Mantén los niveles de vitamina D para la salud de tus huesos

¿Sabes cómo están tus niveles de vitamina D? Descubre cómo podrías mejorar tu salud con tan sólo tomar un poco de sol con regularidad.

Recientemente la vitamina D ha tomado un papel estelar en la sección de suplementos. Mucho se ha escrito sobre ella en la escena de la nutrición pero aún así la mayoría de la población desconoce que para empezar no se trata de una vitamina per se sino de una hormona. Las vitaminas son químicos necesarios para el buen funcionamiento de nuestro organismo y sus procesos de regeneración y sanación. Las obtenemos de los alimentos, como la vitamina C de los cítricos, osea que no podemos fabricarlas en nuestro cuerpo. Mientras que la vitamina D se produce por mecanismos bioquímicos muy interesantes y una vez que se “activa” se convierte en calcitrol.

La vitamina D interviene principalmente en nuestros huesos, músculos, corazón, pulmones y cerebro. Permite al cuerpo manejar la cantidad de calcio en nuestra sangre, huesos y tracto digestivo, lo que está directamente relacionado a la cantidad de calcio que podemos absorber. Ayuda a que las células se comuniquen correctamente. Participa en la creación de cientos de encimas y proteínas que se requieren para una óptima digestión. Tiene efectos anti-inflamatorios y fortalece el sistema inmunológico, por lo que asiste en el combate a la enfermedad. Y permite que las hormonas de la tiroides hagan su trabajo para que las células obtengan la energía que necesitan.

La vitamina D se produce principalmente debido al sol y solamente el 10% debido a la dieta. Fuentes alimenticias incluyen: aceite de bacalao, pescados salvajes como el salmón, las sardinas y el atún, yema de huevo, algunos tipos de hongos, y productos adicionados artificialmente como la leche, el cereal de caja y el jugo.

La vitamina D se fabrica en nuestra piel en respuesta a la exposición de la radiación solar ultravioleta. Para ello es necesario tomar el sol directamente y sin bloqueador solar durante unos 20 minutos. Colocarse detrás de una ventana no sirve. Puede estar cualquier parte del cuerpo expuesta. Y aunque se ha satanizado el tema de la asoleada somos seres que requerimos estar al aire libre y recibir un poco de sol, así que la moderación es la clave. No se trata de tostarte ni de ir a las camas de bronceado.

De acuerdo con el Consejo Americano de la Vitamina D su deficiencia ha sido asociada con: debilidad de huesos (raquitismo, osteopenia y osteoporosis), cáncer, asma, Alzheimer, Parkinson, fibromalgia, psoriasis, esclerosis múltiple, artritis reumatoide, diabetes I y II, presión arterial alta, depresión, fatiga crónica, enfermedad de Chrohn, Síndrome de intestino irritable (IBS), gota y bursitis.

Debido a sus beneficios y la importancia para cuidar la salud es esencial mantener niveles óptimos de vitamina D. Los cuales se pueden medir a través de muestras de sangre en un laboratorio. Si sospechas que tus niveles de vitamina D son bajos acude a tu médico. No es recomendable tomar suplementos sin supervisión, ya que al no ser soluble en agua la vitamina D en concentraciones muy altas puede ser tóxica.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Hablando del nacimiento y la muerte

¿Cómo recordar a los que NO nacieron pero SÍ existieron? The Pregnancy and Infant Loss Remembrance Day

Me imagino que en otros tiempos los abuelos morían en las casas y los bebés nacían en las camas de sus madres. En mis tiempos y mis circunstancias, estos acontecimientos tan naturales, inherentes  a nuestra existencia como ser humano, parecen estar alejados, resguardados entre paredes blancas y rodeados de extraños con uniformes. Dejándonos fuera, aislando a nuestros ojos y a nuestros corazones, negándoles la oportunidad de ser testigos de la dicha y el dolor. Como si estas emociones fueran ajenas, un tanto estorbosas, sobre todo cuando se mezclan con otras como la culpa y el enojo.

Particularmente nos gusta encajonar al suceso de  la muerte, en un velorio con pisos de mármol. Quizá para salir pronto del numerito y no recordar tan seguido, ni tan adentro, que somos frágiles y que en algún momento también nosotros hemos de irnos. Y he notado que poco nos han enseñado a respetar el duelo de los demás. Con prisa queremos darle la vuelta a la hoja y en ocasiones hasta presionamos a aquellos que han sufrido la pérdida de un ser querido a recobrar su vida lo más pronto que se pueda. Sin preguntar si lo desean les damos consejos, les organizamos fiestas, los invitamos de vacaciones, les redecoramos la habitación, le hacemos un blind date.

Cada quien vive el duelo a su manera, a algunas personas les gusta guardar recuerdos como objetos personales y fotografías, y hablar de los que ya se han ido constantemente. Otras prefieren lo contrario. Sin embargo, es común escuchar hablar de los abuelos o los tíos que han muerto. Pero rara vez escuchamos de los primos, hermanitos o bebés que nos dejaron pronto. Incluso en ocasiones, he visto como a algunas mamás, que han perdido bebés durante el embarazo o poco tiempo después de haber nacido, se les juzga por expresar su tristeza, por contar su historia en una reunión, por si de pronto un anuncio les recuerda a su pequeña y se les sale una lágrima “sin aparente motivo”, o si publican algo muy llegador y dolorido en su página de Facebook. Es como si a la comunidad realmente nos desagradara este tema. Quizá porque nos mueve las entrañas de tal manera que preferimos evadirlo y socialmente no les hemos dado un espacio a las mamás para vivir su duelo, hablar de sus sentimientos y para apoyarlas en su proceso. Cuando una mujer pierde un embarazo, pierde a una hija o un hijo y los sueños para ellos. ¿Cómo recordar a los que no nacieron pero sí existieron?  Me da la impresión que no hemos abierto un lugar ni una forma para ello.

El aborto espontáneo permanece como un tema incómodo en nuestra sociedad.  ¿Y cómo entender el nacimiento sin vida? ¿O la muerte de un recién nacido? En México, siete de cada mil niños mueren en las primeras semanas de vida. Todo esto es mucho más común de lo que parece. Pero la realidad es que no nos gusta hablar de ello.

Sin embargo, hoy toca abrir la conversación porque el 15 de octubre es un día especial para todas las mujeres que han perdido a su bebé durante el embarazo o poco después de nacer. The Pregnancy and Infant Loss Remembrance Day, es la fecha que se dedica a todos los niños y niñas que nos dejaron muy pronto y a sus madres que los añoran. Donde sea que vivas te invito a prender una vela como símbolo de esperanza a las 7:00pm para ser parte de una ola de luz que ser formará en todo el mundo. Mantén prendida la vela durante una hora.

Un abrazo muy fuerte para todas las mujeres que recuerdan a sus bebés en este día.
No estás sola. No es tu culpa. Su recuerdo vive en ti.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Crear vínculos con tu comunidad mejora tu salud

Formar lazos sociales en la comunidad es importante para una mantener una buena salud.

De acuerdo con muchos psicólogos las personas tenemos mejor calidad de vida y somos más felices al incrementar nuestros vínculos sociales dentro de la comunidad. Ya sea que se trate de una familia, una escuela, un vecindario, un club deportivo, un grupo religioso, un pueblo, una ciudad… la comunidad nos confiere un sentido de identidad y procura un bien común para todos los integrantes. Lo cual se traduce en que al formar parte de una comunidad nos hacemos responsables de los demás. Y los demás responden por mí. Esto es: cuidarse unos a los otros.

Las conexiones con las personas e instituciones que conforman la sociedad en la que nos movemos son trascendentales para el desarrollo humano así como para el desarrollo sustentable de la misma. Porque ésto significa que si vemos por los demás habremos de cuidar los recursos sociales, naturales y económicos, que las generaciones futuras necesitarán para tener una vida buena. Y ellas cuidarán los recursos para sus descendientes.

Actualmente hemos visto una transformación en la unidad de la familia. Su aspecto, dinámica y conformación ha cambiado en muchas formas pero particularmente en su tamaño: hay un incremento de hogares encabezados por madres solteras, una disminución en el número de hijos por hogar y por lo tanto un notable encogimiento de la familia extendida. Menos primos, tíos y parientes. A esto sumamos que muchos de nosotros vivimos lejos de nuestros padres, en otras ciudades, hasta en otros continentes.

Antes cuando una joven daba a luz a su segundo hijo era común tener a la madre y a las tías metidas en su casa por lo menos durante un mes. Dándole consejos, trabajando en la cocina, ayudándole con su hijo mayor, cuidando su salud. Existía una red de soporte para las mamás primerizas, los abuelitos y el resto de la familia. Hoy en día cuando una mamá joven tiene dudas acerca de la lactancia lo busca en Google. Y por dar otro ejemplo, miles de personas de la tercera edad mueren en su casa solos sin que nadie más se entere.

ComunidadLas relaciones con la comunidad suprimen el fenómeno de aislamiento social, el cual se manifiesta cuando no se tiene contacto físico con vecinos, amigos o parientes durante una semana. Cuando vivía en Londres y acababa de nacer mi primer hijo estaba lejos de mi familia, mi esposo trabajaba tiempo completo y aunque tenía muy buenas amigas, pasaba días enteros en la casa sin hablar con alguien. En cuanto llegaba mi esposo era como si me pusieran “play” y comenzaba a hablar como una parlanchina. Como no iba a salir a ningún lado me quedaba en pijama y después me deprimía por sentirme tan sola y tan fodonga. Una de las cosas que me salvó de la locura (y la soledad) fue asistir a un centro comunitario donde ofrecían clases gratuitas para mamás y sus bebés. Desde canto, baby massage y estimulación temprana hasta aerobics y baby salsa (donde bailabas porteando a tu bebé en un rebozo o uno de esos canguritos). También daban talleres de huertos orgánicos y organizaban eventos sociales para conocer a otras familias. De vez en cuando se hacían colectas de lo que se fuera necesitando. Esos centros comunitarios eran auspiciados por el gobierno, y te correspondía el que estaba más cerca de ti (de acuerdo a tu código postal literalmente), estaban limpios y bien conservados, y las maestras eran adoradas. Muchas de ellas eran voluntarias. Ahí conocí a otras mujeres que estaban pasando por la misma etapa y pude compartir alegrías y preocupaciones típicas de esa época (como de qué color hacen popó los bebés…). Ahora que me acuerdo, no faltó quien pensara que yo era la niñera de mi hijo, ya que siendo güero de ojo azul y yo “una mujer latina” pues no se imaginaban que era su verdadera mamá. Es curioso como en todas partes existen los estereotipos. El caso es que pude conectarme con mi comunidad y encontré un respiro a los días solitarios de mi maternidad londinense.

En fin, la realidad es que habitamos un planeta con un gran vacío de enlaces sociales profundos. A la mayoría le importa poco lo que le sucede al otro. Por ello es imperante nutrir el espíritu colectivo. Una comunidad bien conectada, a través de interacciones físicas significativas, es una comunidad saludable.

El trabajo voluntario por ejemplo, es una actividad clave para fortalecer los engranes de la comunidad. Las asociaciones de caridad son extraordinarias mas no hace falta hacer un voluntariado en la selva lacandona para “enlazarse” con la sociedad. El voluntariado comienza en casa, en nuestra colonia, con nuestros compañeros de trabajo, en la escuela de nuestros hijos… en nuestro círculo de acción inmediata.

El espíritu colectivo se construye con pequeñas acciones, ayudándole al vecino a cambiarse de casa cuando ves que llega el camión con todas sus cosas, visitando al pariente enfermo en el hospital, ayudando al amigo que se quedó sin trabajo, donando sangre para un desconocido, organizando la recolección de la basura de la plaza comercial donde está tu negocio, asistiendo a las juntas vecinales, estableciendo un huerto en el patio de la primaria, comprando en la carnicería local, sembrando árboles en el parque de tu cerrada, intercambiando bienes y servicios profesionales entre colegas y los padres de familia de la escuela.

Una comunidad para todos y todos para la comunidad. Hay una relación muy especial entre los proyectos comunitarios y la preservación de la sociedad y el mundo natural. Su interés en alcanzar fines que beneficien a todos y su trabajo colaborativo y solidario traen consigo un crecimiento sostenible. Por ello te invito a que te involucres activamente, a partir de hoy, sin excusas, con tu comunidad. Y es verdad, hay muchas causas que requieren de nuestra atención. No hace falta preocuparse por todas, comencemos por las que están más cerca.

Y si tú como yo acabas de tener un bebé y te sientes un poco perdida, no es necesario seguir sintiéndote sola, en este espacio hemos formado una tribu de mamás que desean mejorar su calidad de vida y emprender un negocio sin perder de vista su salud. Para empezar piensa en acciones reales que puedes implementar desde hoy. ¿Qué puedes hacer en este momento para conectarte con tu comunidad y dejar el aislamiento social?

© 2016 Rocío Río de la Loza

La importancia de descansar para mantener tu salud física y emocional

Date un break: Tres cosas que puedes hacer para descansar y reducir el estrés.

Lo mejor de las vacaciones es que no tenemos que correr. Que no hay hora ni lugar en el que tenemos que estar. Bajar el ritmo de la cotidianidad nos vuelve más livianas, aligera el temperamento y aumenta la vitalidad. Cuando tienes tu propio negocio es difícil desconectarte y realmente tomar vacaciones. Para mí “las vacaciones” son un estado mental que nos permite disfrutar de todas esas pequeñeces que dejamos pasar de largo porque “no son prioridad”.

A veces pensamos que debemos trabajar muy duro para merecernos un respiro. Cuando en realidad olvidamos que el descanso es tan importante como alimentarnos bien, dormir lo necesario y ejercitar el cuerpo regularmente. El descanso se refiere a un reposo, la quietud o una pausa que se hace en medio del trabajo u otra actividad.

Vivimos tan estresadas que los beneficios de dedicarnos este espacio son enooormes. El descanso aumenta la energía y el deseo sexual, estimula la creatividad, mejora las relaciones interpersonales, aclara la mente, desarrolla la autoestima y el sentido de amor propio, disminuye las presiones diarias y la sensación de angustia, y lo más importante es que permite que los procesos de autosanación del cuerpo se lleven a cabo.

Es posible darse un descanso en casa. Solamente se requiere de nuestra voluntad para hacer una pausa y entrar en ese estado mental de calma, sin prisa, sin grandes hazañas que lograr ni tantas expectativas que cumplir.

Lo que se necesita es el deseo de regalarse ese tiempo para una misma, para lo que más nos apetezca. Obvio esto no quiere decir quedarse en el sillón en pijama viendo la televisión durante todo el día comiendo papas. Hablo de conscientemente elegir una actividad que no forma parte de nuestro trabajo, rutina o deberes diarios para alimentar nuestro espíritu y poder relajarnos.

Te comparto algunas ideas para darte unas vacaciones de la rutina desde la comodidad de tu casa:

  1. Toma un baño de sol. Que sea durante 15 minutos antes de las 10:00am. Protege tu rostro con un sombrero y tu piel con bloqueador. Elije uno amigable con el medio ambiente. La luz solar estimula la producción de vitamina D, la cual es esencial para la absorción de minerales como el calcio, hierro, zinc y magnesio. Además mejora el ánimo. Ponte tu bikini y aplica “Acapulco en la azotea”.
  1. Medita. No tienes que ser una yogi consumada ni una guru oriental para practicar la meditación. En mi experiencia, meditar se refiere a un estado de atención que te permite centrar la conciencia en el presente. Disminuye la ansiedad, elimina la neblina mental y permite balancear las emociones. Además de que te pone en contacto con tu sabiduría interior.

Para empezar elije un lugar lejos del ruido, siéntate cómoda con la espalda derecha, coloca tus brazos a los lados y tus manos sobre las rodillas. Respira profundo. Inhala, exhala. Pon toda tu atención en tu respiración. Y luego respira, respira, respira. Si deseas una meditación guiada te recomiendo las de Deepak Chopra.

  1. Lee un libro. No un blog ni un artículo de tu revista favorita en línea ni un post en Facebook. Lee un texto que no requiera de un dispositivo más que el papel. No importa si es gordo o flaco. Te invito a que elijas un libro impreso a la antigüita. El olor de las hojas, la sensación del peso y la textura del papel al tacto te darán una satisfacción inigualable. Uno de mis favoritos es Mujeres de Ojos Grandes de Ángeles Mastretta.

En fin, haz un picnic en tu jardín, escucha tu música favorita, toma una siesta, toca la guitarra, practica tu hobby, haz el álbum de fotos que siempre tienes intención de hacer pero no has empezado, saca esas agujas de tejer que guardas desde Navidad cuando te propusiste a aprender a usarlas, prepara tu comida favorita, date tiempo para salir a correr. Lo que sea, pero hazlo. Tu salud física y emocional es lo más importante. ¡Es tiempo de descansar!

Desde la azotea,

Rocío

© 2015 Rocío Río de la Loza

Earthing: terapia de pies descalzos y ondas electromagnéticas

Conoce esta medicina holística que utiliza la energía de la Tierra para sanar y disminuir el dolor.

En los últimos quince años ha surgido una terapia de salud alternativa que cobra cada vez más popularidad. Esto se debe a que no es invasiva, utiliza recursos renovables y además no tiene costo. Se puede practicar en cualquier parte del mundo y por personas de todas las edades. Tampoco requiere de la supervisión de personal médico calificado. ¿Suena demasiado bueno verdad? Pues así es. Se trata de Earthing o Grounding, que significa conexión a tierra o puesta a tierra, en este caso con el planeta Tierra.

EarthingEsta revolucionaria terapia se refiere al contacto directo de nuestro cuerpo con los electrones de la superficie de la Tierra. Para ello basta con caminar descalzo sobre la playa, el monte o el césped de nuestro hogar. A mayor superficie de exposición mayor energía es la que se absorbe. Esto quiere decir que si durante tus vacaciones te entierras bajo la arena de cuerpo completo con traje de baño, estarás recibiendo más de estos electrones. De igual manera que si te dieras un baño de lodo como los cerditos.

Se basa en un principio simple, profundo y muy poderoso: la conexión vital y energética entre el Individuo, el Planeta y el Universo. El planeta está cargado de energía que se conduce a través de la piel (plantas de los pies) viajando por todo el cuerpo, impactando cada una de nuestras células. Estos electrones modifican nuestra sangre y además luchan con los radicales libres (los que son culpables de nuestro envejecimiento celular, entre otras cosas).

Así mismo, los beneficios son principalmente la reducción de procesos inflamatorios y las mejoras del sueño. Los proponentes de esta corriente la recomiendan para pacientes con dolores crónicos causados por artritis, fibromialgia, hernias de disco, achaques de cadera, etc. Y para aquellos que roncan como un oso y en casos más severos sufren de apnea.

 Earthing es revolucionaria no porque sea novedosa, ya que hay evidencias de que algunos grupos humanos en la antigüedad eran conscientes de este poder del planeta (como los Sioux y los Tarahumaras), sino porque ha causado una revolución entre el mundo de la ciencia. Algunos afamados doctores como A. Weill se muestran escépticos porque dicen que las investigaciones son insuficientes (que los grupos eran muy pequeños o los experimentos fueron cortos en tiempo). No obstante, hay otro grupo que proclama sus bondades, entre ellos están los doctores J. Mercola, C.Ober, S.T.Sinatra, M.Zucker, y el “Earthing Institute”. De hecho, en Alaska, los habitantes del pueblo de Haines proclaman haber recuperado su bienestar físico en el documental “Grounded”, realizado en 2013 por un cineasta de la cadena National Geographic.

Este debate es comprensible ya que podría significar un descubrimiento cardinal. Lo que sí es cierto, es que si observamos a los niños (al igual que a los cachorros) pareciera que tienen este conocimiento innato, están quitándose siempre los zapatos, caminando descalzos y acostándose en el piso en cada oportunidad.

Hasta antes de la invención del plástico, los zapatos que utilizaba el hombre eran confeccionados con pieles de animales, las cuales permiten la conducción electromagnética. Sin embargo, en nuestra vida moderna hay muchos objetos que aíslan nuestro cuerpo de esta energía, desde las suelas de goma, hasta los mosaicos, el concreto, y los pisos que imitan la madera.

Para resolver este problema se ha inventado calzado con adiciones de cobre, mantas con hilos de plata y otros artefactos que te permiten “hacer tierra” incluso mientras duermes o trabajas en tu escritorio. Para consultar estos productos entra a www.earthing.com y shop.mercola.com. Entretanto, creo que vale la pena hacer el experimento. ¿Qué tal probar 20 minutos diarios de caminar descalzos sobre el pasto? Tomarse un break de la oficina (aunque sea en el camellón) o llevar a los niños al parque. Además de entrar en contacto con la energía de la Tierra podrás recibir una dosis de vitamina D. ¡Suena loco pero es cuestión de que te animes a probarlo!

Con los pies descalzos,

Rocío

© 2015 Rocío Río de la Loza

Alimentos que transforman tus células

Existe una conexión entre nuestra genética y el ambiente en que vivimos. El estilo de vida, el estrés y particularmente la dieta afecta directamente la expresión genética de cada una de nuestras células. A este estudio del cuerpo humano se le llama epigenética. Cuando hablamos de epigenética nos referimos a fenómenos que no afectan la secuencia de ADN de los genes pero que sí varían su expresión dependiendo de ciertas condiciones bioquímicas. Como si fueran “switches que se prenden o apagan según las circunstancias”.

Todo lo que comemos crea una serie de reacciones químicas que activan y desactivan partes de nuestro genoma humano. Como lo muestra el campo de la nutrigenómica, los nutrientes que extraemos de los alimentos encuentran un “camino metabólico” donde son modificados y moldeados como moléculas que el cuerpo puede utilizar.
Literalmente aquello que comemos se transforma en cada una de nuestras células. La bolsa de papas, los huevos rancheros del desayuno, los tacos dorados de la cena, todo eso se convertirá en nuestra piel, cabello, hígado, cerebro, uñas, etc. Por ello, sería mejor substituir lo anterior por hojas verdes, carnes magras, frutas, granos enteros y semillas. ¿No crees?

Esto es particularmente relevante para las mujeres embarazadas pues existen ingredientes que rápidamente pueden alterar de manera positiva la expresión genética. Algunos ejemplos son la yema de huevo, las semillas de ajonjolí, la espinaca, el brócoli, los mariscos y el hígado. Como lo muestra un estudio realizado por el Departamento de Ciencias de la Universidad de Utah en Estados Unidos de Norteamérica.

De igual manera, la dieta nos protege y nos ayuda a contrarrestar los efectos tóxicos de algunas sustancias como el BPA. El Bisfenol A, conocido como BPA, es un compuesto químico industrial presente en el plástico y aditivos plásticos que se utilizan para envasar algunos alimentos, particularmente botellas de agua, cubiertas interiores de latas, contenedores tipo Tupper Wear, termos, etc.

Como lo expresa la Clínica Mayo, algunos residuos de BPA se transfieren a los alimentos y las bebidas con las que están en contacto. La Food and Drugs Administration (FDA), el departamento encargado de validar la seguridad alimentaria en los Estados Unidos, defiende que la mínima cantidad de BPA que una persona alcanza a ingerir es inofensiva. No obstante, existen suficientes estudios que argumentan lo contrario y sobre todo que sostienen que el BPA es un compuesto que promueve la aparición y dispersión del cáncer. Por lo que se considera un posible carcinógeno, potencialmente capaz de producir cáncer al exponerse a nuestros tejidos vivos.

Adicionalmente, un parte de la comunidad médica está preocupada por los posibles efectos negativos a la salud en el cerebro; la glándula de la próstata en los fetos, bebés y niños pequeños; y la alteración del comportamiento en los menores de edad. De hecho el BPA en E.U.A. ha quedado fuera de mamilas y vasos entrenadores para bebés. Sin embargo, en México todavía se comercializan muchos contenedores de bebidas diseñados para niños que incluyen BPA.

Si te preocupa la exposición a este elemento puedes hacer lo siguiente:

  • Busca productos que digan “libre de BPA” en su etiqueta.
  • Reduce tu consumo de latas.
  • Evita usar los contenedores o vajilla de plástico en el horno de microondas o la lavadora de trastes. El calor “rompe” el plástico policarbonato haciendo más fácil la transferencia de BPA a tu comida.
  • Utiliza utensilios y contenedores de cerámica, vidrio o acero inoxidable para guardar tus alimentos.

Y como comentaba al principio, una dieta sana apoya a contrarrestar los efectos tóxicos del BPA. Nutrientes comunes como el ácido fólico y la vitamina B son claves para ayudar a nuestras células a cambiar su expresión genética ya que producen una sustancia llamada metil. Los alimentos ricos en nutrientes “donadores de metil” que debes incluir en tu plan de alimentación son: semillas de ajonjolí, nueces del Brasil, pimientos, espinaca, berza (kale), semillas de girasol, levadura, hígado, leche, crustáceos, huevo, pollo, ternera, res, pavo, trigo, brócoli, ajo, vino tinto y soya (no procesada). De todos los anteriores se podría decir que el ajo y el brócoli tienen propiedades de mayor peso contra el cáncer.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Spa casero: mascarillas y exfoliantes naturales

Tratamientos para reponer las fuerzas y nutrir tu piel después de las vacaciones.

Spa caseroComo mamá de dos niños pequeños las vacaciones son como una montaña rusa: de arriba abajo sin parar en todo el día. Pasar de la emoción sublime a caer vertiginosamente al cansancio. Y luego otra vez subir al entusiasmo para caer de nuevo en el agotamiento total.

El cambio en las actividades y los horarios se siente al mismo tiempo como un descanso y una jornada extra larga. En fin, que las vacaciones son para disfrutarse (y hay que hacerlo en la medida de lo posible) pero en ocasiones siento que también la rutina y la vuelta al colegio tienen su encanto (¿o no?).

Y para reponer las energías y nutrir la piel después de tanto sol, arena y cloro se me ocurre una sesión de belleza totalmente natural y desde la comodidad del hogar. No se requieren muchos ingredientes, seguramente la mayoría los tienes en tu cocina.

Estas recetas son sencillas de elaborar. Sirven para eliminar impurezas y residuos tóxicos, renovar las células, hidratar, brindar un brillo natural, limar asperezas y dotar de frescura y suavidad. Recuerda utilizar productos orgánicos siempre que puedas.

* MASCARILLA FACIAL DE AVENA:

Requieres: 1 aguacate maduro, 2 cucharadas de miel de abeja cristalizada de preferencia (o sustituir por agave si eres vegana) y 1/3 de taza de avena.

Manos a la obra: Remoja previamente la avena en agua pura durante 30 minutos y escurre. Mezcla todo en un procesador de alimentos hasta conseguir una pasta. Aplica sobre rostro (no en los ojos) de 10 a 15 minutos y enjuaga con agua tibia.

 * MASCARILLA FACIAL DE YOGURT:

Requieres: 1 cucharada de yogurt natural sin azúcar, 1 cucharada de perejil picado y un trozo de 5 centímetros de pepino sin cáscara ni semillas.

Manos a la obra: Ralla el pepino y mézclalo con el yogurt y el perejil. Aplicar sobre el rostro, menos en los ojos, durante 15 minutos. Enjuaga con agua tibia.

 * MASCARILLA CORPORAL DE CAMOTE:

Requieres: 4 cucharadas de puré de camote amarillo o calabaza de castilla, 1 cucharada de aceite de coco extra virgen, 2 cucharadas de azúcar morena, 1 pizca de canela y 1 cucharada de miel de agave.

Manos a la obra: Pela y hierve el camote. Hazlo puré. Mezcla 3 cucharadas de este con el resto de los ingredientes. Aplica durante unos 10-15 minutos y enjuaga con agua tibia.

* EXFOLIANTE FACIAL DE COCO:

Requieres: 2 cucharadas de aceite de coco extra virgen, 2 cucharadas de azúcar morena y unas gotas de extracto de vainilla o el raspado de una vaina.

Manos a la obra: Mezcla todo en un bol y aplica sobre rostro con ligeros movimientos circulares. Enjuaga con agua tibia.

 * EXFOLIANTE CORPORAL DE LIMÓN:

Requieres: 1/3 de taza de aceite de almendra, 1/4 de taza de azúcar morena, 1/4 de taza de sal de mar fina, 4 cucharadas de jugo de limón y 3 cucharadas de miel de abeja, cristalizada de preferencia (sustituir por agave si lo prefieres).

Manos a la obra: Mezcla todos los ingredientes. Ajusta la textura y agrega más aceite o miel si es necesario. Aplica por medio de masaje en movimientos amplios y circulares. Enjuaga con agua tibia.

 * EXFOLIANTE PARA PIES:

Requieres: 2 cucharadas de aceite de coco extra virgen, 2 cucharadas de sal de mar gruesa, 2 cucharadas de azúcar morena, unas gotas de extracto de menta o una cucharada de hierbabuena picada finamente.

Manos a la obra: Mezcla todos los ingredientes. Aplica dando masaje con una leve presión. Enjuaga con agua tibia.

NOTA IMPORTANTE:

Elije las recetas que más te convengan. Si eres de piel muy sensible haz una pequeña prueba en la parte interior de la muñeca o en el cuello debajo de la oreja. Si no observas reacciones puedes aplicarla en un área mayor. Si sientes que la mascarilla deja residuos grasos utiliza un algodón con vinagre de manzana para limpiar tu piel. Enjuaga rápidamente con abundante agua fría.

¡Ahora sí a consentir tu piel!

Rocío

© 2015 Rocío Río de la Loza