Avena con leche de almendra y compota de frutos rojos

La avena es un grano entero, uno de mis favoritos porque además de ser deliciosa tiene un efecto realmente calmante y reconfortante. Mejora la digestión, resguarda el corazón y las arterias, ayuda a disminuir el colesterol y los triglicéridos, protege contra el cáncer, recubre el estómago contra la acidez, aporta importantes vitaminas y minerales y contiene aminoácidos necesarios para la regeneración de tejidos. Además es una excelente fuente de energía.

La avena no contiene gluten, sin embargo generalmente se procesa en maquinaria que maneja trigo por lo que hay contaminación cruzada. Si tienes sensibilidad o alergia al gluten o si eres celiaca es necesario utilizar avena que diga “libre de gluten” en la etiqueta, ya que casi toda la avena comercial está contaminada.

En esta receta la manzana aporta el dulzor a la avena, por lo que no lleva azúcar añadida.

Rinde para 2-4 porciones.

Los ingredientes:

  • 8 cucharadas soperas de avena cruda
  • 2 tazas de leche de almendra (puedes usar soya o coco si prefires)
  • ½ cdita de canela en polvo o una raja entera
  • 1 cdita de extracto de vainilla orgánico o el relleno de una vaina
  • 1 manzana pequeña
  • 2 cdas de compota casera de frutos rojos
  • 1 puñado de nueces del Brasil
  • 1 pera
  • 2 duraznos sin hueso cortados en cuartos
  • 1 cdita aceite de oliva

Las instrucciones:

  1. En una olla coloca la leche con la canela, vainilla y avena. Hierve a fuego lento, con cuidado de que no se derrame. Hay que estar pendiente en la estufa porque al momento de hervir hace burbujas/se infla y es necesario menear continuamente.
  2. Pela y descorazona la manzana, rállala utilizando un rallador de queso (por el lado grueso) y añade a la olla.
  3. En un bol coloca las rebanadas de durazno (deben ser 8 en total) con el aceite de olivo. Masajea con los dedos para que queden bien cubiertas. En una sartén o grill caliente asa las rebanadas por ambos lados hasta que queden doradas. Retira del fuego.
  4. Rebana la pera longitudinalmente, puedes agregar unas gotas de limón para que no se ponga café.
  5. La avena tarda unos 15 minutos en cocinarse. La mezcla se va espesando y los granos se suavizan. Ten cuidado al probarla porque está muy caliente. Cuando esté lista divide entre los platos y decora con las rebanadas de pera y durazno, las nueces y la compota.

Si te sobra avena puedes guardarla en el refrigerador hasta por una semana. Te recomiendo recalentarla en la estufa en lugar del microondas. Utiliza los ingredientes que más te gusten, fruta de temporada, nueces y semillas.

© 2015 Rocío Río de la Loza

 

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