Educar en la responsabilidad: enseñanzas de cocina y ecología para los niños

Veinte actividades en familia para promover los valores de la sustentabilidad.

Lee que dice mamá ¿tiene colores artificiales y esa otra cosa que me dijiste?– pregunta mi hijo. Evidentemente está aprendiendo a leer y no entiende mucho de glutamato monosódico ni del colorante Rojo 40, pero ahora comprende que la bebida fluorescente de frambuesa es altamente sospechosa. Y en realidad no se trata de “traumar a los niños” (como algunos dirían) de todo lo que comen ni de ser un sargento en las fiestas infantiles, se trata de desarrollar sus facultades intelectuales para que conforme crezcan puedan tomar decisiones informadas y actuar con responsabilidad. Responsabilidad para elegir sus alimentos, para cuidar y respetar el origen de éstos y las personas que los producen y, sobre todas las cosas, para preservar su salud.

Si el agua y la comida son tan básicas para el ser humano es inminente que enseñemos a los niños cosas igualmente básicas acerca de nutrición, cocina, agricultura y ecología. Al darles herramientas para producir, transformar y conservar sus alimentos de manera sustentable les damos las llaves para vivir en armonía con la naturaleza, consigo mismos y con los demás. Reconectar la salud de nuestro cuerpo con la salud de la tierra es un punto de partida. Moldear una relación positiva y respetuosa con los alimentos, la comunidad y el campo es más fácil de lo que parece. He aquí una lista de actividades que podemos realizar con nuestros hijos:

1.    Plantar semillas. Desde girasoles, hierbas de olor y chiles en una maceta hasta un huerto urbano si hay espacio. Hay muchas organizaciones que ofrecen talleres.
2.    Cuidar del jardín. Regar, sembrar un árbol, quitar las hojas secas, construir una casa para pájaros, respetar los insectos, hacer una composta, etc.
3.    Colaborar en la preparación de los alimentos, desde pelar zanahorias, batir el huevo o exprimir los limones, cualquier tarea es buena para comenzar.
4.    Participar en la elaboración del lunch escolar. Substituir chocolates por barras de amaranto y papas fritas por plátanos deshidratados por ejemplo.
5.    Incorporar regularmente un ingrediente nuevo a su dieta, puede ser uno que elija él/ella cuando te acompañe a hacer las compras.
6.    Ir a los mercados locales y platicar con los vendedores para averiguar de dónde vienen las frutas y verduras que hay en sus coloridos puestos.
7.    Leer las etiquetas de los envases y platicarles cuales son los ingredientes que llevan.
8.    Separar la basura. Lavar el envase del yogurt y ponerlo en la caja destinada al reciclaje. Visitar un centro de acopio.
9.    Incentivar el intercambio y llevarlo a un mercado de trueque.
10.    Hablar de la fauna que habita en la zona donde viven. Visitar el Parque Nacional Cimatario en Querétaro y el Charco del Ingenio en Guanajuato, por ejemplo.
11.    Conocer una granja, un rancho de vacas lecheras, un viñedo, un huerto de zarzamoras.
12.    Cuidar el agua. Poner una cubeta en la regadera y cerrar la llave al lavarse los dientes.
13.    Acudir a parques y reservas ecológicas y ¿por qué no? hacer un picnic. Recomiendo El Parque Ecológico Joya-La Barreta.
14.    Hacer ejercicio en familia, como salir a caminar y andar en bicicleta.
15.    Enseñar el valor de la solidaridad y hornear un pastel para el vecino enfermo o la familia cuyo padre se quedó sin trabajo.
16.    Participar en proyectos de la comunidad, reforestar, recoger basura, pintar banquetas.
17.    Ahorrar energía. Apagar la luz, la tele y la computadora. Poner focos ahorradores.
18.    Hacer ronda o utilizar el transporte público.
19.    Apreciar lo artesanal, adquiriendo juguetes hechos a mano en lugar de hechos en China.
20.    Vincular la vida cultural al visitar los museos, las plazas y las bibliotecas públicas.

Te propongo el siguiente reto: imprime esta lista y selecciona una o dos actividades como el objetivo de cada mes. Los niños pueden participar en la elección mensual. Ve tachando las cosas que realicen hasta completar el inventario. Me encantaría saber qué actividades fueron las que más te gustaron. Puedes compartir tus fotos aquí. Haz click aquí para descargar la lista en el formato pdf.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Excusas que probablemente usas para no enverdecer tu hogar

Una reflexión sobre las críticas a las mamás green y las excusas que escucho para no realizar un cambio sostenible.

La intención sin acción no significa nada. Continuamente me preguntan “cómo volverse verdes”. Veo que son muchas las personas que tienen interés en implementar acciones en su casa, comprar productos de limpieza biodegradables, sembrar su huerto e ir al mercado orgánico, pero que se sienten tan abrumadas por TOOOODO lo que hay que hacer que deciden mejor no hacer nada. Y por tanto se la pasan poniendo pretextos para no empezar.

Pienso que se han creado varios estigmas alrededor de las mamás green y todos aquellos que promueven la sustentabilidad. Estos estigmas sirven como excusas para mejor no hacer nada al respecto. Algunas cosas que regularmente escucho son:

  1. La comida orgánica es muy elitista. Los alimentos orgánicos son demasiado caros, solamente la gente con dinero puede adquirirlos. Yo ahorita no puedo gastar en eso.
  2. La permacultura es para hippiosos y fodongos que no se quieren bañar “por no contaminar”. Eso de los baños secos es una marranada. Yo prefiero la comodidad.
  3. La cuestión de reciclar es para países desarrollados, en México todavía estamos muy retrasados, de nada sirve separar si los del camión de la basura de todas formas lo revuelven.
  4. La onda de reusar es para mamás artistas o demasiado craftys que tienen todo el tiempo del mundo. Es una flojera guardar cosas que luego no sabes ni qué hacer con ellas, nada más te llenas de basura.
  5. Aunque hay algunos productos eco-friendly de limpieza y de belleza que puedes hacer tú mismo, es muy complicado conseguir los ingredientes. Y a mí no se me da eso de DIY.
  6. La medicina holística es para yoggis y los que se clavan en el New Age. A mí no me late esa onda para nada.
  7. Lo del veganismo es una mafufada. Ahora resulta que nadie quiere comer carne pero bien que tienen a sus mascotas.

Entiendo que a veces el cambio puede parecer agotador y entre la lista de prioridades quizá para muchos hogares ser verde no ocupe los primeros lugares. Sin embargo, me gustaría esclarecer que “la onda sustentable” es para todos. Y no es una onda, ni moda pasajera, es una necesidad real para el mundo. Y es importante comprender que si tú tienes la intención de cambiar, educar a tus hijos en la responsabilidad o entrarle a la onda verde, hay que buscar el progreso y no el perfeccionismo. Porque siempre habrá algo más que puedes hacer, un producto nuevo que puedas probar, un destino eco-turístico al cual viajar.

Comienza con una acción, y después otra, y después otra. Primero con lo que comes, luego con lo que te untas en el cuerpo, después con lo que limpias tu casa, tal vez con el transporte que usas, y más adelante con los lugares a los que visitas.

No hay un orden estricto para enverdecer tu vida. Lo importante es que comiences, sin pretextos, y sin prejuicios a los que ya lo estamos haciendo. El cambio sostenible es aquel que se mejora y se sostiene por un largo periodo de tiempo. ¡Ser verde es más fácil de lo que crees y en verdad vale la pena!

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“Cultiva” aire limpio en tu hogar con plantas que desintoxican el ambiente

Todos sabemos que las plantas purifican el aire, de ahí la importancia de preservar áreas verdes como pulmones naturales para las ciudades. Sin embargo, existen algunas variedades que son ideales por su capacidad de absorber residuos tóxicos del ambiente lo que las hacen perfectas para mejorar la calidad de aire en espacios cerrados como hogares, escuelas y oficinas. Estos compuestos orgánicos volátiles (COVs) son derivados principalmente de muebles, equipo de oficina, productos para la limpieza y materiales para la construcción, y son conocidos irritantes y potenciales carcinógenos.

En la década de los ochenta la NASA realizó un estudio[1] para determinar cuáles eran las plantas más óptimas para sus estaciones espaciales, donde había presencia de más 100 COVs, entre ellos tres tóxicos hallados comúnmente en nuestras casas: formaldehído, benceno y tricloruro de etileno. Posteriormente más hallazgos fueron publicados en 1996 por el Dr. Bill Wolverton en su libro “Como cultivar aire fresco” (How to Grow Fresh Air). Las investigaciones siguen creciendo en este excepcional campo de la ciencia.

Te comparto cinco variedades de plantas para “cultivar aire limpio” que son muy comunes en los viveros de nuestro país son:

  1. Sábila (aloe vera): Esta suculenta es ideal para absorber formaldehído y benceno, tóxicos presentes en productos de limpieza y pinturas. Además su carne tiene varias aplicaciones medicinales, entre ellas para quemaduras o erupciones en la piel. Así mismo, puede tomarse en jugo para aliviar síntomas de la gastritis. En México existe una tradición popular donde se le atan listones rojos a las hojas y se regala esta planta a los seres queridos como símbolo de abundancia cuando se cambian de casa o comienzan un nuevo negocio.
  1. Cuna de moisés (spathiphyllum): Esta bella planta absorbe formaldehído, benceno, tricloruro de etileno (presente en desengrasantes y líquidos para desmanchar), tolueno (presente en gasolina, pinturas acrílicas, barnices, lacas, thinner, adhesivos, cemento, resistol y pintura para zapatos) y xyleno (presente en el barniz para uñas). Es perfecta además para adornar los espacios con sus curiosas flores blancas (quienes le dieron su nombre), requiere media sombra y regarse cada tercer día. Es originaria de México, Malasia y regiones tropicales del continente americano.
  1. Crisantemos (chrysanthemum morifolium): Esta planta perenne es originaria de Asia y se utiliza también en la medicina china para tratar enfermedades de ojos, pulmones e hígado. Sus flores son brillantes, coloridas y muy hermosas. Requieren estar cerca de una ventana donde les dé mucha luz. Es idea para absorber tóxicos residuales del pegamento, plástico, pintura y detergente.
  1. Ficus (ficus benjamina): Esta es una higuera que puede alcanzar hasta 15 metros de altura, por lo que es recomendable adquirirlos pequeños. Tiene gran capacidad para absorber el formaldehído. Es ideal para patios interiores o salones con techos altos. Al estar en la sala principal tiene la ventaja de absorber los químicos derivados de tapetes y alfombras. Es originario del sureste de Asia y norte de Australia.
  1. Palmera bambú (chamaedorea sefritzii): Esta palma de origen mexicano es ideal para absorber benceno y formaldehído. Le gusta estar en macetones en la sombra y es muy sencilla de cuidar.

Otras plantas purificadoras para interiores son: azalea, palo de Brasil, gerbera, palmera china, lengua de tigre, hiedra inglesa, poto dorado y cinta (también conocida como mala madre y lazo de amor).

Así que ya lo sabes, purificar el aire de forma natural es simple. La recomendación son plantas en macetas de 20 centímetros de diámetro y calcular 1 planta por cada área de 9 metros cuadrados.

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[1] Indoor Air (2014), Wolverton Environmental Services, www.wolvertonenvironmental.com

Transforma tu espacio con macetas

Si buscas inspiración para adornar tu jardín, patio o terraza puedes recurrir a la versatilidad de la jardinería en macetas. Tiene muchas ventajas ya que prácticamente se pueden utilizar variados recipientes como macetas y además es posible plantar infinidad de especies.

MacetasTamaños

Antes de adquirir una maceta piensa: ¿Qué plantas deseas cultivar? ¿Ornamentales u hortalizas? ¿Cuánto tiempo tienes para regarlas? ¿En dónde vas a ubicarlas?

Las macetas grandes pueden servir como punto focal en la decoración de un patio o un espacio amplio. Pueden sembrarse con un árbol como el olivo, con flores pequeñas como margaritas o simplemente dejarse vacías.

Las macetas chicas pueden colocarse en estantes a distintos niveles de altura y además tienen la ventaja de que consiguen cambiarse de lugar con facilidad.

Las macetas colgantes dan una sensación de amplitud y pueden llenarse de geranios o hierbas aromáticas. De hecho los canastos colgantes son ideales para cultivar fresas. ¡Y el verano es un momento excelente para hacerlo!

Materiales

Aprovecha el glamour de lo reciclado. Se puede utilizar casi cualquier recipiente como maceta siempre y cuando sea posible perforar el fondo para permitir el drenaje de riego. Por ejemplo, utensilios de cocina como una cacerola vieja o un bote de pintura.

  • Para las canastas de mimbre es necesario forrarlas colocando una bolsa de plástico en el fondo de la maceta para evitar que la humedad de la tierra pudra el canasto.
  • Las macetas de barro pueden conseguirse en casi cualquier vivero solamente hay que tomar en cuenta que el barro es poroso y se seca con rapidez.
  • La madera rústica es ideal para las plantas de los bosques.
  • Las macetas grandes de piedra son perfectas para plantaciones permanentes. Ya que serán muy pesadas y por lo tanto difícil de moverse.
  • Las macetas de metal tienen la desventaja de que se calientan enseguida en época de calor así que pueden resecar las raíces. A estas es mejor que no les dé el sol directamente.
  • Las macetas de plástico tienen la ventaja de ser livianas pero no sirven para cultivar plantas altas o pesadas porque podrían volcarse con el viento.
  • Por último, existen otras macetas de materiales naturales como la fibra de coco que harán el espacio lucir mucho más fresco y original.

PREPARACIÓN

Antes de reciclar las macetas hay que limpiarlas a fondo, sobre todo si contenían plantas enfermas. Limpia con detergente biodegradable y enjuágalas bien. Una vez secas verifica que tengan un drenaje adecuado. Esto quiere decir que tu maceta tenga agujeros en la base que permita la salida del exceso de agua. Si no los tienen perfora la base en varios lugares con un taladro.

Para impedir la putrefacción de las raíces coloca piedritas o trozos de macetas de barro rotas en el fondo de la maceta para que el agua drene con fluidez. Una idea es colocar una malla metálica y cubrirla con grava para evitar que los agujeros del drenaje se tapen y se salga el relleno.

Para el relleno utiliza una mezcla de tierra negra, compost y humus de lombriz para nutrir a tus plantas. Recuerda no agregar productos químicos sintéticos u otras substancias tóxicas que puedan dañar tu salud.

Las plantas purifican el aire. Elevan nuestro ánimo y mejoran el contexto de nuestro hogar. Llena tu patio con plantas y crea un ambiente ideal para la proliferación de la vida silvestre como mariposas, abejas y pequeñas aves. Una combinación de flores perfumadas como la lavanda, arbustos con bayas como las zarzamoras y hortalizas como los jitomates son la combinación perfecta para que aves e insectos puedan vivir en armonía.

Aprovecha las texturas, colores y formas de las diversas variedades de plantas para hacer combinaciones creativas. Y no olvides tener en cuenta el color, la simetría, el ritmo y el orden de las macetas.

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Aprende a preservar tus alimentos con estas técnicas naturales de cocina tradicional

Como parte de la lucha de supervivencia el ser humano ha desarrollado heroicas técnicas para preservar los alimentos. Estas habilidades y conocimientos permiten que sean conservados comestibles durante mucho tiempo y por lo tanto sean aptos para su consumo posteriormente.

La historia nos cuenta que las inclemencias del tiempo, las necesidades de desplazamiento y los conflictos bélicos son algunas de las causas que han obligado al perfeccionamiento de un arte que se practica poco en los hogares contemporáneos. Hoy podemos encontrar conservas en los supermercados y con facilidad llenar la despensa de frascos y latas que provienen de procesos industrializados. Si algún producto pasa la fecha de caducidad simplemente lo tiramos y compramos otro. No obstante, nuestros antepasados debían tener una comprensión más profunda de la comida y de lo que había que hacer para garantizar la permanencia de su calidad, sabor, textura y sus valores nutricionales. ¡Su vida y la subsistencia de sus familias dependían de ello!

Existen muchas técnicas para preservar. La sal, el aceite y el vinagre previenen que los vegetales se pudran al protegerlos de las bacterias que los descomponen. La sal retira la humedad y crea un ambiente inhóspito. La grasa cubre al producto y previene la contaminación por aire. Mientras que la acidez del vinagre inhibe el crecimiento bacteriano.

Las técnicas más comunes de cocina tradicional para preservar los alimentos son:

  • Salar: la sal deshidrata parcialmente los alimentos, reforzando el sabor y actuando como antiséptico. Ejemplos: cecina, el jamón y el bacalao.
  • Secar: a través de la luz y el calor se elimina la humedad, ya sea de forma natural con el sol o artificial en un horno. Ejemplos: uva pasa, jitomates deshidratados y hierbas de olor.
  • Ahumar: los productos se someten al humo proveniente de fuegos de distintas maderas (como el mezquite) para deshidratar los alimentos y transferirles un sabor particular. Ejemplos: el salmón ahumado y el pimentón, condimento español. Algunos alimentos utilizan más de una técnica, como es el caso del pastrami donde la carne se seca en salazón, luego se le añaden especias y al final se ahúma.
  • Encurtir: se sumergen los alimentos, generalmente vegetales, en una salmuera o en vinagre. Ejemplos: pepinillos alemanes y chiles en escabeche.
  • Confitar: se cubre al alimento con una capa de grasa, ya sea vegetal como el aceite de olivo o animal como la grasa de ave. Ejemplos: generalmente se utiliza ganso, pato y cerdo. La carne se sala y se sazona con hierbas, luego se cuece lentamente sumergida en su propia grasa, en la cual después se preserva en un envase.
  • Endulzar: se añade un endulzante, generalmente azúcar refinada, a los alimentos. Ejemplos: mermeladas, jaleas, ates y frutas cristalizadas.

El método más popular para envasar se aplica bajo condiciones de presión y altas temperaturas, ya que ésto evita el crecimiento de levaduras, hongos y otros microorganismos.

El francés Nicolas Appert descubrió en 1795 que podía preservar leguminosas, frutas, verduras y productos de origen animal, usando contenedores de vidrio con tapa de corcho (reforzados con alambre y sellados con cera) que estuvieran hervidos a baño María durante un cierto periodo. Su hallazgo fue publicado y se difundió rápidamente por el mundo. Pero fue Louis Pasteur quien logró explicar porque los alimentos no se echaban a perder.

En 1910 el británico Peter Durand patentó un método con envases de hierro con una capa de hojalata que sentó precedente para lo que hoy conocemos como la lata. Actualmente la capacidad de “prolongar la vida” de los alimentos tiene efectos directos en la salud humana y en la conservación de los recursos naturales, así como en la economía de las comunidades, las corporaciones y hasta de las naciones.

Hoy más que nunca me parece relevante rescatar la reminiscencia de esta tradición. Hacer tus propias conservas es muy satisfactorio y son un excelente regalo para ocasiones especiales como cumpleaños y la Navidad. Si deseas practicar este arte puedes comenzar buscando en alguna librería de segunda mano un viejo libro de mermeladas o preguntarle a la abuela una receta de verduras en escabeche clásica de la familia.

Recuerda siempre que si los ingredientes provienen de tu jardín es mejor cosechar en la mañana sin lluvia y una vez que el rocío se haya evaporado; lavar los ingredientes antes de preservarlos; esterilizar los envases; almacenarlos en un lugar seco y obscuro; etiquetar las conservas señalando el contenido y la fecha de elaboración; y seguir las instrucciones correctamente para asegurar la salud alimentaria.

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27 Acciones para cuidar el agua

 De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) del 100% del agua que existe en el planeta el 97.5% es salada, por lo que no podemos utilizarla directamente en actividades humanas. La mayoría del agua dulce se encuentra congelada en los polos o en mantos subterráneos. Solamente el 0.3% del total del agua en la Tierra es apta para consumo humano. De tal manera que nuestros hábitos y costumbres en el hogar pueden hacer grandes diferencias para el cuidado de este valioso recurso. Te comparto algunos consejos que la SEMARNAT* sugiere para que las implementemos en casa.

En el baño:

  1. Revisa frecuentemente las instalaciones hidrosanitarias, los escusados, las regaderas y las llaves para detectar fugas. Repáralas instantáneamente.
  2. Identifica manchas de humedad en techos y paredes, son señales de fugas y pueden afectar la estructura de tu casa.
  3. Instala economizadores de agua en regaderas y escusados, estos son muy fáciles de adquirir en tlapalerías, ferreterías y tiendas de autoservicio. Se pueden colocar sin dificultad.
  4. Coloca una cubeta en la regadera para recaudar el agua mientras sale caliente.
  5. Cambia tu viejo escusado de 16 litros por uno de 6 litros.
  6. No utilices el escusado como basurero. Se desperdicia agua cada vez que se jala para tirar pañuelos desechables, toallas sanitarias y colillas y se contamina muchísimo. ¡Jamás tires toallas sanitarias por el WC!
  7. Revisa que el tanque del escusado funcione correctamente.
  8. Intenta bañarte en un tiempo de cinco minutos. Cierra la llave mientras te enjabonas y ábrela para enjuagarte.
  9. Al cepillarte los dientes utiliza un vaso de agua.
  10. Ocupa productos de belleza e higiene personal 100% naturales o biodegradables. Esto es bueno para tu piel y cabello y además no contamina el agua.

Limpieza de la casa:

  1. Emplea con prudencia productos de limpieza biodegradables y naturales, como el bicarbonato o el vinagre.
  2. Utiliza dos cubetas para fregar pisos, paredes y vidrios, una para limpiar y otra para enjuagar.
  3. El agua que queda en la cubeta para limpiar sirve para tallar el escusado y la que es para enjuagar, si está libre de productos químicos sintéticos, sirve para regar el pasto o las plantas.

En la cocina:

  1. Antes de comenzar a lavar los trastes coloca los residuos orgánicos aparte, en su contenedor correspondiente, sin combinarlos con los inorgánicos. Remoja los trastes de una sola vez para enjuagar. Después enjabona con la llave cerrada. Y enjuágalos rápidamente en un chorro moderado.
  2. Instala un economizador de agua en el fregadero, es fácil y tiene un precio accesible.
  3. Cuida de que la llave del fregadero no gotee y cambia los empaques en cuanto identifiques su desgaste. Al fugarse una gota por segundo, al final del día se llena una cubeta de por lo menos 30 litros.
  4. Utiliza jabón de trastes biodegradable o natural.

En la lavandería:

  1. Remoja las prendas en una cubeta jabonosa para que sea más fácil remover manchas. Una cucharadita de bicarbonato sirve para blanquear y es ideal para aguas duras.
  2. Talla a mano o con cepillo las partes más sucias para evitar dobles lavadas.
  3. Utiliza con prudencia detergentes y suavizantes biodegradables o amigables con el medio ambiente.
  4. Ajusta el tamaño de carga en los niveles de la lavadora para que el agua sea proporcional al tamaño de ropa, y de preferencia, pon la lavadora con cargas completas.
  5. Fija la temperatura de tu lavadora a menos de 40 grados centígrados y en el mejor de los casos lava siempre con agua fría.

En el jardín y el patio:

  1. Riega en la noche o muy temprano por la mañana cuando el sol tarda más en evaporar el agua. Utiliza el agua que recaudaste en las cubetas de las regaderas.
  2. Lava el coche con cubeta.
  3. Barre en seco con escoba y recogedor. ¡Nunca con manguera!
  4. Recolecta agua de lluvia en tambos o cubetas o piensa en instalar un sistema de recolección de agua de lluvia o tratamiento de aguas grises.
  5. Jamás arrojes aceite de cocina, aceite de coche, anticongelante, líquido de frenos o medicamentos al drenaje. Son altamente contaminantes y requieren un tratamiento de residuos independiente. Pregunta en el centro de acopio más cercano a tu domicilio.

*** “Más de 100 consejos para cuidar el ambiente desde mi hogar”, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARTNAT), México, Segunda Reedición 2008.

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Elabora productos de limpieza con ingredientes naturales

Los productos de limpieza comerciales están fabricados a base de químicos sintéticos que, aunque remueven suciedad y eliminan bacterias, llenan los ambientes de sustancias tóxicas que permanecen en las áreas con las que estamos en contacto o en el aire que respiramos. Al estar expuesto nuestro organismo de manera constante y a largo plazo pueden causar serios daños al sistema respiratorio, nervioso y reproductivo, afectar el desarrollo de los pequeños, provocar alergias y ocasionar daños al bienestar general de nuestra familia.

Utilizar productos biodegradables está bien, pero usar ingredientes naturales para limpiar y desinfectar nuestro hogar es mucho mejor. De esta forma ahorraremos dinero, tendremos una casa limpia, sana y libre de peligros para la salud.

El bicarbonato de sodio es un una sal soluble en agua y un ingrediente versátil y tan seguro que puede tomarse como remedio para la indigestión, para alcalinizar el cuerpo y para cepillarse los dientes. Tiene un efecto natural blanqueador. Se puede adquirir en farmacias, supermercados y tlapalerías.

El vinagre es un líquido soluble en agua, de sabor agrio, que se produce a través de la acción bacteriana durante el proceso de fermentación del alcohol en los alimentos como la uva, caña o manzana. Corta grasa, desinfecta y combate los hongos. Su aroma acciona como repelente natural de insectos como hormigas y mosquitos. Utiliza directamente el vinagre para remover óxido de herramientas. Así como la cal de las cebollas de las regaderas y las llaves de lavabos. Excelente para quitar manchas de electrodomésticos como las cafeteras italianas y teteras.

RECETAS:

Limpia vidrios:

  • En un recipiente agrega una parte de vinagre blanco por cuatro partes de agua.
  • Vierte en un rociador para acceder ventanas, parabrisas, espejos y canceles.
  • Esta misma solución sirve para el congelador y evitar la escarcha.
  • Utiliza periódico para secar ventanas.
  • Para remover manchas de café en las tazas agrega directamente un chorrito de vinagre, deja remojar y lava con agua y jabón.

 Limpiador de pisos:

En una cubeta con agua añade un cuarto de taza de jabón líquido biodegradable, dos tercios de taza de vinagre y una taza de la infusión de hierbas de tu preferencia (menta, manzanilla, lavanda, etc.) para un rico aroma.

 Pulidor de madera:

  • Se puede utilizar directamente un aceite de oliva ligero sobre un trapo de algodón.
  • Para elaborar una cera casera en un recipiente de cerámica pon un cuarto de taza de cera de abeja.
  • Coloca el recipiente a baño maría y con una pala de madera revuelve hasta derretir por completo la cera de abeja.
  • Agrega lentamente un cuarto de taza de turpentina (resina de coníferas).
  • Retira del fuego y transfiere a un frasco.
  • Cuando esté tibio pero todavía suave agrega unas gotas de extracto de aceite esencial de lavanda, pino o naranja.

 Limpiador de hornos:

  • En cuanto se escurra algo en el horno agrega sal y déjala por una hora.
  • Cuando esté frío agrega bicarbonato de sodio directamente sobre la mancha y talla con esponja.
  • Termina de limpiar con agua y jabón.

Destapacaños:

  • Para prevenir que se tapen las tuberías una vez a la semana agrega una cucharada de bicarbonato de sodio seguida de una taza de vinagre blanco y otra de agua caliente.
  • Para limpiar los lavabos y tazas de baño utiliza una taza de bicarbonato con unas gotas de jabón líquido biodegradable como una pasta que se aplica directamente.

Aromatizante:

  • Para eliminar los malos olores del refrigerador y los botes de basura humedece una esponja con agua y bicarbonato de sodio y tallar el interior. Después enjuaga con agua y jabón. Deja secar el bote antes de colocar otra bolsa.
  • Para el microondas, coloca una taza de agua con dos cucharadas de bicarbonato de sodio en un recipiente apto para microondas y enciende a máxima potencia por dos minutos.
  • Para lavavajillas pon media taza de bicarbonato de sodio en la base con la carga vacía y enciende el ciclo de enjuague.
  • Para quitar manchas de orina del colchón vierte una taza de bicarbonato de sodio sobre la mancha y coloca un plástico grande que cubra el área. Deja cubierta durante la noche (6-8 horas), retira y aspira el bicarbonato, el cual debe haber absorbido el olor a orina.

 Desengrasante para cocina y trastes:

En un recipiente coloca un litro de agua, media taza de vinagre blanco y tres cucharadas de jabón suave rallado.

 Limpiador multiusos:

  • En una cubeta agrega 4 litros de agua calienta y después 125ml de jabón suave (con base de aceite vegetal) y 60ml de vinagre blanco (o jugo de limón). Si utilizas limón debes enjuagar esta solución de la superficie con una esponja húmeda.
  • Existen desinfectantes orgánicos a base de aceites de semillas de cítricos como el limón y la toronja. Estos son muy buenos para mantener superficies de cocina libres de virus y bacterias y para desinfectar alimentos.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Siete vegetales para sembrar en primavera

En primavera, cuando los días comienzan a ser más soleados es el tiempo perfecto para trabajar en tu huerto. La agricultura urbana es más sencilla de lo que crees. Ya sea en macetas, almácigos o camas, durante los meses de abril y mayo siembra maíz, frijol, calabaza, papas, pepino, perejil y lechuga.

Sigue los siguientes consejos:

  1. Prepara la tierra con compost y fertilizantes orgánicos unas dos semanas antes para que le dé tiempo de mezclarse bien.
  2. Antes de plantar recuerda que la profundidad del agujero depende del tamaño de la semilla. El hoyo debe ser tres veces más grande que el tamaño de la pepita acostada.
  3. Para aumentar la probabilidad de que la semilla germine pon de 2 a 3 semillas en cada agujero.
  4. Toma en cuenta que la Luna tiene una influencia sobre los cultivos. El mejor momento para sembrar hortalizas de hojas como la lechuga es durante el cuarto creciente.
  5. Mantén la humedad apropiada. Para saber si debes regar simplemente toma un puño de tierra entre tus manos, aprieta y suelta. Si se desmorona quiere decir que le falta agua, si escurre pues no lo riegues hasta que seque un poco. La condición idónea es cuando al abrir la mano se queda la forma de tu puño.

La distancia que debes mantener entre plantas es la siguiente:

  • Maíz: 60-90 cm
  • Frijol: 30 cm
  • Calabaza: 45 cm
  • Papa: 20 cm
  • Pepino: 45 cm
  • Perejil: 20 cm
  • Lechuga: 25 cm

Si vas a sembrar en una cama traza una línea imaginaria en forma hexagonal para que la distancia entre planta y planta sea la misma. Coloca una semilla en cada una de las esquinas y otra en el centro del hexágono. Más adelante se tocarán las hojas, reduciendo la evaporación y limitando el área para que crezca la maleza.

El maíz prefiere un terreno donde le dé mucho sol, que esté bien abonado y sea rico en nitrógeno. Idealmente para preparar el suelo puedes sembrar chícharos, alubias o lentejas para fijar el nitrógeno en la tierra. La temperatura de ésta debe ser alrededor de 15.5 °C, si está muy fría la semilla podría pudrirse. Así que si no estás segura puedes esperar a finales de mayo o principios de junio para sembrarlo.

Para el control de plagas incluye lo siguiente entre tus hortalizas: aromático romero para atraer a los insectos benéficos, cebollín para impedir hongos, ajo para espantar a los pulgones y menta para mantener a las hormigas alejadas.

¡Anímate a dar el paso que necesitas para comenzar ese huerto que tanto tiempo llevas anhelando!

© 2015 Rocío Río de la Loza

Crea tu propia composta

 Si dejas una pila de hojas, cáscaras de naranjas y otros desperdicios orgánicos en tu jardín simplemente comenzará a desintegrarse y tal vez atraigas insectos y roedores a tu propiedad. Pero si lo que deseas es producir tu compost entonces debes hacer algo más. Ni tan complicado ni tan asqueroso como suena elaborar tu propia composta es un procedimiento simple que requiere de la magia del tiempo y del trabajo arduo de pequeños organismos.

La base del compostaje es que la materia vegetal es descompuesta por microorganismos aeróbicos, ya sean bacterias u hongos, que requieren oxígeno para vivir y nitrógeno para romper y transformar la celulosa. Durante el proceso de transformación se genera mucho calor, la temperatura mata las semillas de las “hierbas malas” y los organismos no deseados. Mientras más nitrógeno haya más rápido será el proceso. Así que para acelerar el trabajo es importante proveer los elementos que los organismos que hacen la composta necesitan: oxígeno, humedad y nitrógeno.

El oxígeno se provee a través de ventilación, dependiendo del sistema que se use o del modelo del contenedor o compostero. La materia orgánica seca (como hojas) aporta carbono que se convierte en energía. La humedad se genera a través del riego o dejando que caiga la lluvia en caso de que el contenedor no tenga tapa y esté al aire libre. Y el nitrógeno puede provenir de estiércol de animales de corral, sangre, verduras y hojas con alto contenido de dicho mineral.

¿Qué se pone en la composta? Los esenciales son hojas verdes de los árboles, arbustos, restos de pasto (al cortar el jardín por ejemplo), hojas secas, varas, ramas, troncos cortados en pedazos más pequeños, residuos de frutas y verduras y aserrín. Estos son de rápida descomposición. También se pueden agregar bolsas de té, granos de café o restos de café molido, cascarones de huevo, cenizas de la chimenea (de madera), cartones de huevo cortados en pedacitos, cajas de cereal de cartón despedazados, papel picado o triturado, servilletas de papel, periódico cortado en tiras, lana, paja y heno. A estos se les denomina de lenta descomposición.

Evitar carne de res, cordero, cerdo y pescado, productos derivados de la leche, alimentos que contengan levaduras, aceites vegetales como el de maíz, grasas de origen animal como la manteca, plantas enfermas y/o con plagas, ceniza de carbón, pañales desechables, desechos de perros, gatos y otras mascotas, papel de revista, ilustraciones, filtros de cigarro y telas sintéticas. Los productos de origen animal tardan más tiempo en descomponerse, pueden producir malos olores y atraer animales.

En las ciudades, sobre todo si se habita un espacio pequeño, es común utilizar un compostero urbano, que habitualmente tiene en la parte superior una tapa para mantener el calor y evitar que entre la lluvia y una puertita en la parte inferior para poder sacar la materia que ya esté lista.

El proceso en estos composteros comienza con una base de tierra, después una capa de ramas y troncos para facilitar la ventilación. Después una buena mezcla de materiales de lenta y rápida descomposición. Si la mezcla aparenta estar seca hay que humedecer con una regadera. Debe quedar mojada pero que no se vean líquidos en el fondo. Algunos recomiendan añadir una capa de aserrín cada vez que se agrega algo al contenedor. Y eso sí, es importante mezclarlo bien con lo que ya había adentro, es decir, los materiales nuevos con los antiguos. Y se puede hacer con una pala o un trinche. Esto favorece que haya oxígeno para los microorganismos y se evite la aparición de bichos indeseables como la mosquita de la fruta. Si se desea se puede agregar estiércol de animales de corral periódicamente. El proceso puede tardar de 6 a 8 semanas o inclusive meses, dependiendo de la mezcla que tengas. Es cuestión de paciencia.

A la materia que resulta de la descomposición aeróbica se le denomina compost, el cual sirve como alimento para tu jardín, tus macetas y todo lo que has plantado en tu hermoso huerto.

© 2015 Rocío Río de la Loza

¡A reciclar! Guía práctica para el hogar

Reciclar es sencillo y disminuye la generación de basura porque transforma materiales usados en recursos valiosos que sirven como materia prima para elaborar otros productos o para generar la energía que se utiliza en el proceso de manufactura. En ciertos casos, como en las baterías de los teléfonos celulares, algunas piezas son recabadas para extraer materiales peligrosos para la salud como el mercurio y el cadmio, los cuales pueden producir envenenamiento y hasta la muerte. Alrededor del 30% de los residuos que generamos en el hogar son inorgánicos y reciclables y existen canales apropiados para su disposición. Esto quiere decir que no todo lo que tiramos al basurero es “basura”.

Reciclar se refiere a someter una materia a cierto proceso físico-químico o mecánico para que pueda ser reutilizable y reintroducida a un nuevo ciclo de vida, de esta forma nos permite ahorrar recursos productivos como madera, agua, arena, electricidad, petróleo, tiempo, trabajo, dinero… El principio del reciclaje está en separar correctamente los residuos y existen códigos de color establecidos para ello:

AZUL PARA PAPEL Y CARTÓN

Sí: Periódicos, revistas, folletos, papel para envolver regalos, volantes, cartón, cartulina, papelería de oficina, cartones de huevo.

No: Papel encerado para cocinar, papel de baño, servilletas, empaques de cartón embarrados de comida.

OJO: Los cartones que tienen una cubierta de metal y además están plastificados como los Tetra Pack® sí con reciclables pero los reciben pocos centros de acopio.

¡Al reciclar una tonelada de papel se salvan 17 árboles!

AMARILLO PARA PLÁSTICO Y METAL

Sí: Botellas de agua y refrescos, envases de alimentos, latas de cerveza, refrescos y conservas, charolas de aluminio (como la de comida congelada), aerosoles.

No: Juguetes, utensilios de cocina, guantes de goma, biberones, envases de productos de carnes frías, film de polietileno transparente que se usa para envolver alimentos frescos como carne y pollo.

OJO: El “unicel” (poliestireno EPS) es altamente contaminante si se disemina. Aunque sí es reciclable muy pocos centros de acopio lo reciben porque existen escasas plantas especializadas en su proceso. Es mejor evitarlo.

VERDE PARA VIDRIO

Sí: Frascos de conservas y alimentos para bebé, botellas de refrescos, cervezas, bebidas alcohólicas y jugos de cualquier color, tarros de cosmética y perfumería.

No: Cerámica, cristales de ventana, espejos, tubos fluorescentes y focos.

OJO: Los focos ahorradores contienen mercurio y por lo tanto deben depositarse solamente en los centros de recolección especiales.

¡Reciclando el vidrio ahorramos el 32% de la energía que se requiere para hacer nuevo vidrio!

ROJO PARA DESECHOS PELIGROSOS

Sí: Insecticidas, aceites, residuos sanitarios como papel de baño, toallas femeninas, pañales, gasas y vendas.

No: Medicinas caducas. Estas se depositan en contenedores específicos que hay en centros de salud, clínicas de especialidad y farmacias como en Farmacias del Ahorro.

OJO: Las pilas y los aparatos electrónicos deben llevarse a centros especializados.

NARANJA PARA RESIDUOS ORGÁNICOS

Sí: Restos de comida, hojas secas, pasto, empaques de alimentos que estén marcados como composteables, etc.

No: Hojas de papel o cartón.

Esta categorización de colores se puede apreciar en los botes de basura dispuestos en centros de acopio, calles, plazas, centros comerciales y algunas oficinas.

En casa idealmente podrías separar así:

** 3 botes de basura con tapa para:

– Desechos sanitarios

– Orgánicos

– Inorgánicos no reciclables

** 4 contenedores (huacales, cajas de cartón o de plástico) para reciclaje:

– Papel y cartón (desarmar y doblar)

– Plástico y metal (botellas de PET y latas apachurradas)

– Vidrio (sin romper)

– Varios (libros, CDs, DVDs, objetos de cerámica y madera, ropa, trapos viejos, etc.)

** 1 bote de refresco de PET para guardar las pilas mientras las llevas al centro de acopio

** 1 caja pequeña para guardar medicinas caducas que esté fuera del alcance de los niños

Si no cuentas con espacio guarda todo en un solo contenedor y al llevarlo al centro de acopio sepáralo en bolsas reusables para transportarlos fácilmente. Es importante que todo esté súper limpio para evitar malos olores y animales.

Para conocer centros de acopio cerca de ti puedes llamar a la Secretaría del Medio Ambiente de tu municipio.

© 2015 Rocío Río de la Loza