12 propósitos verdes para el 2016

  1. Destina una parte de tu presupuesto para realizar compras “verdes”. Estas pueden significar un simple upgrade de algún producto que ya consumes, por ejemplo cambiar tus compras de ropa de fibra sintética por prendas de algodón y accesorios artesanales. Adicionalmente, este dinerito puede ser designado a un trabajo mayor en tu hogar, como instalar paneles solares y pintar tu casa con pintura libre de residuos tóxicos.
  1. Haz ronda para recoger a los niños del colegio o utiliza el servicio de transporte escolar.
  1. Adquiere tus alimentos en un mercado local o directo del productor por lo menos una vez al mes.
  1. Cambia un producto alimenticio de tu carrito por una marca orgánica. Yo recomiendo comenzar por pollo, huevo, lácteos y hojas verdes. Y si puedes mejor haz tus compras semanales en una tienda orgánica o un comercio local donde puedas conocer el origen de tus alimentos. Prefiere lo orgánico cada vez que tengas la oportunidad.
  1. Sustituye el jabón (con el que te bañas) comercial por uno elaborado a mano con ingredientes 100% naturales.
  1. Utiliza bloqueador biodegradable en todas tus vacaciones.
  1. Repara “eso” que tienes guardado desde hace años en el cajón, armario o bodega. Y si eres de las que tira todo entonces efectúa un trueque con algún amigo o vecino.
  1. Participa en un proyecto comunitario o realiza un trabajo como voluntaria. Involucra a tus hijos en esta labor.
  1. Coloca dos plantas en tu casa. Una maceta en el interior para limpiar el ambiente. Y otra en el exterior. Puedes sembrar flores para las abejas o una hortaliza en tu jardín (aunque sean unos frijoles).
  1. Elabora tus propios productos de limpieza o utiliza marcas amigables con el medio ambiente, comienza por el detergente de trastes y el jabón para lavar la ropa.
  1. Separa la basura. ¡Pero de verdad! No sabes lo importante que es ésto. Si el camión de tu casa la revuelve toda pues lleva tus residuos reciclables a un centro de acopio.
  1. Instala focos ahorradores en todas las lámparas que sean posibles. Calcula tu huella ecológica

¡Tú puedes lograrlo! Pon esta lista en un lugar donde puedas verla todos los días y ve tachando los propósitos que vayas realizando.

© 2016 Rocío Río de la Loza

Minimiza el impacto ambiental de tus vacaciones

Con estos consejos prácticos podrás disfrutar de unas vacaciones increíbles con conciencia, disminuyendo tu impacto social y medio ambiental en el planeta.

  1. Reduce las emisiones de carbono generadas por transportes motorizados (aviones, autobuses, automóviles y motocicletas) que afectan directamente al cambio climático optando por destinos cerca de donde vives, en tu estado o dentro del país.
  2. Siempre que tengas opción intenta utilizar medios de transporte alternativos, viajar en tren, o en automóviles eléctricos, híbridos o que utilicen biocombustibles.
  3. Si estás apunto de realizar el road trip de tu vida con tus amigas intenta compartir el coche, así se dividen los gastos y se reduce la huella de carbono de los que viajan juntos. Si no caben, puedes comparar precios y pensar en rentar una camioneta o mini-van.
  4. Una vez en tu destino camina, es la mejor forma de conocer los rincones que no aparecen en las guías turísticas.
  5. Pregunta en el hotel, en la oficina de turismo o a tus anfitriones acerca de la posibilidad de rentar bicicletas para dar un paseo.
  6. Cuando visites lagos, presas, arrecifes, playas, humedales, cenotes, ríos o cualquier lugar que tenga opción de actividades acuáticas son más recomendable aquellas que no requieran de gasolina como practicar kayak, canoa, bote de remo, vela, surf y natación. En lugar del ski acuático, los paseos en lancha, la subida al parachute y la vuelta en el jet ski.
  7. Con respecto al buceo y el snorkel siempre averigua si la empresa tiene los permisos necesarios y el instructor está certificado para operar en las áreas destinadas que te ofrecen para esa actividad. No te dejes engañar por aquellos que te hagan promesas de llevarte a “playas secretas” y “sitios sin descubrir” dentro de reservas naturales y áreas protegidas.
  8. Utiliza loción bloqueadora solar y bronceadores biodegradables. Así los químicos no contaminarán las aguas en las que nades. ¡No olvides las gafas y el sombrero para protegerte del sol!
  9. Lleva contigo productos de higiene personal amigables con el medio ambiente.
  10. Elige un destino verde. En México existe la AMTAVE, asociación civil que agrupa a todas las empresas dedicadas a promover y operar el Turismo de Aventura, Ecoturismo y Turismo Rural en territorio nacional (www.amtave.org). La AMTAVE contribuye a la conservación del patrimonio natural y cultural de México e integra a las comunidades locales al desarrollo de la actividad turística, generando empleos y elevando su calidad de vida.
  11. Pregúntate ¿a quién beneficiaré con mis vacaciones? ¿quién es el propietario del hotel o la aerolínea? ¿quién opera el campamento ecoturístico? Si la situación lo permite procura consumir en negocios locales. Restaurantes, cafeterías, tienditas, hoteles, hostales, B&B, campamentos, agencias de viajes y otros operadores turísticos que no sean sucursales ni franquicias internacionales sino empresas administradas por familias, cooperativas, asociaciones civiles, emprendedores y empresarios de la región que visitas.
  12. Cuida la naturaleza, por ningún motivo extraigas plantas, hongos o animales de su ecosistema, no tires basura o ni provoques incendios. Si durante tu viaje deseas denunciar un delito medioambiental lo puedes hacer ante la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (PROFEPA) llamando al 01-800-PROFEPA (7703372), llenando el Formato de Denuncias por Internet en su página www.profepa.gob.mx o enviando un correo a denuncias@profepa.gob.mx. En su sitio puedes consultar la sección “¿Qué puedes denunciar?”.
  13. Observa las costumbres y tradiciones de los nativos y la gente que vive en el lugar que vacacionas. Respeto y tolerancia son la mejor actitud.
  14. Sé paciente y generoso con el personal de servicio.
  15. Prepara tu playlist y disfruta. ¡Tu viaje por el camino verde comienza hoy!

© 2015 Rocío Río de la Loza

 

Reducir tu consumo de carne beneficia al planeta

La producción de carne es una de las actividades humanas que más impacto tienen en el medio ambiente, particularmente en el cambio climático. ¿Por qué?

  • El planeta tiene una capacidad limitada para sostener el crecimiento de la población humana y su actividad. De acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), “la humanidad agotó el 19 de agosto su presupuesto ecológico anual… De mantener esta tendencia necesitaremos al menos 3 planetas para abastecernos en 2050.”[1]
  • La ganadería representa el 70% del uso de la tierra agrícola y ocupa un 30% de la superficie total del planeta. Contribuyendo directamente a un mundo menos verde.
  • Es la causa número uno de deforestación. Los árboles son talados para crear tierras de pastoreo. Al destruir los bosques se arrasa con la biodiversidad y al quitar la cobertura vegetal el agua de las lluvias escurre libremente arrastrando sedimentos y erosionando el suelo, generando procesos de desertificación. Además muchas comunidades tienen su sustento en los bosques, su pérdida significa que deben migrar o buscarse la vida de otra forma.
  • Las prácticas de cría intensiva son muy cuestionables. Desde la década de los años 50, casi toda la carne comercial (osea la que se compra en el súper) ha sido producida en “granjas” que más bien parecen fábricas donde los animales viven aglomerados en jaulas, en condiciones poco higiénicas, obligados a ingerir alimentos diseñados en un laboratorio para hacerlos engordar rápidamente, donde se les suministran hormonas de crecimiento y antibióticos para controlar las enfermedades que se generan por las mismas circunstancias en las que los tienen. Y sobre todo, casi siempre son maltratados. Si quieres saber más de ésto puedes ver en Youtube el documental “Glass Walls” (Paredes de Cristal), donde Paul McCartney presenta el lado oscuro de tu bistec y esas alitas de pollo que tan populares se han vuelto.
  • Para abastecer a la industria de cría intensiva, alimentos como cereales son cultivados rutinariamente utilizando fuertes dosis de pesticidas, fertilizantes y tecnología transgénica.
  • La ganadería produce 18% de los gases responsables del efecto invernadero, tales como metano, bióxido de carbono y óxido nitroso.
  • Se necesitan 10,000 litros de agua para producir un kilo de carne de res, comparado con 500 litros de agua para producir un kilo de papa. Y todos sabemos que cada vez hay más contaminación en ríos, mares y mantos acuíferos.
  • El consumo de carne es la principal causa de enfermedades transmitidas por alimentos como E.coli y Salmonella.

Existen también razones filosóficas para evitar comer animales y todo aquellos que derive de ellos. Uno de los organismos que promueve un estilo de vida vegano es la organización People for the Ethical Treatment of Animals (PETA por sus siglas en inglés). PETA considera que los animales no son nuestros para utilizarse como alimento ni como accesorios sino que son seres vivos que merecen el mismo respeto que las personas. En www.peta.org puedes conocer más acerca del trato ético de los animales.

Reducir la cantidad de carne que comemos (pollo, cordero, cabrito, res, puerco, pescado, mariscos…) y en general de alimentos de origen animal (huevo, lácteos, embutidos como el jamón y las salchichas…) es una de las acciones más concretas que podemos realizar desde nuestra trinchera para cuidar el medio ambiente.

Puedes comenzar dejando de comer carne un día a la semana. Existe el movimiento Meatless Monday (Lunes sin Carne). En www.meatlessmonday.com puedes encontrar ideas para seguir esta recomendación. Un paso más allá sería no consumir carne o productos de origen animal en una comida al día. Y además elegir alimentos de producción orgánica o de prácticas sustentables.

© 2015 Rocío Río de la Loza

[1] http://www.wwf.org.mx/?227530/El-planeta-entra-hoy-en-numeros-rojos–ya-consumimos-nuestro-capital-natural-para-2014

Liberen a las gallinas: no a las jaulas para animales de producción

NO a las jaulas para animales de producción. #DéjalasMover

¿Qué tal si pudieras cambiar la vida de los animales que son criados para después convertirse en nuestro alimento? Es cuestión de simples elecciones. Tan simple como comprar o no comprar ciertos productos, apoyar a ciertas empresas y defender los valores en los que creemos. Independientemente de lo que cada quien ponga en su mesa y elija comer, todos estamos de acuerdo en que los animales merecen una vida digna. ¿Cierto?

Humane Society International (HSI) es una organización mundial que promueve la compasión hacia los animales y cree que esta actitud es una condición natural al ser humano y no algo que se da por la cultura o la situación económica y política de una persona. Su causa es el bienestar animal y busca reducir su sufrimiento a través de trabajo de campo, elaboración de políticas, educación, atención directa y servicios de financiamiento a socios locales.

#DéjalasMover! es la campaña de HSI que se centra en eliminar el uso de jaulas para animales de producción en las granjas y las fábricas de cría intensiva. La utilización de jaulas es la práctica que confina de por vida a gallinas ponedoras de huevo y cerdas reproductoras en espacios tan pequeños que los animales apenas pueden moverse, las cerdas ni siquiera puede girarse y las gallinas no pueden estirar sus alas. En este video puedes ver la realidad:

http://www.hsi.org/issues/farm_animal_confinement

De acuerdo con los datos de HSI en México se crían aproximadamente dos mil millones de animales al año para consumo humano. Las condiciones realmente son terribles. Cuando la industria comenzó a construir fábricas gigantes con la misión de retacar el mayor número de animales en el menor espacio posible se perdió la compasión. ¿Todo para qué? ¡Para generar más ganancias! La tristeza es que la mayoría de los consumidores no ven lo que sucede en estos lugares. Cómo las gallinas son obligadas a poner huevos con luz artificial, enferman y mueren dentro de sus jaulas mientras que las otras pisan su cuerpo… así como las cerdas enloquecen por completo. ¡Tal sufrimiento debe de parar! Hace no mucho tiempo alrededor del mundo los animales vivían libres en las granjas, eran capaces de moverse, pastar, ver el sol, sentir el viento y socializar con otros animales. Eso es lo que #DéjalasMover! está pidiendo. En otros países ya hay cambios. En la Unión Europea, una prohibición al uso continuo de las jaulas de gestación tomó efecto en el 2013. En Nueva Zelanda y Australia, el alojamiento permanente de cerdas en jaulas de gestación se eliminará gradualmente para el 2015 y 2017, respectivamente. En Estados Unidos, nueve estados han aprobado legislación para restringir esta práctica. Sudáfrica está considerando una restricción para el 2020 y Canadá está eliminando paulatinamente las jaulas. Y en México también puede haber cambios con tu ayuda.

Algunas celebridades se han unido a esta campaña:

“Me opongo a que las gallinas en la producción de huevo pasen toda su vida hacinadas en jaulas en las que apenas pueden moverse. ¡Hay alternativas de producción más dignas! #DéjalasMover!” Bruno Bichir, Actor

“Empresas, gobiernos y productores alrededor del mundo ya están diciendo no a las jaulas para animales de granja. Es hora de que México también diga NO a las jaulas. #DéjalasMover!” Gabriela de la Garza, Actriz

Yo Rocío Río de la Loza me uno a Humane Society International para ponerle fin al cruel confinamiento de animales de producción. ¡Tú también únete!

Firma la petición aquí: www.hsi.org/dejalasmover

2015 © Rocío Río de la Loza

Hablemos claro: del vidrio y sus bondades

¿Alguna vez te has preguntado de qué está hecho el vidrio? Este se compone de arena de sílice (procedente principalmente del cuarzo), carbonato de sodio y caliza. Además de otros minerales que le dan las diferentes coloraciones.

El vidrio principalmente es fabricado por el hombre de manera artificial para elaborar botellas, vasos, copas, adornos, bombillas, ventanas y lentes, entre muchas otras cosas. Erróneamente llamamos cristal a algunas piezas de cocina y ornamentos que están fabricados con vidrio de plomo (o vidrio óptico) que por su transparencia imita al cristal natural. El verdadero cristal es un material inorgánico que se forma a partir de la cristalización de gases, líquidos o sólidos, cuyos átomos se acomodan, capa por capa, en una red tridimensional. Los cristales son valiosos dependiendo de su belleza natural, color, dureza y rareza. Algunos cristales se transforman en gemas al ser cortados y pulidos para maximizar la cantidad de luz que reflectan (y por lo tanto su brillo) y ser aplicados en piezas de joyería.

Además de que el vidrio es 100% reciclable, preserva mejor las propiedades de los alimentos y no les transfiere elementos tóxicos. Por ello, no es una sorpresa que sea el material preferido para conservar medicamentos, bebidas y alimentos y que artículos como los Mason Jars estén tan de moda. ¿Sabes cuáles son los colores más empleados en los envases de vidrio? Verde (60% vino y cerveza), claro (25% refrescos, cervezas, medicinas, perfumes y alimentos), extraclaro (10% aguas minerales y decoración) y ámbar (5% cervezas y botellas de laboratorio).

  • El vidrio fue inventado en Egipto unos 3000 años antes de Cristo.
  • Las cuentas de collares son algunos de los objetos que se han encontrado más antiguos.
  • En México el primer taller vidriero se estableció en la ciudad de Puebla por el español Rodrigo de Espinoza a mediados del siglo XVI.
  • Desde la década de los 70´ comenzó su reciclaje.
  • Actualmente por cada tonelada de vidrio que es reciclada, 1.2 toneladas de materia prima es preservada.
  • La empresa VITRO recicla el 24% del vidrio mexicano.
  • El reciclaje de vidrio necesita un 26% menos de energía que la producción original.
  • El material generado por reciclaje reduce en un 20% la contaminación atmosférica que provocaría por el proceso habitual, y disminuye en un 40% la contaminación de agua.
  • La energía que se ahorra del procesamiento de una botella de cristal puede mantener encendida una bombilla de 100 watts durante 4 horas.[1]

Además de reciclar correctamente los envases es importante cuidar los objetos que tenemos en casa, ya que éstos atraen polvo fácilmente y quedan “apagados” u opacos si no se limpian con regularidad. Te comparto algunos trucos para mantener tus cosas de vidrio en buen estado:

  • Para pulir las copas forma una pasta fina con levadura y agua, frota con ella la copa. Después enjuaga con agua templada y seca con un paño suave. Este truco también funciona para los parabrisas.
  • Para quitar la grasita de vasos, colócales una vez lavados en una tina con agua tibia y las cáscaras de tres limones. Deja en remojo hasta que la grasa se despegue del vidrio.
  • Lava tus lentes con jabón de trastes biodegradable y enjuaga con agua fría.
  • Para eliminar los olores de de los frascos de conservas lávalos y luego ponlos en remojo durante toda la noche en una solución de 5 grs de mostaza en polvo y 1 litro de agua de tibia.

© 2015 Rocío Río de la Loza

[1]Reciclaje de vidrio, Ing. A. Mata e Ing. C. Gálvez., UAG, 2010.

Razones para decir NO al maíz transgénico en México

¿Qué es un alimento genéticamente modificado?

¿QUÉ ES UN ALIMENTO TRANSGÉNICO?

Es un organismo genéticamente modificado (OGM) que ha sido transformado a través de la ingeniería genética. Puede ser una planta, animal, hongo o bacteria a cuya cadena de ADN se introducen genes de otro organismo, el cual pertenece a otra especie o reino. Son seres vivos que no podrían existir por sí solos en la naturaleza pues están hechos en un laboratorio para alcanzar ciertos resultados como: crecer más rápido, resistir a plagas o enfermedades, contener extra nutrientes y/o adaptarse a condiciones climáticas.

En teoría, una vez que la planta ha sido creada y se han recogido suficientes semillas, las compañías (tales como Monsanto, Bionova Holding Corporation, DNA Plant Technology Corporation, Zeneca Plant Science y Syngenta) deben pasar por un periodo de prueba y así obtener los permisos de comercialización. Después la semilla se produce de forma masiva y es vendida a los campesinos que con su trabajo producen cultivos que contienen el gen que ha sido insertado inicialmente. Los campesinos venden sus cosechas directo al consumidor a empresas que procesan estos OGMs y sus derivados; entrando a la cadena de suministro en la industria de alimentos.

La tecnología se desarrolló desde 1946 y la primera planta transgénica fue una especie de tabaco resistente al antibiótico producida en 1983. Pero fue hasta 1994 que en EUA se comercializó el primer jitomate transgénico, Flavr Savr[1], el cual fue modificado para madurar lentamente y estar más tiempo en los supermercados. Posteriormente se desarrolló una enzima GM (FPC) para reemplazar el cuajo en la producción de queso. En el 2008 aproximadamente el 85% de quesos duros comerciales producidos en EUA y Gran Bretaña fueron hechos con esta enzima y actualmente la FPC tiene una participación de mercado del 80% a nivel mundial en la industria quesera.[2] En 1995 los siguientes cultivos transgénicos se aprobaron para su comercializaron en EUA: canola, maíz, algodón, papás, soya, calabazas y jitomates.

TRANSGÉNICOS EN MÉXICO Y EL MUNDO

Según reportes de La Vía Campesina, movimiento campesino internacional, en el mundo la superficie cultivable tanto en riego como en temporal es de 1,500 millones de hectáreas. En el 2011 a nivel global se sembraron 160 millones de hectáreas, que equivalen a 10.7% del total.[3]

En México, en 1988 se iniciaron experimentos en agricultura transgénica y se conformó el Comité Nacional de Bioseguridad Agrícola, coordinado por la Secretaría de Agricultura Ganadería y Desarrollo Rural (Sagar). En 1999 se autorizó la siembra de 75 mil hectáreas de algodón Bt resistente a insectos y 10 mil de soya resistente a herbicida. No obstante, no se establecieron normas para el manejo de los productos cosechados ni su transporte, ni se contemplaba la importación de materiales modificados para consumo directo o para industrialización.

De acuerdo a la UNORCA (Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas), en nuestro país el gobierno ha otorgado 35 permisos para la siembra experimental de maíz transgénico en ocho entidades.[4]

La “Ley de bioseguridad de organismos genéticamente modificados” fue publicada en el 2005 durante la presidencia de Vicente Fox. En ella se contempla que la emisión del permiso para la realización de la liberación experimental, la liberación en programa piloto, la liberación comercial y la importación de OGMs le corresponde a la SEMARNAT o a la SAGARPA.[5]

Desde el 2009 se iniciaron pruebas de maíz transgénico principalmente en Chihuahua, Sonora, Sinaloa, Guerrero y Tamaulipas y ahora se encuentran en la etapa de la liberación comercial. Monsanto controla alrededor del 90% del mercado mundial de semillas transgénicas y es el principal benefactor de los permisos otorgados en México.

Algunas variedades de maíz genéticamente modificado que se utilizan en la actualidad son:

El maíz Bt contiene el gen de una bacteria (Bacillus thuringiensis) que confiere resistencia a insectos. Dentro de los maíces Bt por ejemplo existe la variedad Event 176 de Novartis, que contiene un gen de resistencia a ampicilina.[6] Otro maíz transgénico disponible es el MON810, el cual ha sido prohibido en varios países como Polonia y vetado temporalmente como Francia. Un grupo importantes de naciones (Bélgica, Gran Bretaña, Bulgaria, Alemania, Irlanda y Eslovaquia) bloqueó la propuesta para introducirlo al campo de la Unión Europea.[7]

RAZONES PARA DECIR NO A LA AGRICULTURA TRANSGÉNICA:

  1. Los seres humanos tienen derecho a una alimentación apropiada:
  • De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud este derecho deriva de la Declaración Universal de Derechos Humanos.
  • Greenpeace expone que diversas instituciones internacionales han alertado contra los OMGs, entre ellas el Centro Nacional sobre Mecanismos de Resistencia a Antibióticos de Francia; el Consejo Médico de Berlín, la Asociación Médica Británica, y los gobiernos de Suiza, Alemania, Francia, Reino Unido, Grecia, Luxemburgo, Austria, Estados Unidos, Noruega e India.
  • La UNORCA exige desde el 2009 al gobierno mexicano elevar a rango constitucional la soberanía alimentaria y el derecho a la alimentación.[8] Así mismo considera que la siembra de maíz transgénico en México atenta contra el cumplimiento cabal de los compromisos internacionales suscritos por nuestro país en la Agenda XXI, en la Cumbre del Tierra, la Convención de Bioseguridad, y particularmente de los principios derivados del Protocolo de Cartagena, referidos a: precaución, el conocimiento informado previo, el reparto equitativo de beneficios, y los derechos de los pueblos indios sobre sus recursos naturales y el conocimiento asociado a ellos.[9]
  1. Los consumidores tienen derecho a estar informados sobre los productos que compran:
  • En México no hay normas claras para el etiquetado de productos alimenticios modificados genéticamente.
  • Las semillas transgénicas cultivadas hoy en el mundo pertenecen principalmente a maíz, canola, soya y algodón. Como estos cultivos son ingredientes de varios productos alimenticios que se adquieren en tiendas de supermercado y no hay reglas que obliguen a que las empresas expliquen su origen pues no los vemos, pero ahí están.

El maíz transgénico y sus derivados llegan a nosotros a través de los siguientes alimentos procesados: cereales (para el desayuno), harinas, muffins, papas y botanas, mezclas de repostería, hot-cakes, pizzas, panes, alimentos para bebés, jarabes, productos cárnicos y otras bebidas fermentadas, entre otros.

La soya transgénica y sus derivados llegan a nosotros a través de los siguientes alimentos procesados: aderezos para ensaladas, harinas, sopas, sustitutos de carne para vegetarianos, bebidas en polvo, quesos, postres congelados, fórmulas infantiles, panes, cereales para el desayuno, pastas, productos de origen animal (como nuggets de pollo y hamburguesas de res) y alimentos para mascotas, entre otros.

La canola transgénica y sus derivados llegan a nosotros a través de los siguientes alimentos procesados: aceites, margarinas, frituras como botanas, entre otros.

Adicionalmente, varios de estos OGMs llegan a nosotros por medio de productos de origen animal, puesto que sirven de alimento para el ganado. Por ejemplo, de la canola se extrae el aceite y el restante se utiliza para alimentar a las reses. El 98% de la soya cultivada en EUA es para alimentar el ganado.[10]

  • La Secretaría de Salud antes del 2002 aprobó el consumo de cinco productos importados (canola, jitomate, papa, soya y algodón) sin contar con herramientas que le permitan hacer un seguimiento de sus efectos en la salud humana.
  • Actualmente EUA es el productor líder de alimentos genéticamente modificados y se estima que el 85% de maíz, el 91% de soya y el 88% de algodón es transgénico. [11] Diez millones de toneladas de grano que se importa México de dicho país son maíz transgénico, esto significa que los mexicanos ya lo consumimos sin saberlo.[12]
  • En EUA se estima que hasta un 75% de los alimentos procesados en los anaqueles contienen ingredientes que han sido genéticamente alterados.[13] La acuerdo a la ley actual, si los OMG no difieren de sus homólogos tradicionales en lo que respecta a la nutrición, la composición o la inocuidad, se considera que el etiquetado es innecesario.
  • En la Unión Europea, el etiquetado se considera un medio para garantizar el derecho de los consumidores a conocer cualquier aspecto que estimen importante; es un medio de dar a los consumidores la posibilidad de elegir e informarles sobre los OMG.[14]
  1. La agricultura transgénica representa un riesgo para la biodiversidad mexicana:
  • Según la CONABIO en México existen 59 razas nativas de maíz.[15] Como el maíz tiene una polinización cruzada los OGMs pueden contaminar al maíz nativo y criollo; lo cual significa una reducción en la biodiversidad biológica, que se refiere a reducción de organismos vivos de los ecosistemas terrestres, marinos y acuáticos y la diversidad dentro de cada especie.[16]
  • Los OGMs sufren modificaciones una vez liberados puesto que están en un ambiente diferente al cual fueron creados. Pueden traer efectos negativos en el desarrollo de las especies que adquirieron los transgenes y acelerar el desarrollo de resistencia de los organismos patógenos para los que se diseñaron los cultivos. [17]
  • Así mismo, cuando los OMGs están en campo abierto no se pueden controlar los efectos negativos en poblaciones de animales, plantas o microbios “no blanco”, como es el caso de la siembra de soya transgénica en la Península de Yucatán y su influencia sobre las abejas y la industria apícola de las comunidades mayas de la región. Según un reporte de la publicación Contralínea “La Sagarpa autorizó a Monsanto la siembra comercial de soya transgénica sobre 253 mil hectáreas. En el territorio liberado habitan 41 mil familias, en su mayoría, indígenas y campesinas que sobreviven de la miel que cosechan. México es el tercer exportador y sexto productor de miel de abeja. La autorización es apenas la última de 15 autorizaciones de siembra de cultivo en las regiones. Los resultados: miel contaminada con polen de organismos genéticamente modificados y el rechazo por parte de su principal mercado, los consumidores de la Unión Europea.”[18] El 90% de la producción de miel de la Península se exporta y corresponde a cerca del 60% de toda la miel que sale del país. El rechazo de la Unión Europea tiene graves implicaciones económicas y sociales.
  1. Se ha demostrado que las hierbas y las pestes se vuelven más resistentes y por lo tanto requieren más herbicidas y pesticidas:
  • El 29% de los cultivos transgénicos comerciales “producen su propio insecticida”. [19] Los insectos que están expuestos toda su vida a un factor de presión desarrollan mecanismos de resistencia. La evolución de pestes ocasiona mayor presencia de herbicidas en los productos que se consumen, el suelo y el agua.
  • Entre 1996 y 2008 se utilizaron 144 millones de kilos más de plaguicidas, que los que se hubieran usado en ausencia de cultivos transgénicos. Esto representa en promedio un aumento de 356 gramos de plaguicida por hectárea plantada con transgénicos. [20]
  • El 70% de los cultivos transgénicos comerciales han sido modificados para resistir a herbicidas. [21] El uso de herbicidas en los cultivos transgénicos tolerantes o RR aumentó un 31% entre 2007 y 2008, debido a la rápida expansión de malezas resistentes al herbicida o supermalezas, antes prácticamente desconocidas.[22] Las ventas de estos productos generan ganancias millonarias para las corporaciones y pérdidas incuantificables para los ecosistemas.
  • De acuerdo a la USDA se utiliza 26% más de químicos por ACRE en cultivos GMs que en los tradicionales. [23]
  1. Los OMGs están protegidos por la Ley de Propiedad Intelectual:
  • Estos transgenes están patentados y eventualmente se pueden usar para identificar como propiedad privada acervos de semillas contaminadas en favor de las compañías que los ensamblaron.[24]
  • Esto se traduce en que los campesinos no son dueños de sus semillas, sino las corporaciones que ostentan la patente. Ellos no pueden almacenar o intercambiar las semillas resultantes de su cosecha para el siguiente ciclo de siembra.
  • Por lo tanto los campesinos son sujetos a demandas legales. Hasta enero de 2013, Monsanto a ingresado 144 demandas que alegan infringimiento de la patente, las cuales involucran a 410 campesinos y 56 PYMES campesinas en 27 diferentes estados de la Unión Americana.[25]
  • De acuerdo con la FAO (Food and Agriculture Organization of the United Nations), los pequeños productores son clave para combatir la pobreza y malnutrición y ellos no pueden tener un modelo sustentable con semillas transgénicas.[26] Por lo tanto se atenta contra la soberanía alimentaria y la capacidad de sostenerse de los puebles indígenas.
  • México no tiene la capacidad de desarrollar la tecnología propia puesto que casi todos los productos intermedios y las metodologías que permiten la obtención de OMG están protegidos por derechos de propiedad intelectual en el sector privado. Como consecuencia los científicos del sector público, especialmente en los países en desarrollo, tienen menos probabilidades de tener acceso a esos productos y metodologías. Lo que tiende a ampliar las disparidades entre las sociedades más ricas y más pobres.[27]
  1. La siembra de maíz transgénico promueve los monopolios:
  • De acuerdo al estudio reciente “Seed Giants vs. U.S. Farmers” publicado por Center for Food Safety y Save The Seeds, actualmente tres corporaciones controlan el 53% del mercado global se semillas comerciales.[28]
  • La consolidación de los monopolios y el control del mercado ha resultado en la exagerada alza de precios de las semillas. Desde 1995 hasta 2011, el precio promedio para plantar una ACRE de soya se ha elevado un 325%, mientras que se registró un 516% para el algodón y un 259% para el maíz. [29]
  • Personal del Instituto de Ecología, UNAM y UCCS, ha hecho pública su oposición a la siembra de maíz transgénico a campo abierto. “Es un experimento incontrolable con riesgos socioeconómicos, ambientales y de salud inadmisibles. Los beneficios serían sólo para un puñado de empresas monopólicas…”, manifestaron Elena R. Álvarea-Buylla y Alma Piñeyro Nelson en la Jornada.[30]
  1. No ha pasado suficiente tiempo para evaluar los efectos secundarios de los OGMs en la salud humana:
  • En 20 años no se ha recolectado la evidencia necesaria para comprobar su seguridad. Por ejemplo, existen más de un millar de casos alrededor del mundo donde campesinos expresan la relación nociva entre la agricultura transgénica y las enfermedades reportadas como cáncer, mutaciones, daños al sistema nervioso y al sistema respiratorio, etc. Inclusive, algunos estudios ligan directamente a los transgénicos con la creciente ola de alergias e intolerancias alimentarias, y señalan a estos como causantes de una disfunción del sistema inmunológico. Ello se debe a que la exposición a una bacteria como la Bt presente en el maíz transgénico puede suprimir la respuesta inmune de la persona que la consume.[31]

¿QUÉ PUEDES HACER PARA DECIR NO AL MAÍZ TRANSGÉNICO EN MÉXICO?

  1. Ya que lo sabes, pasa la voz.
  2. Elige sabiamente. Utiliza la guía de alimentos transgénicos en México:

www.greenpeace.org/mexico/es/Campanas/Agricultura–sustentable–y-transgenicos/Y-tu-sabes-lo-que-comes/

      1. No compres productos alimenticios genéticamente modificados. Tu dinero sustenta su poder.
      2. Prefiere productos orgánicos certificados.

Haz campaña con Greenpeace.

www.greenpeace.org/mexico/es/Campanas/Agricultura–sustentable–y-transgenicos/Transgenicos-ni-maiz/

© 2014 Rocío Río de la Loza

[1] http://en.wikipedia.org/wiki/Genetically_modified_food

[2] E. Johnson, J. A. Lucey (2006) Major Technological Advances and Trends in Cheese J. Dairy Sci. 89(4): 1174–1178

[3] http://viacampesina.org/es/index.php/temas-principales-mainmenu-27/biodiversidad-y-recursos-gencos-mainmenu-37/1596-por-que-no-queremos-maiz-transgenico-en-mexico

[4] http://www.unorca.org.mx/prensa/prensa-24.htm

[5] http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LBOGM.pdf

[6] http://www.diputados.gob.mx/cronica57/contenido/cont13/anali6.htm

[7] http://es.sott.net/article/13313-Monsanto-prohibido-en-Polonia-Belgica-Gran-Bretana-Bulgaria-Francia-Alemania-Irlanda-y-Eslovaquia

[8] http://www.unorca.org.mx/prensa/prensa-24.htm

[9] http://www.unorca.org.mx/prensa/prensa-24.htm

[10] http://en.wikipedia.org/wiki/Genetically_modified_food#Milled_soy_products

[11] http://www.centerforfoodsafety.org/issues/311/ge-foods/about-ge-foods

[12] http://elfinanciero.com.mx/component/content/article/53-nuestras-historias/2820-maiz-transgenico-daria-competitividad-a-mexico-agrobio.html

[13] http://www.centerforfoodsafety.org/issues/311/ge-foods/about-ge-foods

[14] http://www.fao.org/docrep/003/x9602s/x9602s06.htm

[15] http://www.biodiversidad.gob.mx/genes/mapaMaices.html

[16] http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LBOGM.pdf

[17] http://www.diputados.gob.mx/cronica57/contenido/cont13/anali6.htm

[18] http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/03/21/soya-transgenica-contamina-miel-mexicana/

[19] http://www.diputados.gob.mx/cronica57/contenido/cont13/anali6.htm

[20] http://viacampesina.org/es/index.php/temas-principales-mainmenu-27/biodiversidad-y-recursos-gencos-mainmenu-37/1596-por-que-no-queremos-maiz-transgenico-en-mexico

[21] http://www.diputados.gob.mx/cronica57/contenido/cont13/anali6.htm

[22] http://viacampesina.org/es/index.php/temas-principales-mainmenu-27/biodiversidad-y-recursos-gencos-mainmenu-37/1596-por-que-no-queremos-maiz-transgenico-en-mexico

[23] http://www.centerforfoodsafety.org/press-releases/1245/as-challenge-over-seed-rights-approaches-supreme-court-new-report-exposes-devastating-impact-of-monsanto-practices-on-us-farmers

[24] http://www.jornada.unam.mx/2012/03/09/opinion/023a1pol

[25] http://www.centerforfoodsafety.org/press-releases/1245/as-challenge-over-seed-rights-approaches-supreme-court-new-report-exposes-devastating-impact-of-monsanto-practices-on-us-farmers

[26] http://www.fao.org

[27] http://www.fao.org/docrep/003/x9602s/x9602s05.htm

[28] http://www.centerforfoodsafety.org/press-releases/1245/as-challenge-over-seed-rights-approaches-supreme-court-new-report-exposes-devastating-impact-of-monsanto-practices-on-us-farmers

[29] http://www.centerforfoodsafety.org/press-releases/1245/as-challenge-over-seed-rights-approaches-supreme-court-new-report-exposes-devastating-impact-of-monsanto-practices-on-us-farmers

[30] http://www.jornada.unam.mx/2012/03/09/opinion/023a1pol

[31] http://www.ecodes.org/archivo/proyectos/archivo-ecodes/boletin_SP/julio08/alergias.doc

¿En dónde estarán las semillas del futuro?

La diversidad genética y soberanía alimentaria peligran por guerras, monopolios, desastres naturales y el mal manejo de los bancos de semillas. 

La semilla contiene el embrión de una futura planta. Define la diversidad genética de las especies vegetales silvestres y cultivadas en el planeta. En su interior abriga celosamente su ADN al mismo tiempo que cuenta la historia acerca del paisaje de donde vino y de los seres vivos que habitan en él. Una semilla es el origen y el futuro de un pueblo, de ahí que su conservación sea una práctica tan antigua como la misma agricultura. Desde entonces, los agricultores almacenan y resguardan las semillas para su supervivencia. Hoy se continúa con esta labor en-sitio en las granjas, el campo y a través de la declaración de Parques Nacionales y Reservas Naturales, donde se preserva el hábitat natural de los organismos productores de semillas. No obstante, la diversidad genética y la soberanía alimentaria peligran por guerras, monopolios, desastres naturales, falta de recursos o mal manejo de las semillas. Por ello se han creado estrategias fuera-de-sitio como los bancos de semillas, donde generalmente éstas permanecen congeladas a una temperatura de -18° Celsius. El frío y el acceso limitado a oxígeno retrasan su envejecimiento.

Las semillas pueden permanecer “dormidas” por miles de años y al despertar ser viables. Por ejemplo, una semilla de dátil de hace 2,000 años fue recuperada de las excavaciones del Palacio de Herodes en Israel y logró desarrollar una planta (dentro del laboratorio). Pero no todas las semillas pueden conservarse en un estado latente. Solamente las “ortodoxas” como el frijol, el trigo y la yuca tienen esta capacidad, mientras que las “recalcitrantes” como el aguacate, el cacao y el caucho son dañadas por las temperaturas bajo cero. Lo cual significa que no todas las plantas pueden conservarse a través de cámaras de congelación.

Existen más de 1400 bancos de semillas repartidos en aproximadamente 150 países. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) y el Instituto Internacional de Recursos Fitogénicos (IPGRI) formaron el Fondo Mundial Para la Diversidad de Cultivos (FMDC), el cual otorga financiamiento para conservar colecciones relevantes. Uno de los proyectos más importantes de este fondo fue la creación de Svalbard Global Seed Vault, una moderna arca de Noé diseñada para albergar a 4.5 millones de semillas inaugurada en 2008. Ubicada en un archipiélago de Noruega a 1,300 km del Polo Norte, fue construída dentro de una montaña de piedra, a 130 m del nivel del mar y en una zona donde no tiembla. Lo que la convierte en una bóveda capaz de resistir bombas nucleares y macro inundaciones. La construcción fue financiada por el gobierno de Noruega y los costos operativos los cubre el Fondo Mundial Para la Diversidad de Cultivos. El almacenamiento de semillas es gratis para los participantes. Funciona como una caja de seguridad de un banco, todas las semillas guardadas siguen siendo propiedad del país o institución que las envía. Se han depositado más de 320,000 muestras de semillas provenientes de 220 países. El Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), con sede en México, ha enviado 10,000 colecciones de semillas de maíz y 47,000 de trigo.

Cuando se plantea la idea de salvaguardar la soberanía alimentaria del mundo en un búnker ártico lo interesante es descubrir quiénes han financiado verdaderamente este proyecto a través del fondo anteriormente mencionado: Bill & Melinda Gates Foundation; los gigantes de los transgénicos Monsanto Corporation, DuPont/Pioneer Hi-Bred y Syngenta, las compañías más grandes del mundo dueñas de los patentes de semillas genéticamente modificadas; y Rockefeller Foundation, quien ha promovido la revolución genética desde la década de los setenta. ¿Es “curioso” no crees?

La preservación de la biodiversidad de cultivos comestibles y la conservación de la flora endémica de una región se plantean como las prioridades de los principales bancos, tal es el caso de Millenium Seed Bank Project, coordinado por el instituto británico Kew Royal Botanic Gardens, el cual tiene capacidad para albergar billones de semillas. En nuestro país existe el Banco de Semillas de Zonas Áridas y Semiáridas de México, creado por la UNAM para conservar especies silvestres de flora nativa, muchas de las cuales están en peligro de desaparecer debido a la alteración de su hábitat.

Así que si ya tienes tu huerto en casa es momento de comenzar a almacenar las semillas y armar tu propio banco. Y si todavía no tienes tus plantitas ¡pues no esperes más!

© 2015 Rocío Río de la Loza