Dejándonos fuera, aislando a nuestros ojos y a nuestros corazones, negándoles la oportunidad de ser testigos de la dicha y el dolor. Como si estas emociones fueran ajenas, un tanto estorbosas, sobre todo cuando se mezclan con otras como la culpa y el enojo.

Particularmente nos gusta encajonar al suceso de  la muerte, en un velorio con pisos de mármol. Quizá para salir pronto del numerito y no recordar tan seguido, ni tan adentro, que somos frágiles y que en algún momento también nosotros hemos de irnos. Y he notado que poco nos han enseñado a respetar el duelo de los demás. Con prisa queremos darle la vuelta a la hoja y en ocasiones hasta presionamos a aquellos que han sufrido la pérdida de un ser querido a recobrar su vida lo más pronto que se pueda. Sin preguntar si lo desean les damos consejos, les organizamos fiestas, los invitamos de vacaciones, les redecoramos la habitación, le hacemos un blind date.

Cada quien vive el duelo a su manera, a algunas personas les gusta guardar recuerdos como objetos personales y fotografías, y hablar de los que ya se han ido constantemente. Otras prefieren lo contrario. Sin embargo, es común escuchar hablar de los abuelos o los tíos que han muerto. Pero rara vez escuchamos de los primos, hermanitos o bebés que nos dejaron pronto. Incluso en ocasiones, he visto como a algunas mamás, que han perdido bebés durante el embarazo o poco tiempo después de haber nacido, se les juzga por expresar su tristeza, por contar su historia en una reunión, por si de pronto un anuncio les recuerda a su pequeña y se les sale una lágrima “sin aparente motivo”, o si publican algo muy llegador y dolorido en su página de Facebook. Es como si a la comunidad realmente nos desagradara este tema. Quizá porque nos mueve las entrañas de tal manera que preferimos evadirlo y socialmente no les hemos dado un espacio a las mamás para vivir su duelo, hablar de sus sentimientos y para apoyarlas en su proceso. Cuando una mujer pierde un embarazo, pierde a una hija o un hijo y los sueños para ellos. ¿Cómo recordar a los que no nacieron pero sí existieron?  Me da la impresión que no hemos abierto un lugar ni una forma para ello.

El aborto espontáneo permanece como un tema incómodo en nuestra sociedad.  ¿Y cómo entender el nacimiento sin vida? ¿O la muerte de un recién nacido? En México, siete de cada mil niños mueren en las primeras semanas de vida. Todo esto es mucho más común de lo que parece. Pero la realidad es que no nos gusta hablar de ello.

Sin embargo, hoy toca abrir la conversación porque el 15 de octubre es un día especial para todas las mujeres que han perdido a su bebé durante el embarazo o poco después de nacer. The Pregnancy and Infant Loss Remembrance Day, es la fecha que se dedica a todos los niños y niñas que nos dejaron muy pronto y a sus madres que los añoran. Donde sea que vivas te invito a prender una vela como símbolo de esperanza a las 7:00pm para ser parte de una ola de luz que ser formará en todo el mundo. Mantén prendida la vela durante una hora.

Un abrazo muy fuerte para todas las mujeres que recuerdan a sus bebés en este día.
No estás sola. No es tu culpa. Su recuerdo vive en ti.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Espárragos con habas y cebollita cambray

Espárragos con habas y cebollita cambray

Espárragos con habas y cebollita cambrayLas habas y los espárragos son una excelente fuente de folato (ácido fólico), el cual se recomienda durante el embarazo ya que previene defectos del tubo neuronal. Es parte del complejo de vitaminas B y tiene un rol esencial en el funcionamiento de los nervios de todo el cuerpo.

Los espárragos aportan potasio, fósforo y calcio, así como vitamina A, B, C, K y E. Las habas por su parte, al ser una leguminosa, contienen importantes cantidades de aminoácidos (proteínas) de origen vegetal. Lo cual te mantendrán satisfecha y con energía por más tiempo. Las habas también son ricas en vitamina K, C, A y algo de E.

Las cebollitas le dan un toque crujiente y las hierbas aroma y frescura al paladar. Yo añadí cebolla morada porque soy fan de la cebolla pero si crees que es demasiado para ti simplemente déjala fuera.

Rinde para 1 bol mediano botanero.

Los ingredientes:

  • 10 espárragos frescos
  • 1 taza de habas frescas
  • 3 cebollitas de cambray
  • 1 manojito de cilantro, picado finamente
  • 1 manojito de perejil, picado finamente
  • El jugo de 2 limones
  • Aceite de olivo extra virgen, de preferencia orgánico
  • 1 chile verde, desvenado y sin semillas, picado finamente
  • Sal de mar
  • Pimienta al gusto

Las instrucciones:

  1. Retira la parte más gruesa de los espárragos.
  2. El truco de los vegetales es cocerlos correctamente. Para los espárragos coloca una olla tipo arrocera (osea que sea ancha para que quepan acostados) con suficiente agua, una pizca generosa de sal de mar y un chorrito de aceite de oliva y llévala a ebullición. Cuando esté burbujeando echa los espárragos y hierve por 5-8 minutos. Retira rápidamente del fuego, colócalos en un colador y rocía con agua fría para detener la cocción. Deja escurrir bien.
  3. Puedes reutilizar esa misma agua para las habas. Simplemente hiérvelas hasta que estén suaves pero no se deshagan. Esto puede tardar unos 15 minutos pero mantente al pendiente. Igualmente escurre bien y deja enfriar.
  4. Corta las cebollitas de cambray en rodajas, utilizando también la parte verde que esté en buen estado.
  5. En un recipiente agrega todos los ingredientes: espárragos, habas, cebollita, hierbas de olor, chile verde y jugo de limón. Añade sal, pimienta y aceite de oliva utilizando una cuchara. Mezcla bien y prueba. Añade el aceite que creas necesario.
  6. Deja reposar en el refrigerador durante una hora mínimo antes de servir. Esto permite que los vegetales se maceren en el aderezo y saben mejor.

© 2015 Rocío Río de la Loza