Razones para decir NO al maíz transgénico en México

¿Qué es un alimento genéticamente modificado?

¿QUÉ ES UN ALIMENTO TRANSGÉNICO?

Es un organismo genéticamente modificado (OGM) que ha sido transformado a través de la ingeniería genética. Puede ser una planta, animal, hongo o bacteria a cuya cadena de ADN se introducen genes de otro organismo, el cual pertenece a otra especie o reino. Son seres vivos que no podrían existir por sí solos en la naturaleza pues están hechos en un laboratorio para alcanzar ciertos resultados como: crecer más rápido, resistir a plagas o enfermedades, contener extra nutrientes y/o adaptarse a condiciones climáticas.

En teoría, una vez que la planta ha sido creada y se han recogido suficientes semillas, las compañías (tales como Monsanto, Bionova Holding Corporation, DNA Plant Technology Corporation, Zeneca Plant Science y Syngenta) deben pasar por un periodo de prueba y así obtener los permisos de comercialización. Después la semilla se produce de forma masiva y es vendida a los campesinos que con su trabajo producen cultivos que contienen el gen que ha sido insertado inicialmente. Los campesinos venden sus cosechas directo al consumidor a empresas que procesan estos OGMs y sus derivados; entrando a la cadena de suministro en la industria de alimentos.

La tecnología se desarrolló desde 1946 y la primera planta transgénica fue una especie de tabaco resistente al antibiótico producida en 1983. Pero fue hasta 1994 que en EUA se comercializó el primer jitomate transgénico, Flavr Savr[1], el cual fue modificado para madurar lentamente y estar más tiempo en los supermercados. Posteriormente se desarrolló una enzima GM (FPC) para reemplazar el cuajo en la producción de queso. En el 2008 aproximadamente el 85% de quesos duros comerciales producidos en EUA y Gran Bretaña fueron hechos con esta enzima y actualmente la FPC tiene una participación de mercado del 80% a nivel mundial en la industria quesera.[2] En 1995 los siguientes cultivos transgénicos se aprobaron para su comercializaron en EUA: canola, maíz, algodón, papás, soya, calabazas y jitomates.

TRANSGÉNICOS EN MÉXICO Y EL MUNDO

Según reportes de La Vía Campesina, movimiento campesino internacional, en el mundo la superficie cultivable tanto en riego como en temporal es de 1,500 millones de hectáreas. En el 2011 a nivel global se sembraron 160 millones de hectáreas, que equivalen a 10.7% del total.[3]

En México, en 1988 se iniciaron experimentos en agricultura transgénica y se conformó el Comité Nacional de Bioseguridad Agrícola, coordinado por la Secretaría de Agricultura Ganadería y Desarrollo Rural (Sagar). En 1999 se autorizó la siembra de 75 mil hectáreas de algodón Bt resistente a insectos y 10 mil de soya resistente a herbicida. No obstante, no se establecieron normas para el manejo de los productos cosechados ni su transporte, ni se contemplaba la importación de materiales modificados para consumo directo o para industrialización.

De acuerdo a la UNORCA (Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas), en nuestro país el gobierno ha otorgado 35 permisos para la siembra experimental de maíz transgénico en ocho entidades.[4]

La “Ley de bioseguridad de organismos genéticamente modificados” fue publicada en el 2005 durante la presidencia de Vicente Fox. En ella se contempla que la emisión del permiso para la realización de la liberación experimental, la liberación en programa piloto, la liberación comercial y la importación de OGMs le corresponde a la SEMARNAT o a la SAGARPA.[5]

Desde el 2009 se iniciaron pruebas de maíz transgénico principalmente en Chihuahua, Sonora, Sinaloa, Guerrero y Tamaulipas y ahora se encuentran en la etapa de la liberación comercial. Monsanto controla alrededor del 90% del mercado mundial de semillas transgénicas y es el principal benefactor de los permisos otorgados en México.

Algunas variedades de maíz genéticamente modificado que se utilizan en la actualidad son:

El maíz Bt contiene el gen de una bacteria (Bacillus thuringiensis) que confiere resistencia a insectos. Dentro de los maíces Bt por ejemplo existe la variedad Event 176 de Novartis, que contiene un gen de resistencia a ampicilina.[6] Otro maíz transgénico disponible es el MON810, el cual ha sido prohibido en varios países como Polonia y vetado temporalmente como Francia. Un grupo importantes de naciones (Bélgica, Gran Bretaña, Bulgaria, Alemania, Irlanda y Eslovaquia) bloqueó la propuesta para introducirlo al campo de la Unión Europea.[7]

RAZONES PARA DECIR NO A LA AGRICULTURA TRANSGÉNICA:

  1. Los seres humanos tienen derecho a una alimentación apropiada:
  • De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud este derecho deriva de la Declaración Universal de Derechos Humanos.
  • Greenpeace expone que diversas instituciones internacionales han alertado contra los OMGs, entre ellas el Centro Nacional sobre Mecanismos de Resistencia a Antibióticos de Francia; el Consejo Médico de Berlín, la Asociación Médica Británica, y los gobiernos de Suiza, Alemania, Francia, Reino Unido, Grecia, Luxemburgo, Austria, Estados Unidos, Noruega e India.
  • La UNORCA exige desde el 2009 al gobierno mexicano elevar a rango constitucional la soberanía alimentaria y el derecho a la alimentación.[8] Así mismo considera que la siembra de maíz transgénico en México atenta contra el cumplimiento cabal de los compromisos internacionales suscritos por nuestro país en la Agenda XXI, en la Cumbre del Tierra, la Convención de Bioseguridad, y particularmente de los principios derivados del Protocolo de Cartagena, referidos a: precaución, el conocimiento informado previo, el reparto equitativo de beneficios, y los derechos de los pueblos indios sobre sus recursos naturales y el conocimiento asociado a ellos.[9]
  1. Los consumidores tienen derecho a estar informados sobre los productos que compran:
  • En México no hay normas claras para el etiquetado de productos alimenticios modificados genéticamente.
  • Las semillas transgénicas cultivadas hoy en el mundo pertenecen principalmente a maíz, canola, soya y algodón. Como estos cultivos son ingredientes de varios productos alimenticios que se adquieren en tiendas de supermercado y no hay reglas que obliguen a que las empresas expliquen su origen pues no los vemos, pero ahí están.

El maíz transgénico y sus derivados llegan a nosotros a través de los siguientes alimentos procesados: cereales (para el desayuno), harinas, muffins, papas y botanas, mezclas de repostería, hot-cakes, pizzas, panes, alimentos para bebés, jarabes, productos cárnicos y otras bebidas fermentadas, entre otros.

La soya transgénica y sus derivados llegan a nosotros a través de los siguientes alimentos procesados: aderezos para ensaladas, harinas, sopas, sustitutos de carne para vegetarianos, bebidas en polvo, quesos, postres congelados, fórmulas infantiles, panes, cereales para el desayuno, pastas, productos de origen animal (como nuggets de pollo y hamburguesas de res) y alimentos para mascotas, entre otros.

La canola transgénica y sus derivados llegan a nosotros a través de los siguientes alimentos procesados: aceites, margarinas, frituras como botanas, entre otros.

Adicionalmente, varios de estos OGMs llegan a nosotros por medio de productos de origen animal, puesto que sirven de alimento para el ganado. Por ejemplo, de la canola se extrae el aceite y el restante se utiliza para alimentar a las reses. El 98% de la soya cultivada en EUA es para alimentar el ganado.[10]

  • La Secretaría de Salud antes del 2002 aprobó el consumo de cinco productos importados (canola, jitomate, papa, soya y algodón) sin contar con herramientas que le permitan hacer un seguimiento de sus efectos en la salud humana.
  • Actualmente EUA es el productor líder de alimentos genéticamente modificados y se estima que el 85% de maíz, el 91% de soya y el 88% de algodón es transgénico. [11] Diez millones de toneladas de grano que se importa México de dicho país son maíz transgénico, esto significa que los mexicanos ya lo consumimos sin saberlo.[12]
  • En EUA se estima que hasta un 75% de los alimentos procesados en los anaqueles contienen ingredientes que han sido genéticamente alterados.[13] La acuerdo a la ley actual, si los OMG no difieren de sus homólogos tradicionales en lo que respecta a la nutrición, la composición o la inocuidad, se considera que el etiquetado es innecesario.
  • En la Unión Europea, el etiquetado se considera un medio para garantizar el derecho de los consumidores a conocer cualquier aspecto que estimen importante; es un medio de dar a los consumidores la posibilidad de elegir e informarles sobre los OMG.[14]
  1. La agricultura transgénica representa un riesgo para la biodiversidad mexicana:
  • Según la CONABIO en México existen 59 razas nativas de maíz.[15] Como el maíz tiene una polinización cruzada los OGMs pueden contaminar al maíz nativo y criollo; lo cual significa una reducción en la biodiversidad biológica, que se refiere a reducción de organismos vivos de los ecosistemas terrestres, marinos y acuáticos y la diversidad dentro de cada especie.[16]
  • Los OGMs sufren modificaciones una vez liberados puesto que están en un ambiente diferente al cual fueron creados. Pueden traer efectos negativos en el desarrollo de las especies que adquirieron los transgenes y acelerar el desarrollo de resistencia de los organismos patógenos para los que se diseñaron los cultivos. [17]
  • Así mismo, cuando los OMGs están en campo abierto no se pueden controlar los efectos negativos en poblaciones de animales, plantas o microbios “no blanco”, como es el caso de la siembra de soya transgénica en la Península de Yucatán y su influencia sobre las abejas y la industria apícola de las comunidades mayas de la región. Según un reporte de la publicación Contralínea “La Sagarpa autorizó a Monsanto la siembra comercial de soya transgénica sobre 253 mil hectáreas. En el territorio liberado habitan 41 mil familias, en su mayoría, indígenas y campesinas que sobreviven de la miel que cosechan. México es el tercer exportador y sexto productor de miel de abeja. La autorización es apenas la última de 15 autorizaciones de siembra de cultivo en las regiones. Los resultados: miel contaminada con polen de organismos genéticamente modificados y el rechazo por parte de su principal mercado, los consumidores de la Unión Europea.”[18] El 90% de la producción de miel de la Península se exporta y corresponde a cerca del 60% de toda la miel que sale del país. El rechazo de la Unión Europea tiene graves implicaciones económicas y sociales.
  1. Se ha demostrado que las hierbas y las pestes se vuelven más resistentes y por lo tanto requieren más herbicidas y pesticidas:
  • El 29% de los cultivos transgénicos comerciales “producen su propio insecticida”. [19] Los insectos que están expuestos toda su vida a un factor de presión desarrollan mecanismos de resistencia. La evolución de pestes ocasiona mayor presencia de herbicidas en los productos que se consumen, el suelo y el agua.
  • Entre 1996 y 2008 se utilizaron 144 millones de kilos más de plaguicidas, que los que se hubieran usado en ausencia de cultivos transgénicos. Esto representa en promedio un aumento de 356 gramos de plaguicida por hectárea plantada con transgénicos. [20]
  • El 70% de los cultivos transgénicos comerciales han sido modificados para resistir a herbicidas. [21] El uso de herbicidas en los cultivos transgénicos tolerantes o RR aumentó un 31% entre 2007 y 2008, debido a la rápida expansión de malezas resistentes al herbicida o supermalezas, antes prácticamente desconocidas.[22] Las ventas de estos productos generan ganancias millonarias para las corporaciones y pérdidas incuantificables para los ecosistemas.
  • De acuerdo a la USDA se utiliza 26% más de químicos por ACRE en cultivos GMs que en los tradicionales. [23]
  1. Los OMGs están protegidos por la Ley de Propiedad Intelectual:
  • Estos transgenes están patentados y eventualmente se pueden usar para identificar como propiedad privada acervos de semillas contaminadas en favor de las compañías que los ensamblaron.[24]
  • Esto se traduce en que los campesinos no son dueños de sus semillas, sino las corporaciones que ostentan la patente. Ellos no pueden almacenar o intercambiar las semillas resultantes de su cosecha para el siguiente ciclo de siembra.
  • Por lo tanto los campesinos son sujetos a demandas legales. Hasta enero de 2013, Monsanto a ingresado 144 demandas que alegan infringimiento de la patente, las cuales involucran a 410 campesinos y 56 PYMES campesinas en 27 diferentes estados de la Unión Americana.[25]
  • De acuerdo con la FAO (Food and Agriculture Organization of the United Nations), los pequeños productores son clave para combatir la pobreza y malnutrición y ellos no pueden tener un modelo sustentable con semillas transgénicas.[26] Por lo tanto se atenta contra la soberanía alimentaria y la capacidad de sostenerse de los puebles indígenas.
  • México no tiene la capacidad de desarrollar la tecnología propia puesto que casi todos los productos intermedios y las metodologías que permiten la obtención de OMG están protegidos por derechos de propiedad intelectual en el sector privado. Como consecuencia los científicos del sector público, especialmente en los países en desarrollo, tienen menos probabilidades de tener acceso a esos productos y metodologías. Lo que tiende a ampliar las disparidades entre las sociedades más ricas y más pobres.[27]
  1. La siembra de maíz transgénico promueve los monopolios:
  • De acuerdo al estudio reciente “Seed Giants vs. U.S. Farmers” publicado por Center for Food Safety y Save The Seeds, actualmente tres corporaciones controlan el 53% del mercado global se semillas comerciales.[28]
  • La consolidación de los monopolios y el control del mercado ha resultado en la exagerada alza de precios de las semillas. Desde 1995 hasta 2011, el precio promedio para plantar una ACRE de soya se ha elevado un 325%, mientras que se registró un 516% para el algodón y un 259% para el maíz. [29]
  • Personal del Instituto de Ecología, UNAM y UCCS, ha hecho pública su oposición a la siembra de maíz transgénico a campo abierto. “Es un experimento incontrolable con riesgos socioeconómicos, ambientales y de salud inadmisibles. Los beneficios serían sólo para un puñado de empresas monopólicas…”, manifestaron Elena R. Álvarea-Buylla y Alma Piñeyro Nelson en la Jornada.[30]
  1. No ha pasado suficiente tiempo para evaluar los efectos secundarios de los OGMs en la salud humana:
  • En 20 años no se ha recolectado la evidencia necesaria para comprobar su seguridad. Por ejemplo, existen más de un millar de casos alrededor del mundo donde campesinos expresan la relación nociva entre la agricultura transgénica y las enfermedades reportadas como cáncer, mutaciones, daños al sistema nervioso y al sistema respiratorio, etc. Inclusive, algunos estudios ligan directamente a los transgénicos con la creciente ola de alergias e intolerancias alimentarias, y señalan a estos como causantes de una disfunción del sistema inmunológico. Ello se debe a que la exposición a una bacteria como la Bt presente en el maíz transgénico puede suprimir la respuesta inmune de la persona que la consume.[31]

¿QUÉ PUEDES HACER PARA DECIR NO AL MAÍZ TRANSGÉNICO EN MÉXICO?

  1. Ya que lo sabes, pasa la voz.
  2. Elige sabiamente. Utiliza la guía de alimentos transgénicos en México:

www.greenpeace.org/mexico/es/Campanas/Agricultura–sustentable–y-transgenicos/Y-tu-sabes-lo-que-comes/

      1. No compres productos alimenticios genéticamente modificados. Tu dinero sustenta su poder.
      2. Prefiere productos orgánicos certificados.

Haz campaña con Greenpeace.

www.greenpeace.org/mexico/es/Campanas/Agricultura–sustentable–y-transgenicos/Transgenicos-ni-maiz/

© 2014 Rocío Río de la Loza

[1] http://en.wikipedia.org/wiki/Genetically_modified_food

[2] E. Johnson, J. A. Lucey (2006) Major Technological Advances and Trends in Cheese J. Dairy Sci. 89(4): 1174–1178

[3] http://viacampesina.org/es/index.php/temas-principales-mainmenu-27/biodiversidad-y-recursos-gencos-mainmenu-37/1596-por-que-no-queremos-maiz-transgenico-en-mexico

[4] http://www.unorca.org.mx/prensa/prensa-24.htm

[5] http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LBOGM.pdf

[6] http://www.diputados.gob.mx/cronica57/contenido/cont13/anali6.htm

[7] http://es.sott.net/article/13313-Monsanto-prohibido-en-Polonia-Belgica-Gran-Bretana-Bulgaria-Francia-Alemania-Irlanda-y-Eslovaquia

[8] http://www.unorca.org.mx/prensa/prensa-24.htm

[9] http://www.unorca.org.mx/prensa/prensa-24.htm

[10] http://en.wikipedia.org/wiki/Genetically_modified_food#Milled_soy_products

[11] http://www.centerforfoodsafety.org/issues/311/ge-foods/about-ge-foods

[12] http://elfinanciero.com.mx/component/content/article/53-nuestras-historias/2820-maiz-transgenico-daria-competitividad-a-mexico-agrobio.html

[13] http://www.centerforfoodsafety.org/issues/311/ge-foods/about-ge-foods

[14] http://www.fao.org/docrep/003/x9602s/x9602s06.htm

[15] http://www.biodiversidad.gob.mx/genes/mapaMaices.html

[16] http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LBOGM.pdf

[17] http://www.diputados.gob.mx/cronica57/contenido/cont13/anali6.htm

[18] http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/03/21/soya-transgenica-contamina-miel-mexicana/

[19] http://www.diputados.gob.mx/cronica57/contenido/cont13/anali6.htm

[20] http://viacampesina.org/es/index.php/temas-principales-mainmenu-27/biodiversidad-y-recursos-gencos-mainmenu-37/1596-por-que-no-queremos-maiz-transgenico-en-mexico

[21] http://www.diputados.gob.mx/cronica57/contenido/cont13/anali6.htm

[22] http://viacampesina.org/es/index.php/temas-principales-mainmenu-27/biodiversidad-y-recursos-gencos-mainmenu-37/1596-por-que-no-queremos-maiz-transgenico-en-mexico

[23] http://www.centerforfoodsafety.org/press-releases/1245/as-challenge-over-seed-rights-approaches-supreme-court-new-report-exposes-devastating-impact-of-monsanto-practices-on-us-farmers

[24] http://www.jornada.unam.mx/2012/03/09/opinion/023a1pol

[25] http://www.centerforfoodsafety.org/press-releases/1245/as-challenge-over-seed-rights-approaches-supreme-court-new-report-exposes-devastating-impact-of-monsanto-practices-on-us-farmers

[26] http://www.fao.org

[27] http://www.fao.org/docrep/003/x9602s/x9602s05.htm

[28] http://www.centerforfoodsafety.org/press-releases/1245/as-challenge-over-seed-rights-approaches-supreme-court-new-report-exposes-devastating-impact-of-monsanto-practices-on-us-farmers

[29] http://www.centerforfoodsafety.org/press-releases/1245/as-challenge-over-seed-rights-approaches-supreme-court-new-report-exposes-devastating-impact-of-monsanto-practices-on-us-farmers

[30] http://www.jornada.unam.mx/2012/03/09/opinion/023a1pol

[31] http://www.ecodes.org/archivo/proyectos/archivo-ecodes/boletin_SP/julio08/alergias.doc

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