Excusas que probablemente usas para no enverdecer tu hogar

Una reflexión sobre las críticas a las mamás green y las excusas que escucho para no realizar un cambio sostenible.

La intención sin acción no significa nada. Continuamente me preguntan “cómo volverse verdes”. Veo que son muchas las personas que tienen interés en implementar acciones en su casa, comprar productos de limpieza biodegradables, sembrar su huerto e ir al mercado orgánico, pero que se sienten tan abrumadas por TOOOODO lo que hay que hacer que deciden mejor no hacer nada. Y por tanto se la pasan poniendo pretextos para no empezar.

Pienso que se han creado varios estigmas alrededor de las mamás green y todos aquellos que promueven la sustentabilidad. Estos estigmas sirven como excusas para mejor no hacer nada al respecto. Algunas cosas que regularmente escucho son:

  1. La comida orgánica es muy elitista. Los alimentos orgánicos son demasiado caros, solamente la gente con dinero puede adquirirlos. Yo ahorita no puedo gastar en eso.
  2. La permacultura es para hippiosos y fodongos que no se quieren bañar “por no contaminar”. Eso de los baños secos es una marranada. Yo prefiero la comodidad.
  3. La cuestión de reciclar es para países desarrollados, en México todavía estamos muy retrasados, de nada sirve separar si los del camión de la basura de todas formas lo revuelven.
  4. La onda de reusar es para mamás artistas o demasiado craftys que tienen todo el tiempo del mundo. Es una flojera guardar cosas que luego no sabes ni qué hacer con ellas, nada más te llenas de basura.
  5. Aunque hay algunos productos eco-friendly de limpieza y de belleza que puedes hacer tú mismo, es muy complicado conseguir los ingredientes. Y a mí no se me da eso de DIY.
  6. La medicina holística es para yoggis y los que se clavan en el New Age. A mí no me late esa onda para nada.
  7. Lo del veganismo es una mafufada. Ahora resulta que nadie quiere comer carne pero bien que tienen a sus mascotas.

Entiendo que a veces el cambio puede parecer agotador y entre la lista de prioridades quizá para muchos hogares ser verde no ocupe los primeros lugares. Sin embargo, me gustaría esclarecer que “la onda sustentable” es para todos. Y no es una onda, ni moda pasajera, es una necesidad real para el mundo. Y es importante comprender que si tú tienes la intención de cambiar, educar a tus hijos en la responsabilidad o entrarle a la onda verde, hay que buscar el progreso y no el perfeccionismo. Porque siempre habrá algo más que puedes hacer, un producto nuevo que puedas probar, un destino eco-turístico al cual viajar.

Comienza con una acción, y después otra, y después otra. Primero con lo que comes, luego con lo que te untas en el cuerpo, después con lo que limpias tu casa, tal vez con el transporte que usas, y más adelante con los lugares a los que visitas.

No hay un orden estricto para enverdecer tu vida. Lo importante es que comiences, sin pretextos, y sin prejuicios a los que ya lo estamos haciendo. El cambio sostenible es aquel que se mejora y se sostiene por un largo periodo de tiempo. ¡Ser verde es más fácil de lo que crees y en verdad vale la pena!

© 2015 Rocío Río de la Loza

Lo que aprendí de Deepak en la cama

Es tarde ya. Debí de haberme ido a la cama hace unas dos (tal vez tres) horas. Medio lampareada por la luz de la pantalla sigo tecleando como una profesional gracias a mis clases de taquigrafía en secundaria… taka taka taka ta… sin dejar de mirar la compu mis dedos tocan una sonata… taka taka taka ta… se oyen las teclas a toda velocidad. Me detengo al escuchar un ruidito/quejido/ronquido de alguno de los niños. Paro la oreja y me quedo quieta como una estatua. Falsa alarma. Regreso a la música inspiradora. Creo que he escuchado la misma canción de Norah Jones como tres veces. Me recuerda a mis días en Plymouth, a mi amiga Yurena, a las desveladas y los eternos essays durante la maestría.

Los ojos me arden, la espalda me duele, los dedos están cuasi entumidos, mis hombros un poco encogidos y siento las piernas pesadas, como si tuviera esas bolas de los presos amarradas a los tobillos. Sé que estoy ensanchando la capacidad de mi cuerpo más de lo que debiera, pero siento que tengo que terminar ésto. Hubiera querido tomarme un café pero resistí la tentación un par de veces. Miro de reojo la lista de pendientes, con tintas de colores puedo leer las tareas que había planeado para hoy, tacho con placer las que he logrado y suspiro por las que todavía están ahí esperándome a ser ejecutadas. Checo en mi agenda lo que tengo para mañana. Había olvidado la reunión de la escuela…. Y la cotización del nuevo proyecto… ¡Qué suerte que lo apunté! Pienso mientras re-escribo otra lista para mañana en un pedazo de papel reciclado.

Cierro mi compu. Me sirvo un vaso de agua y subo arrastrando un poco las pantuflas. Recuerdo que no hice el lunch y me siento tentada a regresar a la cocina, pero pienso que mejor me levanto un poco más pronto mañana. Reviso que los niños estén bien tapados, les doy un besito, apago la luz del pasillo y silenciosamente entro al cuarto. Tropiezo con el cable hasta llegar al baño. Me miro al espejo y digo – híjole me urrrrrrrrrge cortarme el pelo. ¿Qué es eso? ¡Una cana! ¡Qué horror! Recorro mi rostro con las manos. Ni hablar del bigote…

En fin, después de mi night-time routine entro cuidadosamente en la cama. ¿Dónde dejé mi celular? Me pregunto mientras recorro a oscuras con la mano el buró de mi lado. Comienza a sonar la voz de Oprah Winfrey. Mi marido, quien se había ido a dormir no mucho antes que yo, se despierta, se acerca y me abraza mientras intento bajar un poco el volumen. Una musiquilla de fondo acompañan las palabras de introducción de Oprah y después viene la sabiduría de Deepak Chopra. Cierro los ojos, tratando de concentrarme, de respirar como lo sugiere Deepak, pero me doy cuenta que es probable que me quede dormida. Rápidamente vuelvo a abrir los ojos. Por la ventana alcanzo a ver una luz de un coche que pasa. Y por un momento, mientras respiro profundo, siento el nudo en la garganta.

¿Lo lograré? Me pregunto acerca de mi carrera profesional. ¿Lo estaré haciendo bien? Cuestiono mi maternidad. Y luego comienzo a torturarme con mis pensamientos. No inventes, me ha crecido cañón la chuleta (mientras me pellizco la cadera). Tengo que jugar más con mis hijos. Soy una mala madre. No puedo dejar de ir a mis clases de tenis, sino ¿cómo? nunca voy a avanzar. Y más vale que me compre algo nuevo porque no puedo seguir saliendo con fachas de Doña Florinda a hacer ejercicio. Chin, no apunté llamar a la dermatóloga para revisarme el lunar… ¿qué tal si me da cáncer? Pienso aterrada por un segundo. Y de ahí me arranco con una ola de ansiedad. Me invade la duda y el temor. Lo que más me aterra es morir sin haber alcanzado MIS METAS. El reloj sigue avanzando y siento que todavía me falta una eternidad.

Hace poco había leído que “no somos lo que logramos sino lo que superamos” y me había sonado razonable. Dije, pues sí, no te mides por tus logros sino por los obstáculos que superas. Pero mientras estoy ahí hundida en mi cama, sintiéndome que no soy capaz de nada, que moriré antes de lograr TODO eso que quiero lograr, escucho la voz de Deepak que dice “That is not who you are”. Y de pronto siento que se dirige directamente a mi persona. ¡Me está hablando a mí! Está metido en mi cama, entre mis sábanas, diciéndome “eso no es lo que eres”.

Me grita… tu verdadero Yo es un ser de amor, de luz, perfecto, en paz, que vive conectado a la gratitud y a la abundancia, que tiene fe, continúa diciendo. Ufffffffffff siento un gran alivio. Se me escapa una lagrimilla: ESO NO ES LO QUE SOY. No me definen los roles ni el desempeño que tengo como hija, hermana, esposa, madre, amiga, estudiante, profesionista, mamá vocal, vecina, amiga…. No me define mi pasado, ni los planes que tengo para el futuro. No me definen mis logros, ni mis errores, ni mis credentials, ni mis derrotas, ni las ventas de mi negocio, ni la marca de ropa que uso, ni la escuela a la que van mis hijos, ni el número de amigos en mi Facebook, ni los likes de mis posts, ni los tennis con los que salgo a caminar, ni los lugares a donde viajo, ni los alimentos que como o dejo de comer, ni el código postal que aparece en mis estados de cuenta, ni los números que hay en ellos, ni los obstáculos que he me han tocado vivir… Nada de eso define quién soy. Wow!!! Me inunda la emoción. Es taaaaan obvio. No sé por qué lo había olvidado. Quiero sentarme para escribirlo con un plumón permanente y recordarlo siempre.

No encuentro pluma y mi marido empieza a roncar, así que decido regresarle para volverlo a escuchar. Mientras le presto atención a la meditación Deepak habla de cómo las creencias tienen el poder de afectar nuestras actitudes, nuestras acciones y nuestra vida en general. Después explica cómo hay que modificar esas creencias y tener control sobre ellas, no al revés. Una de las creencias que prevalece en las personas es la de “No soy suficiente”. Y yo digo… ¡Bam! Eso es lo que me pasa.

¿Pero cómo me cambio el switch? Porque pensándolo bien eso ya lo sabía y deseo poder enseñárselo a mis hijos. ¿Cómo puedo transformar esas creencias que definitivamente no me están ayudando para nada? Deepak dice que nos convertimos en lo que creemos y por lo tanto hay que meditar (por supuesto, para ponernos en contacto con tu verdadero Yo) pero además que hay cuatro creencias principales que básicamente hay que creerse (ahí está el detalle chato, como diría Cantinflas).

Estas creencias son:

  • I am loving and lovable – soy amorosa y amada
  • I am worthy – soy valiosa
  • I am fulfilled and whole – estoy satisfecha y completa
  • I am safe and trusting – estoy segura y confiada

Esencialmente debemos borrar las antiguas creencias y substituirlas por éstas y eso es lo que trabajaremos en su 21-Day Meditation Experience. Pues ya estás Deepak, I am in! Sonrío mientras abrazo a mi esposo. Me siento renovada, con esperanza, liberada y agradecida. Ahora sí estoy lista para dormir. Mañana escribiré las creencias en mi espejo. Y a partir de ahora me exigiré menos y me amaré más.

Tú también puedes hacerlo.

Con amor,

Rocío

© 2015 Rocío Río de la Loza

Smoothie verde de mango y espinaca súper poderoso

Smoothie verde de mango y espinaca

Smoothie verde de mango y espinacaHe visto que hay mucha confusión entre los jugos verdes y los smoothies verdes. Así que ahí les va el rollo: los jugos se hacen en extractor y no contienen la fibra, mientras que los smoothies, también conocidos como licuados o batidos verdes, se hacen en licuadora y contienen la fibra. No es que uno sea mejor que otro, simplemente tienen diferentes funciones y beneficios.

Los jugos para mí son un complemento, es una inyección de vitaminas, minerales y fitonutrientes que rápidamente son absorbidos y en 20-30 minutos ya están corriendo por tu torrente sanguíneo. De preferencia se toman en ayuno o separados de las comidas y puedes tomar más de uno diario.

Mientras que un smoothie puede suplir a una comida ya que si se agregan los ingredientes correctos puede aportar proteínas, carbohidratos y grasas buenas de un sólo sorbo. Además como contienen toda la fibra tardan más en digerirse por lo que te mantienen satisfecha por más tiempo y ayudan a una buena digestión.

En este caso la espinaca y la avena contribuyen con la mayoría de aminoácidos (que forman proteínas) de origen vegetal. La chía y el aguacate aportan ácidos grasos Omega 3 y Omega 6. El aguacate es además rico en vitamina E, K, C, folato y B6, excelente para la piel y el pelo. La almendra aporta tanto aminoácidos como grasas buenas y carbohidratos. El mango es rico en prebióticos y antioxidantes.

Los dátiles son mi edulcorante natural favorito porque además de su dulzor aportan importantes cantidades de hierro, vitamina A y K y potasio. El potasio es un electrolito esencial para el corazón, la presión arterial y la función muscular. Los dátiles son una fruta extraordinaria porque protege contra enfermedades coronarias, algunos tipos de cáncer y la oxidación de las células por los radicales libres.

Para este smoothie utilicé moringa. ¿Qué es eso te preguntarás? La moringa es considerada un súperalimento (superfood) por su densidad de nutrientes. Es como una estación nuclear de vitaminas, minerales y fitonutrientes. Fortalece el sistema inmunológico y se utiliza para tratar varios achaques, desde problemas de la piel, dolores de cabeza, infecciones gastrointestinales, úlceras, tumores, diabetes, malaria, colesterol alto, enfermedades del hígado y riñón, entre otros. Produce un estado de bienestar en general debido a sus cualidades anti-inflamatorias y anti-oxidantes. No obstante, como cualquier otro súperalimento hay que tener precauciones y no exagerar en las dosis. Si estás pensando en concebir pronto o estás embarazada mejor consúltalo con tu doctor.

¡Bueno aquí te va la receta! Es ideal para aquellos días que no te da tiempo de desayunar o para antes de hacer ejercicio. Y si te quedaste con dudas de la moringa pues simplemente no la añadas y ya está.

Rinde para 1 súper smoothie o 2 smoothies pequeños.

Ingredientes smoothie verde de mango y espinacaLos ingredientes:

  • 1 taza de leche de almendra orgánica
  • 1 taza de agua
  • 1 taza de mango congelado
  • 1 taza de espinaca baby orgánica
  • 4 dátiles
  • 1 rebanada de aguacate
  • 1 cda de semillas de chía
  • 1 cdita de moringa
  • 3 cdas de avena previamente remojada (yo la dejé en el refrigerador durante toda la noche)

Las instrucciones:

¡Añadir todo a la licuadora y listo! Sentirás un boost de energía y verás que no te da hambre hasta la comida J.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Muffins de naranja y moras azules sin lácteos

Muffins de narajana y moras azules

Muffins de narajana y moras azulesHornear con mis hijos es una de las cosas que más disfruto. Esta receta es muy fácil de seguir con ellos y está repleta de nutrientes. Son ideales para el lunch escolar, el munchie de la oficina o como postre.

Estos deliciosos muffins no contienen lácteos o azúcar añadida. Se pueden congelar hasta por un mes en una bolsa re-sellable apta para congelador.

Si no deseas utilizar harina de trigo puedes sustituirla por harina sin gluten comercial (all purpose gluten free baking flour). Elije siempre harinas de granos enteros o integrales.

Recuerda que la avena no contiene gluten, sin embargo generalmente se procesa en maquinaria que maneja trigo por lo que hay contaminación cruzada. Si tienes sensibilidad o alergia al gluten o si eres celiaca es necesario utilizar avena que diga “libre de gluten” en la etiqueta, ya que casi toda la avena comercial está contaminada.

Rinde para 12 muffins.

Los ingredientes:

  • 1/3 taza de aceite de olivo extra virgen
  • ½ taza de miel de abeja (o miel de maple grado B o de agave)
  • 2/3 de jugo de naranja o mandarina recién exprimido
  • Ralladura de 2 naranjas o mandarinas
  • 1 taza de harina de trigo integral orgánica
  • 1 taza de harina de arroz integral orgánica
  • 1 taza de avena
  • ½ cdita de sal
  • 1 cdita de bicarbonato de soda
  • 1 cdita de polvo para hornear libre de aluminio
  • 1 taza de moras azules frescas o congeladas (descongelar antes)
  • Nuez de castilla en trozos o cualquier otra nuez
  • Semillas de calabaza

+ 12 capacillos y 1 charola para 12 panquecitos

Preparacion muffins de narajana y moras azulesLas instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 180°C.
  2. En un bol mezcla el aceite, el jugo de naranja, la ralladura y la miel.
  3. En otro bol más grande cierne las harinas, el bicarbonato, la sal y el polvo para hornear. Incorpora la avena.
  4. Añade la mezcla húmeda a la de los ingredientes secos y mezcla con movimientos envolventes. No requieres utilizar batidora, solamente una cuchara de pala y un brazo fuerte.
  5. Al final agrega las moras azules y revuelve delicadamente.
  6. Coloca los capacillos en la charola y con una cuchara sopera vierte la masa. Llénalos solamente hasta tres cuartos de su capacidad para que no se derramen.
  7. Hornea durante 20-25 minutos o hasta que al insertar un palillo salga completamente limpio.
  8. Deja enfriar un poco antes de removerlos de la charola.
  9. Guarda en un recipiente hermético una vez que estén completamente fríos. Duran hasta 5 días.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Espárragos con habas y cebollita cambray

Espárragos con habas y cebollita cambray

Espárragos con habas y cebollita cambrayLas habas y los espárragos son una excelente fuente de folato (ácido fólico), el cual se recomienda durante el embarazo ya que previene defectos del tubo neuronal. Es parte del complejo de vitaminas B y tiene un rol esencial en el funcionamiento de los nervios de todo el cuerpo.

Los espárragos aportan potasio, fósforo y calcio, así como vitamina A, B, C, K y E. Las habas por su parte, al ser una leguminosa, contienen importantes cantidades de aminoácidos (proteínas) de origen vegetal. Lo cual te mantendrán satisfecha y con energía por más tiempo. Las habas también son ricas en vitamina K, C, A y algo de E.

Las cebollitas le dan un toque crujiente y las hierbas aroma y frescura al paladar. Yo añadí cebolla morada porque soy fan de la cebolla pero si crees que es demasiado para ti simplemente déjala fuera.

Rinde para 1 bol mediano botanero.

Los ingredientes:

  • 10 espárragos frescos
  • 1 taza de habas frescas
  • 3 cebollitas de cambray
  • 1 manojito de cilantro, picado finamente
  • 1 manojito de perejil, picado finamente
  • El jugo de 2 limones
  • Aceite de olivo extra virgen, de preferencia orgánico
  • 1 chile verde, desvenado y sin semillas, picado finamente
  • Sal de mar
  • Pimienta al gusto

Las instrucciones:

  1. Retira la parte más gruesa de los espárragos.
  2. El truco de los vegetales es cocerlos correctamente. Para los espárragos coloca una olla tipo arrocera (osea que sea ancha para que quepan acostados) con suficiente agua, una pizca generosa de sal de mar y un chorrito de aceite de oliva y llévala a ebullición. Cuando esté burbujeando echa los espárragos y hierve por 5-8 minutos. Retira rápidamente del fuego, colócalos en un colador y rocía con agua fría para detener la cocción. Deja escurrir bien.
  3. Puedes reutilizar esa misma agua para las habas. Simplemente hiérvelas hasta que estén suaves pero no se deshagan. Esto puede tardar unos 15 minutos pero mantente al pendiente. Igualmente escurre bien y deja enfriar.
  4. Corta las cebollitas de cambray en rodajas, utilizando también la parte verde que esté en buen estado.
  5. En un recipiente agrega todos los ingredientes: espárragos, habas, cebollita, hierbas de olor, chile verde y jugo de limón. Añade sal, pimienta y aceite de oliva utilizando una cuchara. Mezcla bien y prueba. Añade el aceite que creas necesario.
  6. Deja reposar en el refrigerador durante una hora mínimo antes de servir. Esto permite que los vegetales se maceren en el aderezo y saben mejor.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Dahl de lentejas, jitomate y especias

Dahl de lentejasEl dahl es un platillo sudasiático elaborado a base de lentejas (que han sido secadas y partidas por la mitad), especias, jitomate, chile verde y cebolla.

En general asociamos a la comida de la India con algo picante, irritante y pesado. Pero en realidad existen muchos platillos vegetarianos y veganos que no encajan esa descripción. ¡Este es uno de ellos! Las lentejas son una excelente fuente de proteínas de origen vegetal y minerales como el hierro, calcio, potasio, fósforo, selenio, zinc, magnesio y manganeso. Así como vitamina A, K y algunas del complejo de vitamina B, particularmente folato (ácido fólico), que es básico para el buen funcionamiento del sistema nervioso.

La cúrcuma es el ingrediente estrella de este platillo y de otros currys. Es una raíz con potentes poderes anti-inflamatorios. Además de brindar un hermoso color amarillo brillante. La leche de coco compensa lo picante del chile por lo que no es un platillo pesado para el estómago y el resultado es una sopa sumamente placentera. Yo me quemé la lengua por no tener paciencia para dejar que se enfriara.

Si no encuentras lentejas rojas puedes usar las verdes, simplemente te dará un color distinto como resultado.

 Rinde para 4 porciones.

Dahl de lentejas, jitomate y especiasLos ingredientes:

  • 1 ½ taza de lentejas rojas
  • 1 cebolla grande finamente picada
  • 1 chile verde, desvenado y sin semillas
  • 2 jitomates picados en cubitos
  • 1 cdita de cúrcuma orgánica en polvo
  • 1 lata de leche de coco (400 ml aproximadamente)
  • 300 ml de agua
  • Sal y pimienta al gusto

+ Para decorar:

  • 4 cdas de aceite de coco
  • 1 cebolla finamente picada
  • Hojas de cilantro fresco
  • Ajonjolí negro (nigella seeds)
  • 1 jitomate cortado en cubitos

Las instrucciones:

  1. En una olla grande mezcla la leche de coco, la cebolla, los jitomates, el chile, la cúrcuma, las lentejas y el agua. Hierve a fuego lento alrededor de 20 minutos o hasta que las lentejas se suavicen.
  2. Mientras tanto en una sartén calienta el aceite de coco y fríe la cebolla hasta que quede crujiente.
  3. Para servir vierte el dahl en un plato hondo. Decora con el jitomate, la cebolla frita, el cilantro y las semillas.

La receta original proviene de un libro que me regalaron para mi cumple: El libro de oro de la cocina vegetariana.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Crostini de jitomates y aguacates del tianguis orgánico

Crostini de jitomate y aguacate

Crostini de jitomate y aguacateTodos los sábados La gallina verde participa en el tianguis orgánico de Querétaro “Bosque de Agua”. En un relajado ambiente familiar puedes encontrar todo tipo de productos. Hay orgánicos (huevo, verduras, pollo, pan, queso, vino, café, miel, aceite de coco, caldo de verduras, etc.) y productos elaborados artesanalmente con ingredientes naturales como jabones y cosméticos veganos. Así mismo puedes encontrar filtros de agua y otros gadgets para llevar una vida más sustentable. Y por supuesto tienes la oportunidad de disfrutar las súper ensaladas, tartas, pasteles sin gluten y galletas de avena libres de culpa de La gallina verde.

Estos crostinis están hechos con ingredientes orgánicos que provienen de productores locales. Pan artesanal, elaborado con harina de trigo durum (el cual se muele entero en molinos de piedra), los jitomates heirloom (tradicionales o de herencia) y aguacates criollos (los que tienen la cáscara delgadita y se pueden comer con ella).

Te recomiendo visitar los mercados y tianguis de tu localidad. Cada vez hay más espacios para productos orgánicos y/o sustentables. Es una ocasión para conocer de dónde provienen tus alimentos, charlar con los productores y encontrar joyas como estas chuladas para tu cocina.

El crostini proviene del italiano y básicamente es una rebanada de pan tostado con algo delicioso encima. Si no comes pan puedes sustituirlo por tostadas de arroz inflado o tostadas de maíz sin gluten.

Rinde para 2 crostinis.

Los ingredientes:

  • 2 rebanadas de pan rústico orgánico, tostadas
  • 2 jitomates heirloom orgánicos, cortados en rodajas
  • 1 aguacate criollo orgánico
  • 1 cdita de piñones
  • 1 cda de pesto
  • Hojas de albahaca
  • Hojas de orégano
  • Sal en grano

+ Un chorrito de aceite de olivo orgánico extra virgen y vinagre balsámico (opcional)

Las instrucciones:

  1. Extiende el pesto sobre una de las rebanadas.
  2. Arregla las rodajas de jitomate sobre esa mitad. Si son de diferentes colores acomódalos intercalados.
  3. Coloca el aguacate sobre la otra mitad.
  4. Adorna con las hojas de albahaca y orégano.
  5. Espolvorea la sal de grano y los piñones.
  6. Si deseas puedes añadir el aceite y el vinagre justo antes de comer, con una cucharita para que no se te pase y se moje todo el pan.

Dependiendo del tamaño de las rebanadas de pan este platillo puede ser un snack, lunch oficinista o hasta una botana coqueta para una reunión.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Chocolate caliente más healthy y sin lácteos

Chocolate caliente cacao beans

Chocolate caliente cacao beansEste es un clásico que disfrutan niños y grandes pero en una versión mucho más healthy. El chocolate caliente no puede faltar el día de muertos y en las roscas de reyes.

En esta receta puedes utilizar la leche vegetal de tu preferencia, aunque te sugiero todas menos la de arroz. A mí me gusta la de soya orgánica porque le da un cuerpo mucho más cremoso y espeso pero la de avena y la de coco también le van bien.

Algunas marcas de chocolate como el famoso “Chocolate abuelita” puede contener trazas de gluten, lácteos y huevo. Además de que en su lista de ingredientes incluye lecitina de soya, grasa vegetal, una inmensa cantidad de azúcar y saborizante artificial.

Rinde para 4 porciones.

Los ingredientes:

  • 4 tazas de leche vegetal
  • 4 cdas de azúcar de coco (o azúcar mascabado o piloncillo)
  • 5 cdas de cacao en polvo, de preferencia orgánico (busca la cocoa que diga “raw” o crudivegana, pues es una versión menos refinada que la cocoa comercial y no contiene azúcar)
  • 1 cda de extracto de vainilla orgánica
  • 1 raja de canela

+ Trocitos de cacao orgánico (cacao nibs) para decorar

Las instrucciones:

  1. En la licuadora vierte la leche, el cacao en polvo, el azúcar de coco, la vainilla y la canela. Licúa hasta que todo quede bien incorporado. Prueba y añade más cacao o azúcar de acuerdo a tu gusto.
  2. Vacía la mezcla a una olla y calienta lentamente, moviendo constantemente para que no se derrame.
  3. Sirve en tazas y decora con los trocitos de cacao

© 2015 Rocío Río de la Loza

Avena con leche de almendra y compota de frutos rojos

La avena es un grano entero, uno de mis favoritos porque además de ser deliciosa tiene un efecto realmente calmante y reconfortante. Mejora la digestión, resguarda el corazón y las arterias, ayuda a disminuir el colesterol y los triglicéridos, protege contra el cáncer, recubre el estómago contra la acidez, aporta importantes vitaminas y minerales y contiene aminoácidos necesarios para la regeneración de tejidos. Además es una excelente fuente de energía.

La avena no contiene gluten, sin embargo generalmente se procesa en maquinaria que maneja trigo por lo que hay contaminación cruzada. Si tienes sensibilidad o alergia al gluten o si eres celiaca es necesario utilizar avena que diga “libre de gluten” en la etiqueta, ya que casi toda la avena comercial está contaminada.

En esta receta la manzana aporta el dulzor a la avena, por lo que no lleva azúcar añadida.

Rinde para 2-4 porciones.

Los ingredientes:

  • 8 cucharadas soperas de avena cruda
  • 2 tazas de leche de almendra (puedes usar soya o coco si prefires)
  • ½ cdita de canela en polvo o una raja entera
  • 1 cdita de extracto de vainilla orgánico o el relleno de una vaina
  • 1 manzana pequeña
  • 2 cdas de compota casera de frutos rojos
  • 1 puñado de nueces del Brasil
  • 1 pera
  • 2 duraznos sin hueso cortados en cuartos
  • 1 cdita aceite de oliva

Las instrucciones:

  1. En una olla coloca la leche con la canela, vainilla y avena. Hierve a fuego lento, con cuidado de que no se derrame. Hay que estar pendiente en la estufa porque al momento de hervir hace burbujas/se infla y es necesario menear continuamente.
  2. Pela y descorazona la manzana, rállala utilizando un rallador de queso (por el lado grueso) y añade a la olla.
  3. En un bol coloca las rebanadas de durazno (deben ser 8 en total) con el aceite de olivo. Masajea con los dedos para que queden bien cubiertas. En una sartén o grill caliente asa las rebanadas por ambos lados hasta que queden doradas. Retira del fuego.
  4. Rebana la pera longitudinalmente, puedes agregar unas gotas de limón para que no se ponga café.
  5. La avena tarda unos 15 minutos en cocinarse. La mezcla se va espesando y los granos se suavizan. Ten cuidado al probarla porque está muy caliente. Cuando esté lista divide entre los platos y decora con las rebanadas de pera y durazno, las nueces y la compota.

Si te sobra avena puedes guardarla en el refrigerador hasta por una semana. Te recomiendo recalentarla en la estufa en lugar del microondas. Utiliza los ingredientes que más te gusten, fruta de temporada, nueces y semillas.

© 2015 Rocío Río de la Loza

 

Alimentos que transforman tus células

Existe una conexión entre nuestra genética y el ambiente en que vivimos. El estilo de vida, el estrés y particularmente la dieta afecta directamente la expresión genética de cada una de nuestras células. A este estudio del cuerpo humano se le llama epigenética. Cuando hablamos de epigenética nos referimos a fenómenos que no afectan la secuencia de ADN de los genes pero que sí varían su expresión dependiendo de ciertas condiciones bioquímicas. Como si fueran “switches que se prenden o apagan según las circunstancias”.

Todo lo que comemos crea una serie de reacciones químicas que activan y desactivan partes de nuestro genoma humano. Como lo muestra el campo de la nutrigenómica, los nutrientes que extraemos de los alimentos encuentran un “camino metabólico” donde son modificados y moldeados como moléculas que el cuerpo puede utilizar.
Literalmente aquello que comemos se transforma en cada una de nuestras células. La bolsa de papas, los huevos rancheros del desayuno, los tacos dorados de la cena, todo eso se convertirá en nuestra piel, cabello, hígado, cerebro, uñas, etc. Por ello, sería mejor substituir lo anterior por hojas verdes, carnes magras, frutas, granos enteros y semillas. ¿No crees?

Esto es particularmente relevante para las mujeres embarazadas pues existen ingredientes que rápidamente pueden alterar de manera positiva la expresión genética. Algunos ejemplos son la yema de huevo, las semillas de ajonjolí, la espinaca, el brócoli, los mariscos y el hígado. Como lo muestra un estudio realizado por el Departamento de Ciencias de la Universidad de Utah en Estados Unidos de Norteamérica.

De igual manera, la dieta nos protege y nos ayuda a contrarrestar los efectos tóxicos de algunas sustancias como el BPA. El Bisfenol A, conocido como BPA, es un compuesto químico industrial presente en el plástico y aditivos plásticos que se utilizan para envasar algunos alimentos, particularmente botellas de agua, cubiertas interiores de latas, contenedores tipo Tupper Wear, termos, etc.

Como lo expresa la Clínica Mayo, algunos residuos de BPA se transfieren a los alimentos y las bebidas con las que están en contacto. La Food and Drugs Administration (FDA), el departamento encargado de validar la seguridad alimentaria en los Estados Unidos, defiende que la mínima cantidad de BPA que una persona alcanza a ingerir es inofensiva. No obstante, existen suficientes estudios que argumentan lo contrario y sobre todo que sostienen que el BPA es un compuesto que promueve la aparición y dispersión del cáncer. Por lo que se considera un posible carcinógeno, potencialmente capaz de producir cáncer al exponerse a nuestros tejidos vivos.

Adicionalmente, un parte de la comunidad médica está preocupada por los posibles efectos negativos a la salud en el cerebro; la glándula de la próstata en los fetos, bebés y niños pequeños; y la alteración del comportamiento en los menores de edad. De hecho el BPA en E.U.A. ha quedado fuera de mamilas y vasos entrenadores para bebés. Sin embargo, en México todavía se comercializan muchos contenedores de bebidas diseñados para niños que incluyen BPA.

Si te preocupa la exposición a este elemento puedes hacer lo siguiente:

  • Busca productos que digan “libre de BPA” en su etiqueta.
  • Reduce tu consumo de latas.
  • Evita usar los contenedores o vajilla de plástico en el horno de microondas o la lavadora de trastes. El calor “rompe” el plástico policarbonato haciendo más fácil la transferencia de BPA a tu comida.
  • Utiliza utensilios y contenedores de cerámica, vidrio o acero inoxidable para guardar tus alimentos.

Y como comentaba al principio, una dieta sana apoya a contrarrestar los efectos tóxicos del BPA. Nutrientes comunes como el ácido fólico y la vitamina B son claves para ayudar a nuestras células a cambiar su expresión genética ya que producen una sustancia llamada metil. Los alimentos ricos en nutrientes “donadores de metil” que debes incluir en tu plan de alimentación son: semillas de ajonjolí, nueces del Brasil, pimientos, espinaca, berza (kale), semillas de girasol, levadura, hígado, leche, crustáceos, huevo, pollo, ternera, res, pavo, trigo, brócoli, ajo, vino tinto y soya (no procesada). De todos los anteriores se podría decir que el ajo y el brócoli tienen propiedades de mayor peso contra el cáncer.

© 2015 Rocío Río de la Loza