Guía de productos de limpieza que dañan la salud

¡Disminuye la contaminación por residuos tóxicos en tu hogar!

Existen compuestos químicos sintéticos altamente tóxicos en productos de limpieza para el hogar que afectan nuestra salud. Por ello, es importante leer las etiquetas de todo aquello que utilizamos para desinfectar, abrillantar, pulir y blanquear. Todos queremos un hogar limpio, pero sobre todo libre de contaminantes. Te comparto esta guía que contiene categorías de productos, para qué se utilizan y algunas de las sustancias peligrosas, así como sus efectos en el cuerpo.

Ojo, no todas las marcas contienen estas sustancias. Esta información es para tomar conciencia y sobre todo para ser capaz de elegir mejor y con responsabilidad.

AROMATIZANTES: Cuidado con la fragancia o perfume, puede causar asma, nausea, cambios abruptos de humor, depresión, irritación en la piel, letargo y pérdida de memoria; EDTA, conocido contaminante orgánico persistente, súper dañino para el medio ambiente.

MULTIUSOS, DETERGENTES ROPA Y LAVALOZAS: Cuidado con el alcohol puede causar vómito si se ingiere; el propilenglicol, es irritante y puede afectar el sistema inmunológico; el tripolifosfato de sodio irrita la piel y puede ocasionar ceguera.

LIMPIADORES DE BAÑOS Y EXCUSADOS: Cuidado con el cloro, irrita la piel, los ojos y los pulmones; el paradiclorobenceno puede afectar ojos, nariz y el sistema nervioso; el fenol es extremadamente peligroso si se ingiere, considerado un posible cancerígeno, también se encuentra en desinfectantes.

LIMPIAVIDRIOS: Cuidado con el amoníaco, en grandes concentraciones irrita ojos-nariz-garganta, inflama pulmones, ampolla la piel y destruye la mucosa gástrica.

DESINFECTANTES Y BLANQUEADORES: Cuidado en especial con el hipoclorito de sodio, ingerido en grandes cantidades ocasiona delirio, baja presión sanguínea y severos daños al esófago y estómago. NUNCA debe mezclarse con amoníaco pues produce un gas súper tóxico.

LIMPIADOR DE HORNO Y LÍQUIDO DESTAPACAÑOS: Cuidado con el hidróxido de sodio o sosa cáustica, causa daño severo al sistema digestivo si se ingiere. También presente en desinfectantes y anti-hongos.

DESENGRASANTES: Cuidado con los solventes butilo tóxicos, pueden ocasionar daño al hígado, los riñones y el sistema central nervioso. También presentes en multiusos y limpiadores de vidrios.

QUITA SARRO Y LIMPIADORES DE METAL: Cuidado con el ácido clorhídrico o ácido muriático, es altamente corrosivo e irritante para cualquier tejido que tenga contacto. Una alta exposición puede producir líquido en los pulmones y muerte por asfixia.

PULIDORES DE ZAPATOS Y PISOS: Cuidado con el nitrobenceno, altamente tóxico y fácilmente absorbido a través de la piel, los pulmones y el intestino en caso de ingerirlo. Causa decoloración de la piel, daños graves al sistema nervioso, defectos de nacimiento y hasta la muerte.

ABRILLANTADORES DE MUEBLES: Cuidado con el formaldehído, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer lo ha clasificado en el grupo 1 como “carcinógeno confirmado para humanos”.

Para disminuir la contaminación por residuos tóxicos en tu hogar siempre que puedas sigue estas recomendaciones:

  1. Siempre lee las etiquetas.
  2. Evita las etiquetas que contengan advertencias y palabras como “peligroso, corrosivo, tóxico, cuidado, inflamable, irritante”…
  3. Mantén los productos de limpieza en un lugar seguro y lejos de donde puedan alcanzar tus hijos.
  4. Opta por etiquetas que digan biodegradable, ecológico, sin fosfatos, sin parabenos, con aceites vegetales como coco y cítricos, etc. Y elige envases reciclables.
  5. No mezcles los productos (particularmente la sosa cáustica y el amoníaco), porque puedes producir sin querer una “bomba tóxica”.
  6. Diluye los productos en agua para disminuir sus efectos sobre la salud. La toxicidad depende de la concentración.
  7. No utilices aerosoles con propelentes que dañen la capa de ozono.
  8. Si te es posible cambia los productos comerciales (aunque sean verdes) por ingredientes naturales como el bicarbonato, el vinagre y el limón.
  9. Elabora tus propios productos de limpieza. Aquí puedes ver cómo.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Tags: Compuestos químicos sintéticos, cloro, fenol, paradiclorobenceno, alcohol, propilenglicol, tripolifosfato de sodio, paradiclorobenceno, amoníaco, hipoclorito de sodio, hidróxido de sodio, sosa cáustica, butilo, ácido clorhídrico, ácido muriático, nitrobenceno, formaldehido, residuos tóxicos, productos de limpieza, corrosivo, inflamable, irritante, aromatizante, detergente para ropa, lavaloza, limpiador de baño, limpiavidrios, desinfectante, blanqueador, limpiadores de horno, líquido destapacaños, desengrasantes, quitasarro, limpiador de metal, pulidores de zapataos, pulidor de piso, abrillantador de muebles.

Artículos recomendados:

Elabora tus propios productos de limpieza

Evita estos compuestos tóxicos en productos para el hogar

Los peligros del microondas

Los hornos de microondas fueron introducidos en la década de los setenta y trabajan con una forma de radiación. Es verdad que calentar en el horno de microondas es muy conveniente, pero existen varios argumentos que cuestionan la seguridad de este popular electrodoméstico.

  1. El horno microondas hace que los envases de plástico liberen tóxicos cancerígenos.1 Estos son interruptores endócrinos y pueden ser también causa de infertilidad y defectos de nacimiento.2
  2. Es especialmente peligroso para cocinar alimentos grasosos, ya que éstos son receptores de los tóxicos liberados por los contenedores de plástico.
  3. La fricción molecular de los hornos microondas destruye las vitaminas y los fito-nutrientes (los minerales no se ven afectados).3
  4. El horno microondas perturba la armonía natural de las moléculas de agua en los alimentos, lo que conduce a un patrón molecular desordenado y a un equilibrio interno perturbado.4

Intenta mejor calentar en un horno convencional, ya sea de gas o eléctrico, y en una olla o sartén. Esto además garantiza la inocuidad de los alimentos, ya que se la comida se calienta uniformemente y alcanza las temperaturas adecuadas para matar algunos bichos, causantes de infecciones gastrointestinales. Si decides deshacerte de tu aparato, además de salvar tu salud estarás haciendo un ahorro para el planeta y tu bolsillo, ya que se requieren muchos recursos naturales para generar la energía eléctrica.

Si de todas formas eliges utilizar el horno microondas calienta tus alimentos y/o bebidas en un recipiente de vidrio o cerámica con tapa. Sobre todo asegúrate de que tengan la leyenda “seguro para microondas”.

Referencias:

  1. The Hidden Hazards of Microwave Cooking www.health-science.com
  2. Does Plastic in Microwave Pose Health Problems? http://geti.in/1fZoqkl
  3. Microwave Ovens Destroy the Nutritional Value of Your Food www.naturalnews.com
  4. Microwave Oven Factsheet by the Institute of Integrative Nutrition

© 2015 Rocío Río de la Loza

Cultiva chiles en maceta

Cultivar chiles en una maceta es sencillo y una excelente forma para iniciarte en esto de la agricultura urbana. Además de tener chilitos frescos para tus salsas y moles tendrás un hermoso objeto de decoración para el patio o la cornisa de la ventana. Con el clima apropiado pueden durar durante todo el año. Existen muchas variedades de chiles y pimientos aptas para este proyecto. Elige las que más te gusten. Sus brillantes colores y divertidas formas adornarán tu hogar ¡y por su puesto que engalanarán tu cocina con sus fieros sabores!

Necesitas un semillero o un envase extendido con mínimo 5cm de profundidad (como una charola de plástico que hayas reciclado o una botella de PET de 1 litro partida por la mitad longitudinalmente), un paquete de semillas orgánicas, compost (abono orgánico que resulta de la composta), tierra negra y la maceta donde crecerá la planta. Esta última puede tener hasta 20cm de diámetro.

Para comenzar coloca en la charola una mezcla de 80% de compost y 20% de tierra. Humedece bien con un rociador. Si no lo tienes a la mano crea uno con una botella pequeña de PET limpia. Con la botella cerrada haz pequeños agujeros con un clavo o tenedor pinchamango en la tapa. Llena con agua y deja caer pequeñas gotas sin empapar por completo la tierra, de otro modo quedará apelmazada. Siembra las semillas esparciéndolas sobre la charola. Cubre con una capa ligera de compost (como de medio centímetro). Colócala en un lugar donde le dé luz y se mantenga a una temperatura entre 18ºC y 21ºC. La temperatura mínima durante la noche no debe ser menor a 15ºC.

Riega cada tercer día o las veces que sea necesario para mantenerla húmeda. Ten cuidado de no poner demasiada agua porque entonces no crecerán. Si dos brotes comienzan a salir en el mismo lugar retira el más débil. Una vez que las plantas tengan dos hojas o alcancen 10cm de altura transfiere a la maceta que hayas elegido.

Si los deseas nutre tu planta con alimento orgánico líquido cada dos semanas (una vez que aparezcan las flores). Algunas matas conforme crecen requerirán soporte así que puedes enterrar junto al tallo principal una rama, un palillo chino o un palito de bamboo. Los frutos aparecerán una vez que las primeras flores se hayan ido. Para fomentar el desarrollo de más frutos cosecha los chiles regularmente. Conforme maduran el color y el sabor incrementan pero todas las variedades pueden cortarse cuando están verdes (lo que importa es que alcancen un tamaño razonable). Esto estimula la planta para crear nuevas flores y darte más frutos.

Para secar tu cosecha utiliza una manta gruesa de algodón y una buena aguja para coser los chiles por el tallo (cuerpo hacia abajo) en hileras. Cose todos los que tengas y cuelga la manta en tu cocina en un lugar ventilado. O simplemente ata montones por el tallo con un cordón y cuelga con los chiles boca abajo. Una vez que estén bien secos (cuando al agitarse suenen como una sonaja) puedes descolgarlos y guardar en frascos de vidrio dentro de la alacena. ¡Utiliza tus semillas para cultivar nuevas plantas! Son un original regalo y es una forma de propagar la cultura sustentable.

Recuerda que la parte más picante del chile es la vena (carnosidad blanca que sostiene las semillas en el interior), así que al prepararlos para comer desprende esta parte y desecha junto con las semillas. Recuerda no tocarte los ojos u otras partes sensibles porque podrás enchilarte con facilidad. Si tu cosecha es muy picante mejor utiliza guantes para esta maniobra.

En la cocina los chiles son ingredientes muy versátiles. Es posible crear una infusión con vinagre o aceite. Así como preparar salsas, conservas, chutneys y condimentos. Por ejemplo, agrega una mezcla de chiles secos picados finamente a un bote pequeño con sal de mar en grano y las especias secas de tu preferencia (como orégano, tomillo y romero) para crear una marinada perfecta para verduras y carnes cocinadas en el asador.

© 2015 Rocío Río de la Loza

Cómo transformar a tu localidad en una ciudad comestible

Muchas veces me pregunto ¿por qué siembran tantas palmeras en los camellones y glorietas de Querétaro y no árboles y arbustos nativos? Estos estarían más acostumbrados al clima y propiciarían la restauración de la flora y fauna de la región. Querétaro está creciendo de una manera increíble. Para donde volteas están construyendo, la mancha urbana de la capital cada vez se extiende más como una sombra voraz que va acabando con los montes y las matas de este bello semi-desierto. Casi todos los fraccionamientos nuevos tienen palmeras y en el mejor de los casos tabachines y jacarandas. ¿Pero por qué no sembrar árboles frutales? Utilizar áreas como camellones y paradas de autobuses para crear huertos urbanos. ¡Enverdecer lo gris! Pero no sólo con jardines de cactus, suculentas y más palmeras. Sino con frutas y vegetales que provean alimentos para los ciudadanos.

Sé que suena un tanto complicado pero se está haciendo en otros países y yo creo que Querétaro podría ser una excelente metrópoli para comenzar esta tendencia en nuestra nación. La localidad alemana de Andernanch, cuna del genial poeta Charles Bukowski, se ha transformado en una icónica ciudad comestible. Desde el 2010 el gobierno municipal consiente a todos los ciudadanos cultivar frutas, vegetales y hierbas en parques públicos y otras áreas verdes destinadas para ese efecto. Esta campaña permite a los residentes comer sano y apreciar los productos regionales.

Desde cebollas y zanahorias hasta uvas y manzanas. Para educar a la población sobre la diversidad de cultivos un año se sembraron variedades de jitomates, mientras que otro de frijoles y otro más de fresas. Además se han sumado otras iniciativas como “El Gran Proyecto de las Abejas” que incentiva a los colegios y sus estudiantes a sembrar flores amigables con estos insectos. Así mismo, se creó una escuela móvil en un camión para crear conciencia alrededor de la ciudad y a lo largo de todo el año.

En Andernanch todo el mundo puede disfrutar de los alimentos que ahí se siembran. Los letreros de “prohibido pasar” han sido substituídos por “cosechar está permitido” o “siéntase libre de cosechar”. El municipio destina los recursos económicos y un grupo de personas son los que organizan de manera general estos espacios pero lo interesante es que cualquiera puede unirse a sembrar, deshierbar o cosechar. Existe también un grupo de voluntarios que trabajan de manera permanente. Esto ha tenido además beneficios sociales para unir a los vecinos de la comunidad. Adicionalmente, en las afueras de la ciudad hay más hectáreas de cultivo y tienen un establo y gallinas, los productos que no son cosechados por el público general son vendidos a precios súper accesibles en una tienda de descuento.

Por otro lado, en la capital inglesa están germinando programas similares. Algunos han nacido de grupos activistas como parte de la guerrilla de jardinería (gardening guerrilla), la cual consiste en sembrar de manera “ilegal” en espacios públicos, que son percibidos como descuidados o abandonados por sus dueños legítimos, desde banquetas hasta terrenos baldíos. Generalmente estos grupos trabajan de noche aunque algunos a plena luz del día para generar más publicidad. El proyecto “La Parada de Autobús Comestible” (The Edible Bus Stop) surgió literalmente en un espacio descuidado junto a una parada de autobús en Stockwell, al sur de Londres, como un jardín comunitario de la guerrilla pero ahora cuenta con la aprobación total del municipio y el apoyo de la comunidad. La idea es crear a lo largo de la ciudad una serie de huertos que transformen a la ruta 322 (de Clapham Common a Crystal Palace) en la primera ruta comestible. Parte de la visión de sus fundadores es incluir la estética paisajista y demostrar que el diseño de alta calidad puede lograrse con pequeños presupuestos y que no es exclusiva de las élites sociales. De este modo diseñan hermosos huertos comunitarios que en lugar de estar cercados y escondidos están a la vista de todos para su disfrute. Demostrando que cambiando brutalmente espacios públicos tan aburridos como las paradas de autobuses se puede elevar el espíritu de los residentes y mejorar la experiencia cotidiana de la vida urbana.

¿Imaginas la glorieta de Bernardo Quintana y Constituyentes convertida en huerto? ¿Qué tal el camellón de Zaragoza? ¿O una huerta frutal dentro del Parque Bicentenario? Enverdecer lo gris con lo verde. Más allá de una azotea con pasto artificial o una pared con plantitas plásticas. Me encanta la idea de proveer a los queretanos la oportunidad de sembrar, podar y cosechar alimentos en la vía pública. ¿Quizá podemos empezar por proponerles algo a las autoridades de nuestro vecindario?

© 2015 Rocío Río de la Loza

¿Cómo saber si un juguete es amigable con el medio ambiente? Checklist para mamá

JuguetesParece que muchos fabricantes se han sumado al compromiso de producir juguetes sustentables para nuestros pequeños. Antes de comprar revisa siempre las etiquetas, certificaciones y demás sellos. Utiliza este checklist para revisar que lo que adquieres es realmente “verde” y no sólo un truco publicitario del productor.

  1. Los materiales o una parte de ellos son reciclados y/o reciclables.
  2. La madera está certificada y proviene de bosques manejados sustentablemente.
  3. Están confeccionados con hilos naturales como lino, algodón o lana.
  4. El algodón es certificado 100% orgánico.
  5. No sé maltrató a ningún animal para obtener algunas de sus partes.
  6. Las telas están teñidas con colorantes naturales.
  7. La pintura está libre de plomo y otras sustancias tóxicas.
  8. El embalaje es mínimo o inexistente.
  9. Su empaque es reusable o está fabricado con materiales reciclables.
  10. Tiene una huella de carbono baja.
  11. Proceden de artesanos o empresas locales.
  12. Están elaborados a mano o con técnicas artesanales.
  13. Sus fabricantes recibieron un pago equitativo y trabajaron en condiciones dignas (como el sello de Comercio Justo).
  14. No requieren baterías ni conexión eléctrica.
  15. Utilizan energías renovables (como cargadores solares).

 

© 2015 Rocío Río de la Loza

Conoce estos compuestos tóxicos en productos para el hogar

 

¿Cuánta basura se produce en México?

Alguna vez te has preguntado ¿a dónde va toda la basura que se genera en tu hogar? ¿y qué puedes hacer para reducirla?

Un mexicano produce al día 1 kilo de basura. ¡Sí, tú también! Los hogares son responsables del 47% del total que se genera en el país. Si hacemos cuentas de los millones de mexicanos que somos, ¡es un montón de basura!…. Durante el gobierno de Vicente Fox se publicó la LEY GENERAL PARA LA PREVENCIÓN Y GESTIÓN INTEGRAL DE LOS RESIDUOS para organizar su recolección, traslado, tratamiento y disposición final. Ahí se define la clasificación de los residuos, los criterios que se usan para establecer su valor económico, los términos de eficiencia ambiental, tecnológica, económica y social para su manejo, y por último, quienes serán responsables de todo lo anterior. ¿Sabías que los municipios tienen la responsabilidad de recoger la basura de tu casa? En la ciudad de Querétaro puedes acudir al Centro Cívico para pedir informes acerca de este servicio.

La “basura” es todo material o producto no deseado, que se considera “desecho” y que por ende se necesita eliminar porque carece de valor económico. Existen dos grandes clasificaciones para la basura que se genera en casa, los residuos orgánicos y los inorgánicos.

Los orgánicos pueden ser descompuestos por microorganismos aeróbicos y provienen de un ser vivo, por lo que se reintegran rápidamente al medio ambiente y se conocen como biodegradables. Estos son hojas y ramas de árboles, huesos, cáscaras de huevo, frutas y verduras, carnes, champiñones, restos de comida, etc.

Los residuos inorgánicos son materiales que comúnmente provienen de procesos industrializados y que tardan muchos años en degradarse, a pesar de que tengan un origen natural como lo es el plástico. En este grupo encontramos frascos de vidrio, botellas de plástico, latas, empaques de aluminio, ropa, Tetra Packs, trapos viejos, aparatos electrónicos, DVDs, pilas, focos, muebles, etc. Por ejemplo, una cáscara de naranja tarda 6 meses en descomponerse mientras que un frasco de vidrio de mermelada tarda 4,000 años. Ahora, el término “biodegradable” en las etiquetas de ciertos productos de limpieza se aplica para aquellos cuyas sustancias son consideradas orgánicas, como en detergentes de ropa y líquidos limpia vidrios. Estos son opciones más amigables con el medio ambiente.

De acuerdo al Instituto Nacional de Ecología del total de la basura en México el 40% es materia orgánica, 15% papel y cartón, 8% vidrio, 5% plástico, 11% metal, 4% textil y 3% pañales desechables. Y solamente el 12% de todo lo anterior se recicla. Para el aprovechamiento de los residuos también es posible “salvar” los componentes de ciertos bienes de consumo, ya sea por su valor en dinero o por el peligro que presentan para el ecosistema y nuestra salud, como es el mercurio de los focos ahorradores, los termómetros y las pilas, y el cadmio de las baterías de teléfonos celulares.

El destino final para lo que llamamos basura son las fábricas de reciclaje (usualmente para vidrio, papel, metal, PET, etc.), los incineradores (para algunos de los residuos hospitalarios) y los vertederos. Existen dos tipos: los clandestinos, que generalmente son barrancos o depresiones naturales donde tiran los residuos sin permiso y son fuente de contaminación y enfermedades. En segundo lugar están los controlados, también llamados “rellenos sanitarios”. Son espacios que cuentan con los requisitos ambientales, sociales y económicos que determina la ley.

En Querétaro existen 17 rellenos y un tiradero a cielo abierto (Tolimán), de los cuales 4 están concesionados a empresas privadas. De acuerdo con las publicaciones Quadratín Querétaro y La Crónica Regional, desde el 2010 se han recibido apoyos económicos para regularizar dichos rellenos, pues varios de ellos están fuera de la norma, según lo declaró Marcelo López Sánchez, Secretario de Desarrollo Sustentable (SEDESU). Así mismo, en octubre del 2013 anunció que en el 2014 se crearía el relleno sanitario metropolitano en el municipio de Querétaro, el cual recibiría residuos sólidos de Corregidora, Huimilpan, El Marqués y Querétaro. Imaginen un basurero gigante en medio de la ciudad. ¿Suena bien no?

¿Sabías que solamente el 80% de los residuos que se generan en México son dispuestos correctamente? El resto va a parar a tiraderos clandestinos o vertederos a cielo abierto (que no están contenidos y por lo tanto hay infiltraciones de agua de lluvia), causando problemas para el medio ambiente y para la salud humana. De hecho, según publicó el periódico Universal de Querétaro, la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente y Desarrollo Urbano recibió en el 2013 dos quejas de tiraderos clandestinos en el municipio de Corregidora, una por parte del propietario de una empresa y otra por parte de la SEDESU. Algunos de los peligros más grandes de tirar la basura en zonas inapropiadas son la contaminación de las fuentes de agua (y por lo tanto la tierra y todo lo que crece en ella), la emisión de gases tóxicos y los focos de infección. Por ello, se debe promover una infraestructura que permita la recolección, separación, reciclaje y disposición final de manera sustentable. Un ejemplo de ello es la generación de electricidad a través del biogas capturado en rellenos sanitarios.

¿Y qué podemos hacer para disminuir la basura que generamos en casa?

Prevenir: comprando productos con el mínimo de envases, embalajes y empaques y adquiriendo marcas ecológicas o productos biodegradables.

Reducir: deshaciéndote del mínimo de residuos posibles y aprovechando el material orgánico para hacer una composta.

Reutilizar: alargando la vida de los productos y encontrándole otras funciones.

Reciclar: disponiendo los residuos con responsabilidad, separando en casa y llevándolos al centro de acopio.

La canalización adecuada de los residuos depende también de quienes los generan (¡¡osea de cada uno de nosotros!!). La próxima semana ahondaremos en el tema del reciclaje y cómo se debe separar correctamente la basura en un hogar sustentable.

© 2015 Rocío Río de la Loza