27 Acciones para cuidar el agua

 De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) del 100% del agua que existe en el planeta el 97.5% es salada, por lo que no podemos utilizarla directamente en actividades humanas. La mayoría del agua dulce se encuentra congelada en los polos o en mantos subterráneos. Solamente el 0.3% del total del agua en la Tierra es apta para consumo humano. De tal manera que nuestros hábitos y costumbres en el hogar pueden hacer grandes diferencias para el cuidado de este valioso recurso. Te comparto algunos consejos que la SEMARNAT* sugiere para que las implementemos en casa.

En el baño:

  1. Revisa frecuentemente las instalaciones hidrosanitarias, los escusados, las regaderas y las llaves para detectar fugas. Repáralas instantáneamente.
  2. Identifica manchas de humedad en techos y paredes, son señales de fugas y pueden afectar la estructura de tu casa.
  3. Instala economizadores de agua en regaderas y escusados, estos son muy fáciles de adquirir en tlapalerías, ferreterías y tiendas de autoservicio. Se pueden colocar sin dificultad.
  4. Coloca una cubeta en la regadera para recaudar el agua mientras sale caliente.
  5. Cambia tu viejo escusado de 16 litros por uno de 6 litros.
  6. No utilices el escusado como basurero. Se desperdicia agua cada vez que se jala para tirar pañuelos desechables, toallas sanitarias y colillas y se contamina muchísimo. ¡Jamás tires toallas sanitarias por el WC!
  7. Revisa que el tanque del escusado funcione correctamente.
  8. Intenta bañarte en un tiempo de cinco minutos. Cierra la llave mientras te enjabonas y ábrela para enjuagarte.
  9. Al cepillarte los dientes utiliza un vaso de agua.
  10. Ocupa productos de belleza e higiene personal 100% naturales o biodegradables. Esto es bueno para tu piel y cabello y además no contamina el agua.

Limpieza de la casa:

  1. Emplea con prudencia productos de limpieza biodegradables y naturales, como el bicarbonato o el vinagre.
  2. Utiliza dos cubetas para fregar pisos, paredes y vidrios, una para limpiar y otra para enjuagar.
  3. El agua que queda en la cubeta para limpiar sirve para tallar el escusado y la que es para enjuagar, si está libre de productos químicos sintéticos, sirve para regar el pasto o las plantas.

En la cocina:

  1. Antes de comenzar a lavar los trastes coloca los residuos orgánicos aparte, en su contenedor correspondiente, sin combinarlos con los inorgánicos. Remoja los trastes de una sola vez para enjuagar. Después enjabona con la llave cerrada. Y enjuágalos rápidamente en un chorro moderado.
  2. Instala un economizador de agua en el fregadero, es fácil y tiene un precio accesible.
  3. Cuida de que la llave del fregadero no gotee y cambia los empaques en cuanto identifiques su desgaste. Al fugarse una gota por segundo, al final del día se llena una cubeta de por lo menos 30 litros.
  4. Utiliza jabón de trastes biodegradable o natural.

En la lavandería:

  1. Remoja las prendas en una cubeta jabonosa para que sea más fácil remover manchas. Una cucharadita de bicarbonato sirve para blanquear y es ideal para aguas duras.
  2. Talla a mano o con cepillo las partes más sucias para evitar dobles lavadas.
  3. Utiliza con prudencia detergentes y suavizantes biodegradables o amigables con el medio ambiente.
  4. Ajusta el tamaño de carga en los niveles de la lavadora para que el agua sea proporcional al tamaño de ropa, y de preferencia, pon la lavadora con cargas completas.
  5. Fija la temperatura de tu lavadora a menos de 40 grados centígrados y en el mejor de los casos lava siempre con agua fría.

En el jardín y el patio:

  1. Riega en la noche o muy temprano por la mañana cuando el sol tarda más en evaporar el agua. Utiliza el agua que recaudaste en las cubetas de las regaderas.
  2. Lava el coche con cubeta.
  3. Barre en seco con escoba y recogedor. ¡Nunca con manguera!
  4. Recolecta agua de lluvia en tambos o cubetas o piensa en instalar un sistema de recolección de agua de lluvia o tratamiento de aguas grises.
  5. Jamás arrojes aceite de cocina, aceite de coche, anticongelante, líquido de frenos o medicamentos al drenaje. Son altamente contaminantes y requieren un tratamiento de residuos independiente. Pregunta en el centro de acopio más cercano a tu domicilio.

*** “Más de 100 consejos para cuidar el ambiente desde mi hogar”, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARTNAT), México, Segunda Reedición 2008.

© 2015 Rocío Río de la Loza

¡A reciclar! Guía práctica para el hogar

Reciclar es sencillo y disminuye la generación de basura porque transforma materiales usados en recursos valiosos que sirven como materia prima para elaborar otros productos o para generar la energía que se utiliza en el proceso de manufactura. En ciertos casos, como en las baterías de los teléfonos celulares, algunas piezas son recabadas para extraer materiales peligrosos para la salud como el mercurio y el cadmio, los cuales pueden producir envenenamiento y hasta la muerte. Alrededor del 30% de los residuos que generamos en el hogar son inorgánicos y reciclables y existen canales apropiados para su disposición. Esto quiere decir que no todo lo que tiramos al basurero es “basura”.

Reciclar se refiere a someter una materia a cierto proceso físico-químico o mecánico para que pueda ser reutilizable y reintroducida a un nuevo ciclo de vida, de esta forma nos permite ahorrar recursos productivos como madera, agua, arena, electricidad, petróleo, tiempo, trabajo, dinero… El principio del reciclaje está en separar correctamente los residuos y existen códigos de color establecidos para ello:

AZUL PARA PAPEL Y CARTÓN

Sí: Periódicos, revistas, folletos, papel para envolver regalos, volantes, cartón, cartulina, papelería de oficina, cartones de huevo.

No: Papel encerado para cocinar, papel de baño, servilletas, empaques de cartón embarrados de comida.

OJO: Los cartones que tienen una cubierta de metal y además están plastificados como los Tetra Pack® sí con reciclables pero los reciben pocos centros de acopio.

¡Al reciclar una tonelada de papel se salvan 17 árboles!

AMARILLO PARA PLÁSTICO Y METAL

Sí: Botellas de agua y refrescos, envases de alimentos, latas de cerveza, refrescos y conservas, charolas de aluminio (como la de comida congelada), aerosoles.

No: Juguetes, utensilios de cocina, guantes de goma, biberones, envases de productos de carnes frías, film de polietileno transparente que se usa para envolver alimentos frescos como carne y pollo.

OJO: El “unicel” (poliestireno EPS) es altamente contaminante si se disemina. Aunque sí es reciclable muy pocos centros de acopio lo reciben porque existen escasas plantas especializadas en su proceso. Es mejor evitarlo.

VERDE PARA VIDRIO

Sí: Frascos de conservas y alimentos para bebé, botellas de refrescos, cervezas, bebidas alcohólicas y jugos de cualquier color, tarros de cosmética y perfumería.

No: Cerámica, cristales de ventana, espejos, tubos fluorescentes y focos.

OJO: Los focos ahorradores contienen mercurio y por lo tanto deben depositarse solamente en los centros de recolección especiales.

¡Reciclando el vidrio ahorramos el 32% de la energía que se requiere para hacer nuevo vidrio!

ROJO PARA DESECHOS PELIGROSOS

Sí: Insecticidas, aceites, residuos sanitarios como papel de baño, toallas femeninas, pañales, gasas y vendas.

No: Medicinas caducas. Estas se depositan en contenedores específicos que hay en centros de salud, clínicas de especialidad y farmacias como en Farmacias del Ahorro.

OJO: Las pilas y los aparatos electrónicos deben llevarse a centros especializados.

NARANJA PARA RESIDUOS ORGÁNICOS

Sí: Restos de comida, hojas secas, pasto, empaques de alimentos que estén marcados como composteables, etc.

No: Hojas de papel o cartón.

Esta categorización de colores se puede apreciar en los botes de basura dispuestos en centros de acopio, calles, plazas, centros comerciales y algunas oficinas.

En casa idealmente podrías separar así:

** 3 botes de basura con tapa para:

– Desechos sanitarios

– Orgánicos

– Inorgánicos no reciclables

** 4 contenedores (huacales, cajas de cartón o de plástico) para reciclaje:

– Papel y cartón (desarmar y doblar)

– Plástico y metal (botellas de PET y latas apachurradas)

– Vidrio (sin romper)

– Varios (libros, CDs, DVDs, objetos de cerámica y madera, ropa, trapos viejos, etc.)

** 1 bote de refresco de PET para guardar las pilas mientras las llevas al centro de acopio

** 1 caja pequeña para guardar medicinas caducas que esté fuera del alcance de los niños

Si no cuentas con espacio guarda todo en un solo contenedor y al llevarlo al centro de acopio sepáralo en bolsas reusables para transportarlos fácilmente. Es importante que todo esté súper limpio para evitar malos olores y animales.

Para conocer centros de acopio cerca de ti puedes llamar a la Secretaría del Medio Ambiente de tu municipio.

© 2015 Rocío Río de la Loza